'DÚO', periodismo de autor y a otro ritmo
22.11.2015

‘DÚO’, periodismo de autor y a otro ritmo

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Melilla, Spain April 21st 2014. A young migrant from Mali sits in front of the C.E.T.I while at his back, a couple of tanks of the Spanish army are doing a practice.

Melilla. 21 de abril de 2014. Un joven inmigrante de Mali sentado en frente del CETI mientras a su espalda un par de tanques españoles realizan maniobras. Foto: Gianfranco Tripodo.

Los fotógrafos tienen múltiples quejas sobre cómo se desarrolla y publica su trabajo en los periódicos: falta de espacio, maquetaciones que deslucen las imágenes, poca imaginación y valentía para publicar otro tipo de fotos, poco tiempo para preparar los reportajes… Los redactores se encuentran con problemas similares. Ante este panorama, Carlos Luján, Juan Valbuena, Eduardo Nave y Juan Millás, integrantes de NoPhoto, decidieron pasar del lamento a la acción y crear su propio medio saltándose las limitaciones de los medios tradicionales: ‘DÚO’.

El lema de DÚO es: “No es un periódico, es periodismo”. En apariencia sí lo es, pero hay algunas diferencias. Para empezar, no tiene una periodicidad constante. Sale cuando está preparado. Es la consecuencia de tener lo que en prensa tradicional se considera un auténtico lujo: espacio, tiempo y libertad. Los temas no tienen por qué ser novedosos, pero el tratamiento sí. Y para ello apuestan por un soporte que, cuando muchos ya habían augurado su muerte, está viviendo una segunda juventud: el papel. “Nosotros buscábamos un espacio para contar, pero que fuera en papel no forma parte de una estrategia comercial. Hacerlo en papel, en un papel barato, era una forma de volver a los orígenes”, nos dice Carlos Luján. “Obviamente, nosotros no estábamos solos, ahí están Jot Down, la editorial Círculo de Tiza, el movimiento slow photojournalism o XXI en Francia. Estamos muy al tanto de las publicaciones que surgen, y no nacimos sin referencias”, apunta Valbuena. “Nosotros queríamos hacer el nuestro y hacerlo desde aquí. Hacer un periódico de 48 páginas y llenarlo de otra manera”.

Cada número es un monográfico sobre un tema en el que un redactor y un fotógrafo trabajan precisamente a dúo. Buscan así un equilibrio entre texto y palabra, una entidad propia gracias al diseño de Underbau. Además, se presenta en una funda de plástico, ya que es un periódico para ser guardado, que no caduca, coleccionable. Otra vez saltándose esas normas que parecen inquebrantables.

El empujón definitivo para pasar de las ideas al papel impreso llegó con el aniversario del atentado del 11-M. Eduardo Nave tenía un trabajo fotográfico de largo recorrido sobre el tema y era un buen momento para que viera la luz. Y aunque la intención de este periódico no es depender de la actualidad, en este caso decidieron aprovechar “la percha”, como se dice en periodismo. Ya sólo había que buscar a alguien que se encargara de los textos. Encontraron a Valeria Saccone, una periodista italiana que entonces vivía en España y para quien el atentado se había convertido en una de sus obsesiones personales. En este caso, redactor y fotógrafo hicieron sus trabajos por separado, aunque Eduardo estuvo presente en alguna de las entrevistas que Valeria realizó. “Intentamos que los textos no sean pies de fotos, ni que las fotos sean ilustraciones de los textos, por lo que se han dado todo tipo de combinaciones: gente que ha trabajado sola, en paralelo, o juntos, como en el número 3, en el que las dos autoras trabajaron en equipo”.

Estación de El Pozo. Foto: Eduardo Nave.

Estación de El Pozo. Foto: Eduardo Nave.

Eduardo, guiado por una necesidad personal, llevaba años documentando los 11-M sin un encargo previo. “Nadie me obligó a hacer ese tema de largo recorrido. Al contrario de lo que vivo en la prensa, donde suelen ser temas cortos que en realidad son publirreportajes encubiertos. Estoy harto de hacer temas en los que sé que se trata de vender algo al lector”.

Para el segundo DÚO se abrieron a gente de fuera del colectivo NoPhoto, intención que existía desde el principio. Un número que llegó a los nueve meses de salir el primero, a raíz de conocer el trabajo de Pablo Chacón sobre los accidentes de tráfico, un tema del que apenas se habla en los medios más que en las operaciones salida y para dar estadísticas. Con las fotos de Pablo sobre la mesa, buscaron a alguien que escribiera los textos y que también tuviera un vínculo especial con el tema tratado. “No siempre las fotos son el primer paso, en otros proyectos van a la par o incluso tenemos planificados nuevos DÚO en los que ya contamos con el texto y hay que buscar al fotógrafo”. En este caso dio su personal visión sobre este tema la periodista Isabel Navarro, que ha continuado como editora de textos de los ejemplares siguientes.

El trabajo de Pablo, que se centra sobre los objetos que aparecen tras los accidentes, no era inédito. “Ver mi trabajo en un periódico ha sido interesante. Ves que evoluciona y que queda bien en un soporte de papel. Participé opinando durante el proceso de edición, pero dejé que fueran ellos los que tomaran las decisiones. Como mi trabajo era tan cerrado, no me preocupé demasiado, ya que había mucha edición previa. Y, bueno, tampoco tengo demasiado apego a mis imágenes”.

El proceso de maquetación es fundamental en este periódico. En cada ejemplar se parte prácticamente de cero, adecuando la maqueta al tema, las fotos y el texto. En el segundo número, por ejemplo, se decidió dar a gran tamaño las fotos de macro de objetos encontrados en accidentes de tráfico, y haciendo las fotos más pequeñas conforme se aleja el plano. A la par, el texto se concentra en la segunda mitad del número.

Exposición sobre el proyecto DÚO.

Exposición sobre el proyecto DÚO.

Tras estos dos temas dramáticos, llegó una historia novedosa, más lúdica. El número 3 se adentró en el mundo que rodeaba al último cine X de Madrid, junto a la plaza Tirso de Molina, de la mano de Laura M. Lombardía y Sara Brito. Ambas llevaban mucho tiempo documentando las relaciones que se establecen a la luz de la pantalla de ese cine para adultos y presentaron la propuesta en DÚO. Una vez más, la actualidad se impuso, ya que este tercer número se presentó la misma semana en la que el cine se cerraba definitivamente. “Eso hizo que cambiáramos alguna cosa durante la edición. En ese proceso, como en todos los anteriores, tuvo que haber una negociación. A nosotros nos parecía que el tema podía haber sido más descarado, pero ellas insistieron en dar una visión sobre la familia que se creó en la sala X”, apunta Luján. “Evidentemente, hay que negociar, no queríamos que pudieran sentir que no habíamos respetado su trabajo”.

Pese a que DÚO es un producto barato, 5 €, el ritmo de ventas ha sido similar al que se da en un fotolibro, especialmente en el número 1, por estar ligado a una fecha tan específica como el aniversario del 11-M. Pero según han ido apareciendo nuevos números, han ido mejorando las ventas y tirando de los anteriores. Los editores pretenden trascender el entorno del fotolibro o la fotografía, ámbito en el que se mueven habitualmente, para llegar a un entorno más cercano al periodismo, con buenos temas que lleguen al gran público.

El último número hasta la fecha, presentado en septiembre, también se ha visto ligado a la actualidad sin pretenderlo, al saltar a las portadas de los medios la crisis de los refugiados. Este número trata sobre la situación de aquellos que acceden a Europa por la “frontera sur”. El fotógrafo italiano Gianfranco Tripodo, con una mención de honor por el World Press Photo, llevaba años trabajando en la zona, y en sus fotos relata el proceso del salto de la valla. Para los textos han contado con el saber hacer de Guillermo Abril, al que normalmente podemos leer en El País Semanal. “El proceso de edición fue duro porque había cantidad de imágenes buenas. En la edición se respetó el orden, qué pasa durante la espera, el clímax del salto de la valla y luego qué pasa cuando salen de Ceuta o Melilla”.

Este número, que han presentado en el festival de Albarracín que dirige Gervasio Sánchez, es el más clásico en su planteamiento. “Se trata de una reivindicación del reportaje. La principal diferencia con un medio tradicional es la extensión”.

¿Es DÚO fotoperiodismo? Los editores aseguran que clasificarlo es reducir y simplificar lo que hacen. Sencillamente tratan de utilizar diferentes estilos y lenguajes para contar historias que, por forma o fondo, pudieran ser impublicables en otros medios. “Lo que nos encantaría es poder dar un scoop, una exclusiva con los tiempos y formato de DÚO”, asegura con entusiasmo Carlos Luján. Mientras lo consiguen, nos muestran que otro periodismo es posible.

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Un comentario

  • El 23.11.2015 , Alex Mene ha comentado:

    Una propuesta muy interesante que reflexiona sobre la fuerza de las fotografías.

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