'Contorno urbano', el muro de las reivindicaciones 'street art' en Barcelona
07.02.2017

‘Contorno urbano’, el muro de las reivindicaciones ‘street art’ en Barcelona

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Obra de Irene López.

Obra de Irene López en ‘Contorno Urbano’.

La segunda edición de ‘Contorno Urbano’ arranca para involucrar a vecinos y artistas en un diálogo común con el ‘street art’. El centro de acción, un mural de 50 metros cuadrados en el que mes a mes se irá haciendo una propuesta efímera de los artistas, que también entrarán al estudio para hacer una exposición conjunta en la Sala Tecla. 12 meses, 12 artistas. Febrero cuenta con el artista Roc Blackblock.

El arte callejero está más de actualidad que nunca y, aunque hay intentos para introducirlo en ferias y galerías, no llega a ser asimilado del todo por el mercado del arte. Tal vez por esta razón, el street art es un movimientos libre, con muchos estilos, técnicas y, en muchas ocasiones, efímero. Con esta realidad empezó a trabajar Esteban Marín (alias Kwets), promotor de Contorno Urbano y artista. “Queríamos dar visibilidad a los artistas que están a medio camino entre la calle y el estudio, como en tierra de nadie. Además, queríamos hacer algo para descentralizar y consumir de otra manera la cultura. Hay espacios expositivos excelentes, pero la gente no termina de entrar tanto como nos gustaría. Nos preguntamos que si en estas décadas hemos cambiado nuestros hábitos de consumir televisión o cine, por qué no cambiar en el arte”.

Con esa idea, la propuesta se sitúa en el populoso barrio de Torrasa, en l’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), que cuenta con un proyecto paralelo en Sant Feliu con la misma asociación; una de las ciudades con mayor densidad de población de Europa, con inmigración del sur de España antes y de otros países ahora. Además, concentra varios espacios expositivos y muchos artistas tienen sus estudios en edificios de la zona. “Conviven pero nadie sabe qué se crea de puertas para dentro, así que nos pareció buena idea buscar un lugar común para que vecinos y artistas dialogaran”, comenta Martín, que si en la primera edición se hizo de forma comisariada la selección, en esta segunda ha sido por convocatoria abierta. “La respuesta fue increíble, se presentaron 114 propuestas para doce puestos y han llegado perfiles de toda España”.

Los doce proyectos que integrarán 'Contorno urbano'

Los doce proyectos que integrarán ‘Contorno Urbano’

Irene López León ha sido la primera en intervenir el muro de 50 metros cuadrados elegido para Contorno Urbano. Un espacio privilegiado, por el que pasan una media de 7.000 personas al día y que une cuatro barrios. La obra de López León, basada en la geometría, dibuja una suerte de trampantojo donde una carretera atraviesa el muro. Una obra que tenía los días contados, pues rápidamente el siguiente elegido para intervenir el espacio agitaba sus sprays. Se trata de Roc Blackblock, con quien hablamos justo antes de ponerse manos a la obra a pintar en este mes de febrero. “Busco proyectos que me parezcan interesantes y el concepto de galería de arte en la calle de Contorno Urbano me lo pareció”, nos comenta el artista, cuya obra suele tender a la denuncia social. Roc resalta la ausencia de corsés: “No creo que haya un modelo de arte urbano; cada artista le pone sus ingredientes. Yo me planteo que sea una herramienta ideal para recuperar el espacio público y entablar diálogos con los vecinos. Espacios grises y neutros que se convierten en algo interesante”.

Un cambio mensual que hace que los viandantes y los demás artistas estén pendientes, ya que en un muy pocos casos se sabe en qué va a consistir la obra final. El Ayuntamiento de l’Hospitalet, que apoya una parte del proyecto, y los organizadores solo pidieron a los candidatos un portafolio y su curriculum. Algo “suficiente” para saber si la obra será buena, ya que un boceto puede estar bien sobre el folio pero en el muro cambia. Es el caso de Roc que, cuando interviene un espacio público, busca tratar un tema y un mensaje compartido por todos. “Busco espacios comunes, para que sea como un lectura para el que lo vea”, explica Roc, para quien lo temporal de las obras no es un problema. “Aunque la ciudad sea cemento y ladrillo, no deja de ser un hábitat efímero. En el arte callejero nunca sabes cuánto dura. Si no queda el mural, al menos queda la experiencia”.

Obra de ROC

Obra de ROC

Diversidad de lenguajes, un reflejo de la sociedad

“Lo interesante es la mezcla, muy poco habitual en comisariado. Por ejemplo, tenemos a Miedo 12 y a Hosh, que viene del graffiti más clásico de letras, a Miquel Wert, que viene de la pintura y el lápiz, o a Elbi Elem, que realizará un mural escultórico clavando cosas en la pared”, adelanta el organizador, que va intercambiando estilos y que cuenta ya con infinidad de anécdotas respecto a la reacción del vecindario. “Desde el vecino que se enfada porque se le ha hecho corto el mes que ha estado expuesto un mural que le gustaba, hasta la señora a la que le gustó tanto una obra que la fotografió y la tiene expuesta en su casa”. Porque para Esteban Marín, “lo mejor de largo” es el papel de los vecinos en este 12+1, que al finalizar el tiempo de muestra en la pared elegida no dudan en acudir a la Sala Tecla para ver la exposición conjunta. “Muchos de ellos jamás habían entrado en el espacio expositivo, siendo municipal como es y espectacular”, destaca Marín, que pone el foco en el tipo de programación que se propone.

Y es que no solo los vecinos pasan y comentan, sino que el pasado año hasta fueron parte de la obra. La señora Mercedes regenta un puesto de la ONCE muy cerca del muro, por lo que cuando alguien se acercaba a preguntar qué era eso, ella se convertía en una especie de punto de información. Uno de los artistas se lo agradeció pintándola a ella, enorme, en la pared. También existe un juego entre los organizadores y el vecindario. El año pasado, al acabarse el tiempo del mural decimosegundo, lo pintaron de “gris ayuntamiento” (ese que utilizan las autoridades para tapar los graffitis y pintadas) y esperaron reacciones. Enseguida empezaron a recibir mensajes preguntando qué había pasado, qué sucedía. La respuesta la dieron al pintar sobre ese gris “Cerrado por inauguración” con los datos de la exposición conjunta. “Activismo cultural”, como lo denomina Marín, que cuenta con poco presupuesto, un apoyo institucional a veces limitado a permisos, pero que sí tiene muchas ganas de seguir derribando las barreras del arte.

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Sobre el autor

Laura L. Ruiz
"Periodista, mujer y vegana, no necesariamente en este orden. Buscando temas y lugares que otros prefieren que no sean visibles"

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