300.000 empleos verdes para superar la crisis del clima y del coronavirus

300.000 empleos verdes para salir de la crisis del clima y del coronavirus en España

En los tres próximos años, 300.000 nuevos puestos de trabajo verdes pintarán de esperanza el horizonte. Foto: Pixabay.

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Mañana es el Día Mundial contra el Cambio Climático. Más allá de nuevas alertas, en ‘El Asombrario Recicla’ hemos querido ponernos prácticos y positivos “La covid-19 está estrechamente ligada a problemas ambientales globales como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la contaminación. La solución a estas dificultades pasa por una transición hacia una economía más sostenible y justa. El Pacto Verde Europeo supone una hoja de ruta para conseguir este objetivo”. Es el análisis que hacen desde la Fundación Biodiversidad. La crisis es histórica. La oportunidad de un cambio también. En los tres próximos años, 300.000 nuevos puestos de trabajo verdes pintarán de esperanza (falta nos hace) el horizonte.

Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, lo expuso con claridad a comienzos de mes. Fue en la presentación del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía Española. Al anunciar la movilización de 72.000 millones de euros de los fondos europeos para 2021, 2022 y 2023, especificó que supondrán la creación de 800.000 puestos de trabajo en ese periodo y que la transición ecológica se llevará el 37% de esa inversión. Echando cuentas, eso supone que la inversión verde supondrá más de 26.600 millones de euros y casi 300.000 puestos de trabajo. Analizamos con expertos en qué sectores y cómo se crearán todos esos empleos para construir un horizonte más sostenible.

La pandemia del coronavirus nos ha recordado que somos vulnerables, que nada es para siempre, y, por si alguien lo había olvidado, que somos mortales. La crisis no ha empezado con la covid-19, viene de antes y precisamente el coronavirus ha sido una de las consecuencias y un agravante. La crisis empezó hace varias décadas, cuando el sistema de producción se asentó en la esquilmación de recursos naturales y materias primas creyendo que eran infinitas y basado en un consumo constante y creciente. El origen de la crisis era medioambiental y la solución tiene que pasar por repensar nuestra relación con la naturaleza.

El coronavirus se originó por una zoonosis, un virus que saltó de animales a humanos, y es un buen ejemplo de cómo el maltrato a la biodiversidad se nos vuelve en contra. Las soluciones basadas en la naturaleza son la clave para salir de la pandemia y construir sociedades sostenibles. La economía depende de la biodiversidad y de unos ecosistemas sanos; si hay crisis ambiental habrá crisis económica.

La directora de la Fundación Biodiversidad, Elena Pita, nos comenta: “La crisis de la covid-19 ha supuesto pérdidas humanas y económicas extraordinarias, haciendo que nos enfrentemos a una recesión severa. La crisis del coronavirus está estrechamente ligada a problemas ambientales globales como la pérdida de biodiversidad, el cambio climático y la contaminación. La solución a estas dificultades pasa por una transición hacia una economía más sostenible, justa y un uso más eficiente de recursos y energía. El Pacto Verde Europeo supone una hoja de ruta para conseguir este objetivo. Por tanto, también se abren nuevas oportunidades para el empleo verde y azul”.

De hecho, los planes de recuperación presentados por la Unión Europea, en el marco del Green New Deal, y el Gobierno de España van en la línea de reforzar sectores verdes y generar empleos en el ámbito de las energías renovables, economía circular, movilidad, turismo sostenible y agricultura, ganadería y pesca sostenibles. “La reconstrucción es una oportunidad de transformar el modelo productivo y avanzar en la transición ecológica y energética justa”, señala Joaquín Nieto, director de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España.

“Es necesario el abandono de los combustibles fósiles y eso supone un cambio radical, que es una oportunidad de creación de empleo en sectores como el transporte y la movilidad sostenibles, la construcción y edificación autosuficientes energéticamente y con materiales ecológicamente sostenibles, y un sistema agroalimentario sostenible”, apunta Nieto. “Van a desaparecer empresas y sectores, pero van a emerger nuevas profesiones”, añade.

Hoy día es impensable que haya faroleros en nuestras calles, porque el alumbrado está automatizado, al igual que en el siglo XIX no imaginaban que habría programadores informáticos. Los empleos cambian con los tiempos. Ahora se trata de generar empleos de futuro y sostenibles.

Según el último informe de la OIT, se estima que la pérdida de horas de trabajo en el segundo trimestre de 2020, respecto al cuarto trimestre de 2019, es del 17,3 %, es decir, 495 millones de empleos equivalentes a tiempo completo en todo el mundo. El aumento del nivel de inactividad es una de las principales consecuencias de la actual crisis laboral. Además, la disminución del empleo ha afectado más a las mujeres que a los hombres.

La gran cantidad de horas de trabajo perdidas conlleva una notable pérdida de ingresos. Así, la OIT estima que la pérdida de ingresos a escala mundial a lo largo de los tres primeros trimestres de 2020 es del 10,7 %, respecto al mismo periodo de 2019, lo que equivale a 3.5 billones de dólares, es decir, el 5,5 % del PIB mundial para los tres primeros trimestres de 2020.

Dónde se creará empleo

Para revertir esta situación, es necesario apostar por empleos verdes y con futuro. Los sectores que sí crearán empleo en la transición ecológica son el desarrollo a gran escala de energías renovables; eficiencia energética en industria y vivienda; renovación de edificios; desarrollo de la economía circular y la gestión de residuos, mediante la reutilización y el reciclaje; inversión en movilidad sostenible, con ciudades con espacios más saludables, menos contaminados y menos ruidosos; y las soluciones de adaptación y resiliencia al cambio climático.

Pita pone como ejemplo que, a corto plazo, durante la emergencia sanitaria, sectores como el textil han tenido que reinventarse. Es el caso de Back to Eco, una iniciativa en la que varios talleres y empresas logísticas se han unido para sustituir la producción de tejido denim por batas sanitarias. Del mismo modo, empresas como VicaDesign o Holedeck han comenzado a fabricar viseras protectoras para personal sanitario. El sector alimentario también ha encontrado un foco de creación de empleo con el aumento de los e-commerce. Mywerto o Farmidable son plataformas que conectan a productores agrícolas con consumidores finales a través de apps o páginas web.

Cristina Monge, asesora ejecutiva de ECODES y profesora asociada de Sociología en la Universidad de Zaragoza, nos explica que tradicionalmente hay sectores que son creadores de empleo verde, como energías renovables, rehabilitación de edificios y eficiencia energética, gestión/reciclaje de residuos o agricultura ecológica. Pero también hay que incorporar el criterio de sostenibilidad al conjunto de los todos los sectores. Por ejemplo, el sector del turismo. “Hay que repensar el modelo turístico en clave más sostenible, y eso forma parte de la transición ecológica y hacia una economía más sostenible”, apunta Monge.

Las 7 Rs de la Economía Circular

Otra de las salidas imprescindibles de esta pandemia pasa por abandonar definitivamente el usar y tirar y poner en marcha las 7 Rs de la Economía Circular: rediseñar, reducir, reutilizar, reparar, renovar, recuperar y reciclar. Es necesario que los productos que se pongan en el mercado sean reparables y para eso es fundamental pensar en el diseño sostenible desde el principio. No tiene sentido tener que deshacerse de un electrodoméstico porque falle solo una pieza. Y una vez que el aparato tenga un fallo multiorgánico, se pueda separar por piezas y reciclarlo. En este sector se ha avanzado mucho, pero queda mucho por rediseñar, y será demandante de trabajadores con criterios ambientales.

La directora de la Fundación Biodiversidad nos explica que “el Plan de Acción para la Economía de la Comisión Europea aboga por una reducción de residuos y la restricción de productos de un solo uso. Una alianza de instituciones y empresas asturianas estudian las posibilidades del reciclaje de mascarillas mientras que Meryl Skinlife Force ha creado mascarillas higiénicas reutilizables”. “La logística, el transporte, la movilidad urbana, la economía circular, la eficiencia energética y el turismo rural sostenible también son sectores económicos con potencial para la creación de empleo”, añade Pita.

Un Plan con mucho empleo

El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) enviado por el Gobierno a la Comisión Europea marca como objetivo una reducción de un 23% de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) respecto a 1990, y contempla que el empleo neto aumentará entre 250.000 y 350.000 personas. Esta horquilla representa el empleo neto anual, es decir, los puestos de trabajo adicionales y no acumulables que se crean cada año desde 2021 a 2030, señala el Gobierno.

El plan estima una movilización de 241.400 millones de euros entre 2021 y 2030 que se destinarán al impulso a las renovables, a medidas de ahorro y eficiencia, y a electrificación y redes. El 80% de estas inversiones se realizarán por parte del sector privado.

Las inversiones en renovables generarían entre 107.000 y 135.000 empleos netos al año en 2030; las dedicadas al ahorro y eficiencia energética, entre 56.000 y 100.000 puestos de trabajo; y las de redes y electrificación de la economía, unos 46.000. Indirectamente, el cambio energético creará hasta 118.000 empleos netos en 2030, según las estimaciones del Ejecutivo.

Joaquín Nieto apunta: “No hay excusas, porque España tiene el conocimiento y la experiencia en energías renovables y en automoción, y tienen que transformarse, readaptarse”.

En cuanto a la movilidad, los empleos verdes no sólo están asociados al coche eléctrico; es necesario, según Cristina Monge, “repensar ciudades, repensar el modo de vida en las ciudades”.

Cambio de modelo energético desde el carbón

El modelo energético registró sus primeros cambios el año pasado cuando se anunció el cierre de las centrales de carbón, una energía no competitiva en precio y muy contaminante. El cese de actividad decidido por Endesa, Iberdrola y Naturgy, las empresas propietarias de centrales térmicas de carbón, supuso para algunos territorios dependientes de estas centrales un varapalo para su empleo, y de ahí la puesta en marcha de Instituto de Transición Justa, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).

Desde el Ministerio se han impulsado los convenios de Transición Justa para el mantenimiento del empleo y la reactivación económica de las zonas afectadas, ubicadas en Aragón, Andalucía, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia y Asturias.

A lo largo de este año, el MITECO destinará 27 millones de euros a financiar proyectos empresariales y pequeños proyectos de inversión generadores de empleo, que promuevan el desarrollo alternativo de las zonas mineras. En Aragón, por ejemplo, se han registrado ya en Andorra-Sierra de Arcos 99 iniciativas y proyectos en materia de generación de energías renovables y fabricación de componentes, formación y logística en este sector. También se han identificado iniciativas de innovación agrícola y ganadera, usos no energéticos del carbón, industria agroalimentaria y manufacturera o proyectos ecoturísticos.

Joaquín Nieto señala que desde la OIT se ha hecho un reconocimiento al liderazgo de España con la creación de los Institutos de Transición Justa. “Es un estímulo muy importante para el desarrollo de las áreas afectadas por el cierre de las térmicas”, afirma.

En esas zonas, la urgencia es inmediata, hay que poner en marcha ya esos empleos verdes, dice Monge. “Eso no significa que cerramos la térmica o las minas y que ponemos en marcha otro tipo de industria igualmente contaminante, sino que aprovechamos el tirón para hacer la transición en esos territorios”.

Revivir las comunidades rurales

Otros dos de los sectores que pueden ser nichos de empleo son iniciativas agrícolas y ganaderas sostenibles, y el turismo rural asociado a la naturaleza. La vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha señalado en la presentación de los Convenios de Transición Justa la necesidad de apostar por un modelo descarbonizado y sostenible, que impulse la restauración de los ecosistemas y las medidas de adaptación basadas en la naturaleza. “Necesitamos territorios vivos, comunidades rurales con capacidad para desarrollar nuevos proyectos e iniciativas”, añadió.

Así, la alimentación es un sector clave en la transición hacia un modelo que reduzca la huella ambiental y climática, que limite el uso de los plaguicidas y apueste por una agricultura ecológica que proteja la salud e impulse la digitalización de esta actividad económica. Esta agricultura sostenible es vital para el planeta y fundamental para evitar pandemias como el coronavirus y episodios como la gripe aviar, la porcina o el mal de las vacas locas.

Para conseguir una agricultura y ganaderías sostenibles es indispensable contar con jóvenes en el medio rural, de ahí que una de las claves sea la educación en su entorno, para evitar que tengan que abandonar sus pueblos. La despoblación rural se añade a la crisis ambiental. Los planes de Formación Profesional prevén que la mitad de los municipios rurales españoles, unos 3.000, tengan Aulas Mentor, es decir, programas de formación on line no reglada dirigidos a personas mayores de 18 años en núcleos rurales. “La tasa de desempleo juvenil es muy elevada, hay que afrontarlo con formación y tiene que ser una oportunidad”, apunta Nieto.

Es necesario la adaptación de los trabajadores y nuevos sistemas de formación profesional. “Hay que garantizar la educación a lo largo de toda la vida”, afirma Nieto, “como un derecho, no sólo en la edad escolar y universitaria o de formación profesional, también de los 26 a los 76 años, hay que incorporar a la población activa a la educación.

Red Emprendeverde

Seguramente a la hora de crear una empresa o poner en marcha un negocio, el papeleo y el desconocimiento de por dónde empezar, pueden frenar muchas buenas iniciativas. La Fundación Biodiversidad cuenta con un programa de asesoramiento gratuito para emprendedores que quieran constituir una empresa verde y/o azul y realizan la tramitación administrativa para la constitución óptima de la empresa.

A medio y largo plazo, las empresas que deseen reorientar su modelo de negocio para aprovechar las oportunidades que brinda la reconstrucción verde y la transición ecológica, pueden necesitar apoyo. La Red Emprendeverde ofrece formación y asesoramiento 100% on line para la creación de nuevas empresas verdes y oportunidades de networking para emprendedores.

Además, la Fundación Biodiversidad, a través de su Programa Empleaverde, ofrece ayudas a la contratación de personas desempleadas en el ámbito de la economía verde y azul. También, a través de la Convocatoria Mejora apoya a entidades que quieran realizar proyectos de formación dirigidos a personas trabajadoras con el objetivo de mejorar su empleabilidad y obtener una cualificación en temas de sostenibilidad, lo que contribuirá a afrontar los grandes retos actuales.

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Comentarios

  • Manuel Caicedo Paz

    Por Manuel Caicedo Paz, el 25 octubre 2020

    Hola. Me ha sorprendido la profundidad y originalidad de esta reseña, razón por la cual quisiera recibir otros artículos. Gracias.

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