Seis trucos calentitos para cuidar de perros y gatos este invierno
10.01.2017

Seis trucos calentitos para cuidar de perros y gatos este invierno

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Foto: Pixabay.

Perros con botas. Gatos que persiguen el sol por todo el salón. Es invierno, y hace un frío de bigotes y hay que estar calentitos. ¿Sabes que canes y felinos también pueden resfriarse y sufren los estragos de la bajada de las temperaturas? Aquí tienes seis trucos para mimar a tu amigo de cuatro patas este invierno y protegerle del frío: desde camas térmicas para perros y gatos, consejos para hacer tu salón más peludo este invierno, hasta botas para canes urbanitas y cajas de cartón transformadas en un ronroneante refugio.

Botas para perros urbanos en invierno

Hay parejas indestructibles: la pizza y la mozzarella, Epi y Blas, una calle nevada y las botas perrunas. El invierno es el momento del año en que hasta los perros más duros llevan botas. Los científicos han descubierto que las patas perrunas tienen un sistema sanguíneo complejo que les protege del frío y les permite conservar el calor de forma natural. “Las patas de los perros conservan el calor incluso en los ambientes más fríos gracias a un intrincado sistema de venas y capilares”, dice el veterinario Hiroyoshi Ninomiya, que ha coordinado un estudio sobre el tejido sanguíneo de estas botas caninas naturales.

Este sistema explica que las patas perrunas no se congelen a no ser que la temperatura baje de los -30ºC. Pero en las ciudades el verdadero problema para las patas no es el frío: es el anticongelante.

Este producto, tan usado para proteger el motor de los coches del frío, cae con frecuencia al suelo. ¿El peligro? El anticongelante es muy venenoso para el perro. “Un poco de líquido anticongelante pegado en las patas ya implica un riesgo de envenenamiento si el animal se chupa las patas”, explica el veterinario Ross Allan.
¿El consejo peludo de este invierno? Las botas protegen al perro, y recuerda limpiar sus patas al llegar a casa cuando no las lleve puestas.

Dulces sueños peludos: camas térmicas

¿Sabías que hay camas para gatos y perros que son térmicas? Estos refugios de sueños peludos emanan calor gracias a circuitos seguros, y su funcionamiento es similar al de las mantas eléctricas. Las hay en diferentes formatos: cuevas (¡qué gustito tan peludo, purrrr!), camas rosquilla que protegen la espalda de tu amigo o colchones calientes más sencillos. Incluso hamacas para gatos que puedes colgar del radiador.

Gatos y perros mayores o con artritis disfrutan de forma especial de estas camas tan gustosas: aunque el calor no penetra en las articulaciones (y no cura la enfermedad), tu amigo de cuatro patas descansará más relajado y a pata suelta.

Aquí tienes más trucos caseros para proteger al gato del frío:

¡Guauu! Abrigos muy perrunos

¿Sabías que perros y gatos también se resfrían y pueden constiparse? Los mininos estarán más calientes y protegidos en casa. ¿Y sus amigos perrunos? El truco es acortar el tiempo de los paseos y, a cambio, hacerlos más frecuentes.

El objetivo peludo de este invierno es lograr que nuestros amigos de cuatro patas no cojan frío. No dudes en usar impermeables perrunos y abrigos calientes para los peludos más sensibles al frío, como los canes mayores. “Un gesto tan común como dejar al perro en la calle esperando mientras hacemos un recado o entramos a comprar puede hacer que se enfríe, coja un resfriado o empeore su artritis”, dice el veterinario Sean Wensley, presidente de la Asociación de Veterinarios de Reino Unido, que ha lanzado un SOS peludo en los medios para proteger a los canes y gatos estos meses tan fríos.

Foto: Pixabay.

Casas más peludas en invierno

Tu gato reclama la manta más lanuda del salón. Un segundo después, el perro aprovecha un descuido para enroscarse bajo el edredón. ¿No estarán pidiendo a maullido y ladrido limpio unos rincones más peludos y calientes en casa?

Recuerda ofrecer a tu amigo de cuatro patas diversos sitios mullidos y calientes en invierno: cuanto más separados del suelo más resguardados estarán y también más protegidos de las corrientes de aire. Si vives con mininos, resérvales la ventana más soleada para colocar un árbol-rascador con cama gatuna en altura. ¿Hay placer más ronroneante?

Un truco divertido: perrificar y gatificar tu salón este invierno será fácil si echas manos (y patas) a una caja de cartón grande y la rellenas de mantas y cojines. Si tu gato o perro es mayor o no se mueve con tanta facilidad como antes, recuerda quitar uno de los lados de la caja o recortar un lateral para que llegue mejor. ¡Será una cama purrfecta desde la que diseñar emboscadas y jugar! ¿Más ideas caseras y peludas? Revuelve la cama, coloca mantas estratégicamente para que mininos y perros se enrosquen, las usen como cueva o se cubran a su antojo.

Foto: Pixabay.

Nieve, ¡ese placer perruno!
¿A quién no le gusta la nieve? Pues perros (y algunos gatos) no son menos. Los copos despiertan el explorador peludo que todo can y felino lleva dentro, estimula el cazador de su interior ¡y hasta activa su metabolismo para protegerles de la bajada de las temperaturas! “La nieve es muy excitante para los perros, los copos transforman el entorno en una nueva zona de juegos por descubrir”, dice la zoóloga Patricia McConnell, experta en comportamiento canino.

Las salidas a la nieve implican no obstante algunos riesgos: evita las zonas heladas, lagos y charcos de hielo. En invierno, los arneses son muy útiles para pasear con el perro con seguridad. Y nunca olvides la correa: ya que puede ser un seguro de vida para tu peludo amigo.

Juegos gatunos, ¡también en invierno!
No dejes que tu minino se transforme en una aburrida bola de pelo que dormita día y noche en el sofá: usa juguetes para estimular su cuerpo y mente.

No descuides sus sesiones de juego interactivo con su humano preferido. Utiliza juguetes anudados como en cañas de pescar que simulen pequeños ratones. Y despierta el explorador bigotudo que lleva dentro: esconde sus juguetes y premios comestibles en distintos sitios de la casa para animarle a encontrarlos. ¿Más ideas ronroneantes? Ofrécele nuevas zonas de rascado: ¿por qué no rodeas de cuerda de pita una nueva pata de la mesa del salón? Aquí tienes más juegos caseros para perros y gatos.

¡Feliz invierno peludo!

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Sobre el autor

Eva San Martín
Eva es multiterreno: tele, radio, periódicos. Si necesitas consejos, noticias, vídeos y recetas exclusivamente sobre gatos, su portal enelnombredelgato.com es tu sitio. Coordina las secciones de tecnología, economía y animales en la revista Eroski Consumer donde también encontrarás todo lo que necesitas saber sobre animales domésticos .

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4 comentarios

  • El 10.01.2017 , Marisol ha comentado:

    Me parece patética esta humanización de los animales: en la naturaleza no hay paseos más cortitos, ni camas térmicas, ni chaquetitas brillantes, mi perro puede decidir si dormir dentro o fuera de casa y casi siempre prefiere hacerlo fuera aunque haga frío, tiene una caseta, pero nunca entró en ella,por lo visto con el pelo que le crece en invierno tiene suficiente. Ah: tiene una salud perfecta y aun mejor humor.Siempre pensé que esta manera de tratar a los bichos como si fueran niñ@s es irrespetuoso tanto hacia ellos como hacia los humanos.Si además pienso a l@s refugiad@s que huyen de una muerte segura dormir en campamentos debajo de la lluvia, nieve, barro como està pasando ahora mismo en el este de Europa, este artículo me resulta realmente irritante y pijo.

    • El 10.01.2017 , Pau Alvarez ha comentado:

      totalmente de acuerdo con Marisol,, lo dijo un dia el encantador de perros, el Norteamericano, de origen chicano que tanto entiende, dijo que era faltarles al respeto tratarlos como humanos. Alguien se pregunta si un perro grande y con un abrigo de pieles incorporado está a gusto en un piso pequeño con 25 o más grados? por favor, yo tuve perros en el pueblo de alta montaña de carea para ayudar con el ganado, pastor alemán tb y habia mastines,, no entraban en las viviendas y eran felices. bueno entiendo al primer listo que vio el negoció y montó una tienda, ese si que es listo, la borregada NO.. lo principal es que estén sanos, que vayan por la calle como dice la ley, (tampoco pueden entrar en bares, dado que se manipulan alimentos y bebidas) recoger cacas etc y algunas calles dan ganas de vomitar. de Eso no decis nada.

      • El 11.01.2017 , Eva ha comentado:

        Hola Pau;

        Gracias por pasar y comentar. Imagino que ya sabes que hay ciudades que permiten (¡menos mal!) el acceso de perros y gatos a sus establecimientos comerciales, restaurantes y cafés también, si el propietario del establecimiento lo permite. Te invito a que visites el estupendo porrtal perruno y guía canina de referencia para los perros urbanos SrPerro (http://srperro.com/).

        En mi opinión, las ciudades perrunas y gatunas son ciudades también más humanas, ya que nuestros amigos de cuatro patas sacan lo mejor de nosotros mismos. Tenerlos en cuenta en el diseño de nuestras urbes es tarea pendiente, pero por suerte cada vez hay más ciudades españolas que apuestan por ser más perrunas y gatunas. ¡Un logro peludo que hay que celebrar!

        Gracias por tu confianza;

        Un saludo;

        Eva San Martín

    • El 11.01.2017 , Eva ha comentado:

      Hola Marisol;

      Gracias por pasar por aquí y comentar. No hay nada incompatible entre cuidar de perros y gatos y ayudar o preocuparse por los refugiados. Son dos asuntos independientes, aunque la experiencia me dice que aquellas personas más sensibles al bienestar de los animales también son más sensibles al bienestar humano, y viceversa.

      Es estupendo que tu amigo de cuatro patas tenga la posibilidad de dormir dentro o fuera, y que pueda escoger dónde y cuándo hacerlo. Por desgracia, como bien sabemos, esto no siempre es así.

      El objetivo es velar por el bienestar de los animales, que sean felices, estén sanos (y cada animal tiene sus propios requimientos) y que tengan nuestro cuidado y cariño. Somos libres de mimarlos (¿por qué no?), y estoy de acuerdo (¡cómo no!) en que eso no debe nunca comprometer la salud de nuestros amigos, ni física ni mental. Al revés: los cuidados hacia los animales deben ser desde la responsabilidad que tenemos con ellos: cuidar por su salud y bienestar y estimular sus instintos naturales, su inteligencia y bienestar físico.

      Gracias por tu confianza;

      Un saludo;

      Eva San Martín

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