Siniestro Total: "Es grave que la gente interiorice qué se puede decir y qué no"
03.05.2017

Siniestro Total: “Es grave que la gente interiorice qué se puede decir y qué no”

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El grupo Siniestro Total.

El grupo Siniestro Total.

Llevan 36 años como banda, toda una carrera y una proeza tratándose de un grupo de rock, para más señas gallego. Andan presentando su nuevo disco -este viernes, en Madrid-, una preciosa edición en vinilo de diez pulgadas que lleva por título ‘El Mundo da Vueltas’. Nos hemos sentado con Julián Hernández, fundador y líder del grupo, en un estrecho camerino de alguna ciudad perdida en el mapa para hablar de su nuevo trabajo, de música, de las discográficas, de las giras, de la libertad de expresión y la pertinaz censura en España.

Siniestro son una familia bien avenida, no les ha quedado más remedio, pues ante un carácter jovial, un humor incisivo, unos reflejos rápidos, una destreza aguda con sus respectivos instrumentos, y las estrecheces de los camerinos de la mayoría de las salas que cada año se patean, no te queda otra que llevarte bien y ser feliz con tu oficio, o sea, miembro de Siniestro Total. Una carrera longeva avalada por una discografía variada y coherente dentro de los parámetros del rock, demasiado colorida, culta y desenfadada para los más talibanes, pero auténtica y con identidad para todo dios.

Aún recuerdo cuando les entrevistamos (los Kikes) por primera vez; era el año 1997. La discográfica Virgin nos había citado en un hotel de Plaza de España, en Madrid; era casi la hora de comer; perfecto, porque estaban haciendo la promoción del disco Sesión Vermú, y allí estaba todo el grupo al completo, tomando cervezas entre las bromas y chanzas típicas de una banda de rock, y allí llegamos los Kikes con nuestra grabadora. Hubo química y, tras terminar la entrevista, nos invitaron a tomar un cocidazo en un sitio de esos míticos que esconden las callejuelas que desde Callao desembocan en Plaza de España. Nos lo pasamos en grande y reímos y comimos hasta hartarnos; tras los licores y el café, ellos siguieron su ronda de entrevistas y nosotros regresamos a Hortaleza, felices por el rato gastado con estos míticos músicos gallegos, que ya entonces eran para nosotros leyendas vivientes del rock de aquí. Y lo que son las cosas, muchos años después trabajaríamos muy de cerca y de diferentes modos con el grupo, hasta hoy…

Hablamos con Julián Hernández.

Disco nuevo y en vinilo, tienes que estar más feliz que en brazos, ¿no?

Sí… (solloza). Je… (balbucea algo). Blblbl… (se limpia la baba que le cae por la barbilla).

¿Sigues comprando (coleccionando) vinilos de otros grupos? ¿Qué ha sido lo último que has pillado?

Me compré de una tacada todos los vinilos de Pony Bravo en un concierto suyo en el Mardi Gras de Coruña. Aunque, en realidad, soy más de comprar antiguallas en chambones y mercadillos. A veces dudo de mis gustos musicales.

El diez pulgadas (10”) que estáis presentando tiene una portada preciosa, cuéntame, grosso modo, de donde sale este arte.

La portada es de Depende Durante, diseñador vigués y sin embargo amigo. Es una “intervención” (así la llama él) sobre el Inferno, un fresco de Giovanni da Módena de 1410. Abarca portada y contraportada (el disco se abre) y, si buscas bien, puedes encontrar referencias a todas y cada una de las canciones del disco. Que da para mucho mirar, vaya, que es algo que no vas a poder hacer en ningún dispositivo electrónico. El hecho de que no aparezca el nombre del grupo ni el título (El mundo da vueltas) en la portada es una genialidad.

Lo publica Trilobite Records… ¿Para qué han quedado las discográficas internacionales con oficinas en grandes edificios y poderosas corporaciones?

Para vestir santos: compuestas y sin novio. Cavaron su propia tumba, aunque mala hierba nunca muere. Hubo un momento en el que nuestros caminos se cruzaron: ya no creo que vuelva a pasar. Con Trilobite Records ya llevamos dos vinilos editados primorosamente (Country & Western y este) y estamos encantados: la libertad no tiene precio. ¿Que no vamos a hacer tiradas gigantescas para inundar las tiendas ni a hacer promociones salvajes? ¡Y a quién le importa eso a estas alturas!

Vosotros seguís como siempre, volando, por carretera, o viajando como sea, para tocar cada noche con vuestros curtidos instrumentos… La música es esa esencia, ¿no? La del trovador que va contando historias con ritmo a la peña.

Supongo que sí, aunque lo de trovadores se nos antoja un poco lejano; sólo somos un grupo de rock. Que tampoco está mal, oiga. De todas formas, viajar se está haciendo insoportable, especialmente en avión, un medio de transporte en el que los músicos son, con toda seguridad, el colectivo más maltratado. Llegará el día de nuestra venganza y será terrible.

‘Chico de ayer’ es un temazo, un guiñazo a un clásico… Cuéntame como surgió, ¿cuál fue el epicentro de la composición?

Hay quien le ha querido buscar algún sentido malintencionado a la canción, pero nada más lejos de la realidad. Sencillamente llegó Xabier Soto con la música y a mí me tocaba escribir la letra, uno de los varios métodos de trabajo de Siniestro Total. El problema es que me empecé a agobiar, porque no encajaba nada por muchas vueltas que le diera. En esas estaba cuando un día, conduciendo de Coruña a Vigo y ya casi sin tiempo para acabar la canción (teníamos que entrar ya de ya en el estudio), me di un manotazo en la cabeza y me dije en voz alta: “Tonto, pareces tonto”, y la frase resultó ser la clave. De ahí a llamarme a mí mismo “hijo de puta” sólo había un paso.

Estas canciones las habéis ido grabando de a poco (tengo entendido eso), de una en una, no “entrando a grabar un disco” como suele ser habitual… ¿Qué tal este sistema?, ¿mola?

Es más viejo que andar a pie. Es lo que hizo Elvis el día que pisó por primera vez el estudio de Sun Records o lo que hacían los bluesmen de Chicago en la Chess. Los Beatles iban sacando singles y, después de varios, los metían todos en un álbum. O sea que no hemos inventado nada. No renunciamos a “entrar en el estudio” para emprender un proyecto más largo (de hecho, estamos en ello), pero si de canciones se trata, lo suyo es hacer esto. En realidad, se convierte en una forma de work in progress a la vista de todo el mundo. La tecnología nos permite, además, cumplir lo que decía Lope de Vega: “En horas veinticuatro, pasaron de las musas al teatro”.

Lleváis mucho tiempo y siempre en activo, en una especie de ‘never ending tour’, ¿aguantan bien los cuerpos?, ¿seguís siendo amigos tras tantos años juntos?

El roce hace el cariño. O no, pero esta es la formación más estable en la historia del grupo y eso debe de querer decir algo. No se puede comparar a un matrimonio, a un grupo de intercambio de parejas o un equipo de fútbol sala; un grupo de rock es una singularidad en el ámbito de las relaciones entre humanos. ¿Algún sociólogo en la sala?

Cambiando de asuntos, me gustaría repasar contigo la actualidad… Por ejemplo, empezando por la libertad de expresión…, con el asunto del rapero Mallorquín Valtonyc, César Strawberry o la bloguera Cassandra… ¿Cómo ves estas condenas?

Para empezar, estas condenas son tan intolerables como absurdas, además de un insulto a los asuntos verdaderamente importantes aparcados o ralentizados por la justicia. Ya no hay ninguna garantía de poder decir lo que quieras sin que te aparezcan unas viudas de Lugo presentando una demanda ridícula y con un juzgado perdiendo el tiempo admitiéndola a trámite. Pero el problema es aun mayor si nos fijamos en el proceso de interiorización de la gente sobre lo que se puede decir y lo que no se puede decir. Es mal asunto tener que explicar un chiste en una vista oral, pero es casi peor que la gente piense que fulano se ha pasado o que si hay límites para el humor (muy recomendable el libro Disparen al humorista de Darío Adanti al respecto). Es la peor receta para la salud mental de una sociedad.

También me gustaría saber tu opinión sobre grupos que son censurados y boicoteados por ayuntamientos en sus actuaciones, casos que van desde Albert Pla a Fermín Muguruza, SA, por citar los más mediáticos.

La carta abierta de Albert Pla a Albert Rivera, a propósito de la iniciativa de Ciudadanos para prohibir una actuación suya en Oviedo, es demoledora y lo explica todo. Si yo fuera Albert Rivera me pondría muy colorado, pero, claro, esta gente está hecha de un material tan ignífugo como ignorante. Además, ¿qué ganan con prohibiciones, boicots y censuras? Si es que son tontos de baba: lo único que van a conseguir es que la información y la comunicación fluyan por cualquier otro lado. Ya lo dice Albertiño Pla: que nos dejen trabajar en paz.

Murió Chuck Berry hace unas semanas, ¿te afectó de alguna manera especial?

Hombre, Chuck Berry llevaba décadas sin grabar nada nuevo; justo cuando lo hace (y muy bien, por cierto), va y se le ocurre morirse. En todo caso, su muerte afecta más que nada en lo sentimental. Pero no hay que perder de vista que sin Chuck Berry nada hubiera sido lo mismo. Sus letras dieron la vuelta a los viejos lugares comunes del blues. Un Big Bang atronador; con él empezó todo.

Siniestro Total está de gira presentando su nuevo disco, ‘El mundo da vueltas’. Madrid (Sala Penélope), 5 de mayo. Segovia (Sala Boss), 6 de mayo. Donosti (Frontón El Antiguo), 13 de mayo.

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Sobre el autor

Kike Turrón & Kike Babas
Los Kikes llevamos escribiendo sobre música y sus alrededores desde hace 25 años. Nuestros inicios fueron en fanzines (el nuestro era literario y se llamó 'Buitre No Come Alpiste'), luego en la prensa musical independiente y ahora en todo medio de comunicación que merezca nuestros respetos. Además hemos hecho radio y televisión, realizado vídeoclips, dirigido ciclos de conferencias, publicado nuestros propios libros de relatos y escrito bellas canciones a través de nuestros proyectos musicales (en la actualidad en los grupos Turrones y Kike Suárez de La Desbandada), también hemos escrito varias biografías sobre grupos de rock de aquí.

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2 comentarios

  • El 03.05.2017 , Albert ha comentado:

    Eso de que la gente interiorice lo que puede decirse y lo que no tiene que ver con la “Regulación introyectiva”, es decir, que la gente se reprime de decir ciertas cosas porque si las dijeran muchos se sentirían culpables. Y a partir de aquí ya empieza a verse la sombra de la culpabilidad (que puede ser verdadera o falsa), y como no, la sombra de la educación católica (el Cristo murió en la cruz por CULPA de nuestro pecado original).

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