SeAlquila Cuerpo, Mercado y Estado, y ahora SeAlquila Margen
12.11.2016

SeAlquila Cuerpo, Mercado y Estado, y ahora SeAlquila Margen

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Obras de Borondo en el mercado de La Latina durante una de las ediciones de Se Alquila.

Obras de Borondo en el mercado de La Latina durante una de las ediciones de Se Alquila.

Nueva edición de SeAlquila este fin de semana en Madrid. Un proyecto que intenta visibilizar la creación contemporánea en espacios en desuso o infrautilizados, ofreciendo a los propietarios un modo de mostrar y revitalizar sus locales, a los creadores disponer de un necesario escaparate para su trabajo y al público un punto de encuentro, de diálogo, con la creación existente en el lugar donde se desarrolla. Hablamos de arte y mercado con Iván Ortiz, uno de sus creadores.

La idea surgió en el seno de dos colectivos, la Asociación Cultural ENTREsijos y Lacosa cultural, a los que se han sumado un grupo de colaboradores y agentes externos, todos trabajadores del sector cultural, gestores, productores, mediadores y artistas. Mucho esfuerzo y la colaboración desinteresada de todos los implicados, incluido gestores, creadores y artistas. Y así llegaron SeAlquila Burbuja, SeAlquila Cuerpo, SeAlquila Mercado, SeAlquila Estado… Hasta hoy.

Con Iván Ortiz, uno de los integrantes de ENTREsijos, hemos conversado sobre esta nueva edición, la sexta, que se presenta bajo el paraguas de SeAlquila MARGEN. Tiene lugar este fin de semana en Madrid, en la Casa de Campo.

¿Qué es y cómo surge Se Alquila?

Es una muestra efímera de arte contemporáneo multidisciplinar. Con SeAlquila conseguimos facilitar y poner a disposición de creadores y creadoras espacios sin uso o infrautilizados donde por espacio de un fin de semana pueden mostrar su trabajo. El público gana con total gratuidad una oportunidad para asomarse a la creación contemporánea en un ámbito diferente de la feria de arte o la exposición mediada por una institución o galería. Con esta iniciativa, además de dar espacio expositivo, visibilizamos la necesidad de disponer de espacios para uso cultural y social. Proponemos la utilización temporal de espacios infrautilizados o sin uso, públicos o privados. Queremos hacer ver que la cesión a grupos de profesionales de la cultura, o a cualquier otra iniciativa de interés colectivo y organizada, es buena para que la ciudadanía pueda disfrutar de la cultura y de su propia iniciativa.

¿Cómo surge?

La explicación más fácil, la crisis. El proyecto surge de un paseo al ver todo lleno de carteles de venta y alquiler, en mayo de 2011. ¿Por qué habiendo tanto espacio disponible nosotros teníamos tanto problemas para encontrar a alguien dispuesto a cedernos algún lugar? Se nos ocurrió proponer a los propietarios la cesión gratuita del espacio a cambio de darles publicidad. Luego evoluciona, y la vindicación de usos se hace cada vez más evidente. Hay algo más profundo, cambiar la idea de lo mío y lo de otros. La costumbre de no colaborar desinteresadamente, de prestar oídos a la locura que alguien te propone hacer en un espacio que no utilizas.

Sexta edición: SeAlquila MARGEN. ¿Qué queréis simbolizar?

En cada edición SeAlquila ha lanzado una convocatoria pública en la que cualquier persona ha podido proponer sus ideas u obras ya producidas. Creemos importante que los participantes exploren un concepto sobre el que trabajar, este año con Margen. Como concepto, Margen da juego, podemos encontrar significados vinculados al territorio, geografía y frontera, a la idea de límite, y el límite nos lleva a la diferencia, a la exclusión y al apartamiento. Margen es también una postura forzada o escogida, que te aparta o permite mirar desde otro ángulo. Creemos que es un término rico en evocaciones. Y no podemos negarlo, las imágenes de un Mediterráneo convertido en valla, en fosa o en filtro nos impelen. En todo caso son los creadores quienes dan forma a la exposición.

¿Vender/venderse? ¿Alquilar/alquilarse?

Vender parece algo definitivo. Una transferencia sin vuelta atrás. Alquilar permite cambiar pasado un tiempo de prueba. Es en definitiva un intercambio reversible.

¿Alquilar para escapar? ¿Cambiar? ¿Huir?

Tiene algo que ver con lo anterior. Escapar no, pero sí cambiar. La condición en este caso del alojamiento puede ser variable y uno se adapta a ella. Nos estimula descubrir, explorar nuevos espacios, y usos para ellos. Como alquilar un piso viejo y feo y acomodarlo a tus necesidades, darle tu toque, hacerlo acogedor y propio.

¿Formas y contenidos de esta edición?

Pues hay un poco de todas las disciplinas. Predomina la instalación, pero creemos que hay expresiones interesantes en todos los ámbitos. La programación escénica nos va a acompañar de viernes a domingo. Hay visitas guiadas, actividades infantiles… se puede ver la programación y el listado de artistas en la web y Facebook del proyecto.

Todo parece estar ya hecho en el terreno de la difusión artística. ¿En qué se diferencia SeAlquila de otros proyectos parecidos de arte contemporáneo?

Pues quizás en que nuestra difusión no es el plato fuerte del proyecto, ni cobramos, ni contamos con patrocinadores comerciales. Abrimos una convocatoria pública a la que todo el mundo puede postular, los criterios de selección permiten visibilizar a creadores en ciernes, apoyamos propuestas realizadas o ideas en proceso de realizarse. El espacio es un factor decisivo pues condiciona la muestra, la selección de propuestas y nos obliga a jugar de forma creativa con la distribución expositiva.

¿Arte efímero? ¿O mejor acabar con el arte?

Prefiero hablar de creación. No obstante, arte vemos en casi todo, incluso en lo más abyecto, no creo que pudiéramos acabar con el arte. En el pasado algunos creadores de vanguardia pretendieron acabar con el arte del pasado, tenían fe en su presente. ¿Construir nuevo sobre ruinas? No esperamos acabar con nada, solo aprovechar lo que tenemos. Lo efímero, entendido como lo finito, la fugacidad en el tiempo, creo que varía en cada persona, una palabra que se lleva el viento puede perdurar una vida. Lo importante aquí es posibilitar experiencias, que cada cual las aproveche como mejor quiera o pueda.

¿Arte contemporáneo? ¿El que se hace hoy? ¿El que viene tras el arte moderno? ¿El que nadie entiende y del que todos hablan?

Me apego a la definición, en sentido literal, de que es el que se produce en nuestra época, en la actualidad, y que nosotros esperamos que remita y se relacione con tal actualidad. Si no se entiende y ello da lugar a que se discuta sobre él, entonces creo que algo de positivo hemos alcanzado. También discutimos sobre política o sobre un partido de tenis, ¿no?

Buena parte de la creación parece tener poco que ver con la realidad cercana. ¿Distanciamiento similar a la brecha entre administración y administrados?

Bueno, es cierto que existe un arte que podríamos definir como muy personal, subjetivo o críptico, muy autorreferencial o meta-artístico. Sin embargo, no todo el arte contemporáneo es esto. También encontramos, y en SeAlquila ocurre, propuestas muy apegadas al día a día y a las preocupaciones y condicionantes del cotidiano. ¿Distancia entre administración y administrados?, podría ser un símil, pero solo un símil. Sin duda hay una diferencia de aproximación a los problemas que nos afectan como colectivo y que desde un ámbito u otro se enfrentan con lenguajes, herramientas e intereses muy dispares.

¿Acción de las élites artísticas para seguir distanciando arte y vida cotidiana?

No sé si existe tal proyecto. Sin duda existe un mercadeo del arte, una especulación, una burbuja opaca a este respecto. Pero creo también en la sinceridad de una parte sustancial de todo el entramado que rodea a la creación, no todo es Maquiavelo o interesado. Falta todavía una mayor generosidad para apostar por nuevas fórmulas de acceso y exhibición y vías de apoyo a la creación. En España, por ser su modelo estatalista en este sentido, falta una administración mucho más transparente y equitativa.

¿Politizar el arte o estetizar la política?

Siempre he considerado el arte como un instrumento político. Por supuesto que no es solo eso, pero es innegable el subtexto y la intencionalidad política. Supongo que la política se sirve, claro, de la imagen generada por el arte para sus propios fines, ente ellos hacerse más atractiva, menos responsable, también creo que existe un arte contestatario, contrasistémico, reflexivo, crítico.

¿Existe cierta complacencia? Realidad falsificada, ¿el arte también responsable de ello?

No creo que el arte sea responsable, salvo aquel que se limita a decorar la realidad ya de por sí falsificada. ¿Cuándo no existió tal arte? Por contra, la vanguardia de entreguerras, como simple ejemplo, fue pese a lo justificable de su postura crítica, minoritaria en su momento. Hoy es esa contracultura del pasado la que más postales vende. Hay otros elementos con mayor responsabilidad y capacidad de falsificación.

¿La clase social es fundamental en el arte?¿Se Alquila es clasista / interclasista / no clasista?

SeAlquila invita a todo el mundo a venir. Es gratis, y su aspiración es para bien o para mal generalista. Pero sí, creo que la clase, entendida como acceso a formación y a ciertas posibilidades y facilidades puede aproximarse con más facilidad a la experiencia del arte.

¿Cómo entender actualmente la división social del trabajo en la producción artística?

Como siempre ha sido, en términos de renta, acceso a formación y a los medios de producción. Ni el mercado es equitativo, ni la cuna lo es. Lo que no quita para que cada cual también deba sudar y esforzarse.

¿Los ingresos generados en el mercado del arte tienen que ver con la propia actividad artística o más bien con las manera de relacionarse entre los diferentes actores participantes?

Desde un punto de vista estrictamente personal, diría que prima lo segundo.

¿Vivir del arte o para el arte?

Una cosa creo que es indivisible de la otra, lo primero es pagar facturas viviendo del arte.

¿Arte como profesión o como actividad vital?

Cualquier profesión se lleva con uno, determina a la persona. Creo y aspiro a que el individuo haga de su ocupación algo placentero, o que al menos le aporte una sensación de utilidad. Es obvio que algunas tareas no son gratas, y éstas deberían verse suficientemente recompensadas. Si crear además te da de comer…, entonces deberías estar satisfecho.

Cuando el arte se convierte en trabajo, ¿es solo mercancía / precio / mercado?

No lo creo en absoluto. Debería ser una satisfacción hacer algo útil, ofrecer una experiencia, disfrutar de la utilidad que otros dan y encuentran en tu trabajo. En SeAlquila debemos ser unos ingenuos porque trabajamos por este objetivo y no por una gratificación material.

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Sobre el autor

Rubén Caravaca
Dinamizador y asesor cultural. Miembro de Cultura en Red y en Movimiento. Ha impartido cursos y talleres en centros culturales y universidades de una decena de países de tres continentes. Publicado una docena de libros, la mayoría sobre gestión cultural, trabajando con cerca de 100 artistas de todo el mundo. Miembro del Panel de Expertos del Observatorio de la Cultura de España y de la Red Iberoamericana de Docentes IBERTIC. Twitter: @rubencaravaca

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