01.05.2014

Alba Pérez Mansilla: el desamor te hará libre (y dibujar bien)

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Alba Pérez Mansilla.

Alba Pérez Mansilla.

Esta es una historia de liberación por desamor. De explosión creativa tras deshacerse el corazón, de luz tras romper las ataduras de una relación opresiva de pareja. Es la historia de Alba Pérez Mansilla (Madrid, 1979), una pintora que en el último año ha dado lo mejor de sí a través de sus ‘Dibujos Luminosos‘, que hablan de ella, de soltar amarras, de quitarse pesadas piedras de encima y volar. Una historia, aplicable a tantos de nosotros, de cómo romper con un pasado agobiante te hace crecer de repente, te da confianza y autoestima, y te permite crear libremente. 

Sus padres le llamaron Alba; pero ella ha necesitado 34 años para renacer y sentirse luminosa.

“Tenía una relación de pareja desde los 18, que duró 13 años, y que, sin darme cuenta, me fue aprisionando. Hasta que decidí liberarme de todas esas ataduras. Y ahora estoy empezando a descubrir el mundo, a descubrir la vida y a descubrirme a mí, y sentir que tengo ganas de vivir y de hacer miles de cosas”.

A raíz de sincerarse consigo misma y de reconciliarse con su día a día, Alba Pérez Mansilla ha comenzado a dar más alma a su habilidad con los lápices en sus Dibujos Luminosos, una serie en la que una chica protagonista, ella, abrumada en su soledad, muestra sus puntos débiles y sus ansias por derrotarlos, por deshacerse de etiquetas, por llenarse la cabeza de pájaros. “Y por sacarse el cerebro y el corazón”, añade la artista. “Porque sí, porque yo he tendido siempre a ser demasiado cuadriculada, demasiado estricta conmigo y con mi trabajo artístico, y ha llegado el momento de plantearme: Alba, ¿pero por qué no te liberas un poco?, ¿por qué eres tan germánica, tan estricta contigo mismo? De ahí lo de sacarme un trozo de cerebro y meter pájaros en su lugar. Y lo de vivir descorazonada. Porque el corazón me ha hecho mucho daño. Y yo pensaba que romper la relación me iba a causar un dolor insoportable, que me iba a paralizar, pero ha sido todo lo contrario. Yo digo que vivir sin el corazón es vivir sin miedo. Decirle a todos: esta soy yo, yo soy así, y así quiero ser”.

“Cuando lo dejamos, yo pensé que se me iba romper el corazón, pero me salieron alas”.

“Me di cuenta de que existe el mundo y de que ¡existo yo! Y artísticamente ha sido brutal. Antes, yo misma me encajaba mucho, estaba siempre imponiéndome limitaciones. Ahora me doy permiso, me doy libertad. Se ha notado mucho y he entrado en una explosión creativa”. Entre sus proyectos, la preparación de un libro con sus Luminosos, la elaboración de un cómic y una serie de óleos en torno al mundo femenino, gestos de mujer.

Alba ha cambiado los óleos hiperrealistas -con mucha materia, mucha carga de pintura y mucho academicismo y demostración de técnica- por sencillos dibujos a lapicero, sin apenas color, limpios, de trazo frágil, pero a la vez confiado, que en su humildad, en su falta de pretensiones, proyectan la rotundidad de su declaración de intenciones, y que están sorprendiendo al público a raíz de exponerse por primera vez en la galería madrileña Mad is Mad (todo el mes de mayo).

Luminosos que recuerdan en formato e introspección, en análisis de dudas, traumas e ilusiones, a los dibujos de un artista ya muy conocido y reconocible, Aitor Saraiba, y a reflexiones de chicas en pleno proceso de liberación permanente, de autoafirmación, de encuentro con el mundo a partir de sus certezas y sus inseguridades, que es parte del éxito, de la facilidad de conexión con su público, de una artista ya consolidada, la famosa ilustradora Paula Bonet.

Jóvenes en un mundo inhóspito -55% de desempleo en el segmento de los menores de 25 años en disposición de trabajar, según la última Encuesta de Población Activa (EPA)- que se miran hacia dentro para descubrir que están hechos de colores, que se rasgan el cerebro para meterse pájaros en la cabeza, que sacan los corazones a pasear; peterpanes a los que les duele el amor -hasta hacerse sangre- y las relaciones tan interesadas de los otros, que se pierden en nubes, que construyen castillos de naipes en medio del neoliberalismo atroz, sin darse cuenta de que un simple soplo les puede derrumbar, que sienten el placer del ensimismamiento, pero que experimentan también el miedo de que, de tanto mirárselo, el ombligo les acabe deglutiendo.

Alba Pérez Mansilla, madrileña, de abuelos procedentes de las dos Castillas -la Vieja y la Nueva, la que comparte presente con el Reino de León y la que encuentra identidad en La Mancha-, licenciada en Bellas Artes por la Complutense de Madrid, siempre fue mujer de orden. Quizá porque su pelo liso y su flequillo imperturbable le hacían difícil desmelenarse. Quizá también por vivir en la responsabilidad inevitable de quien es hijo único. Y quizá por eso, en vez de meterse por veredas bohemias de artista, lo que hizo fue abrir una Academia de Dibujo y Pintura -Croma-, que le da tareas, horarios e ingresos fijos. Hasta que ahora, con sus Luminosos, rehaciendo relación con un saxofonista, desde la independencia, comienza a seducirle el mundo y al mundo.

“Ahora sí me voy a dar permiso, me voy a dar libertad”.

Es el drama sencillo, como sus trazos y sus dibujos, en el que tantos -por cotidiano y directo- pueden verse reflejados.

Aunque parezca uno de esos vídeos empalagosos de programas televisivos de nuevos talentos, ella lo repite y resulta imposible no escribirlo aquí: “Es que hasta ahora yo no me lo permitía… No sabía que los sueños, aparte de sueños, también se pueden hacer realidad. Fíjate, qué tonta… Pues no me había dado cuenta”…

Cómo duele el amor.

Cómo duele el amor.

El disfraz de erizo.

El disfraz de erizo.

Etiquetas.

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Hecha de colores.

Hecha de colores.

Pájaros en la cabeza.

Pájaros en la cabeza.

La vida.

La vida.

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Sobre el autor

Rafa Ruiz
Periodista convencido de que las luces al final del túnel solo se ven desde una perspectiva progresista de la realidad, con un compromiso sólido con la cultura, el arte y el medio ambiente, temas a los que ha dedicado la mayor parte del tiempo de su vida profesional -10 años en 'El País' y 15 años en 'El País Semanal'-. Autor de los libros de cuentos infantiles 'Toletis' y 'Ninoninoni', codirector de la galería madrileña Mad is Mad -centrada en artistas emergentes- y uno de los socios fundadores de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

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Un comentario

  • El 18.05.2014 , elisenda fustrosio ha comentado:

    belleza hermana.elisenda trazo fino,de fuerza y Fuste y tinta china.senda fina y fuerzas y Fuste .oscuras lineas de belleza aliga

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