11.05.2018

‘Capital’: la serie que nos enfrenta a los miedos de la sociedad occidental

Menéalo
Un fotograma de la serie 'Capital'

Un fotograma de la serie ‘Capital’

Una de las series de la BBC con más premios en los últimos años, ‘Capital’, ha llegado por fin a nuestras pantallas a través de SundanceTV. Una serie que desgrana muchos de los achaques de la sociedad occidental que tantas infelicidades nos regala día a día: la realidad de la crisis financiera, de la gentrificación, de la soledad, de la inmigración, del temor a los extremismos religiosos, del poder de la especulación, de los prejuicios sociales… Y sobre todo los miedos, por falta de preparación, por la falta de recursos para estar medianamente tranquilos más allá de los económicos.

“Quiero lo que tú tienes”.

¿Qué pensarían ustedes si recibieran en el buzón de su casa una postal con este mensaje y la foto de la fachada de su edificio? Seguramente no le darían demasiada importancia y pensarían que se trata de una operación de marketing de alguna empresa inmobiliaria –tan machaconas ellas a la hora de buscar inmuebles– o acaso de alguna otra empresa atacando con una campaña agresiva para venderles cualquier producto. Normalmente la tirarían a la papelera. Pero ¿y si eso ocurriese continuamente hasta que llegase un día en que su propia imagen o la de alguien de su familia fuese parte del mensaje de la postal? Aun más: ¿y si esas postales se convirtieran en dvds con vídeos sobre usted o en paquetes con cualquier otra sorpresa desagradable? Entonces, seguramente, la incertidumbre, la inquietud y la desconfianza comenzarían a aflorar entre sus sentimientos.

Éste es exactamente el punto de partida de Capital, la miniserie dramática de la BBC alabada por el público, la crítica y los premios más prestigiosos del Reino Unido, además del Emmy a la mejor miniserie/película para televisión producida en 2015, y que ahora, con escandaloso retraso, ha llegado a nuestra pequeña pantalla a través del canal SundanceTV.

Basada en la novela de John Lanchester del mismo título, cuenta con la adaptación de Peter Bowker y la dirección de Euros Lyn, entre cuyos trabajos se encuentran las estupendas Happy Valley y Broadchurch, así como el buen hacer de actores como Toby Jones, Rachael Stirling, Lesley Sharp y Gemma Jones.

Capital es más que una historia de intriga –que lo es–; es un drama descarnado que ahonda sin artificio en algunos de los temas que la sociedad occidental y los países desarrollados afrontan en este presente por el que nos deslizamos con nuestros anhelos y nuestras pequeñas o grandes ambiciones. Con la inmediatez que aporta la proximidad de la historia, centrada en Pepys Road, una calle de un barrio del sur londinense, Capital desgrana, sin maniqueísmos ni doctrinas, la realidad de la crisis financiera, del aislamiento, de la gentrificación, de la soledad, de la inmigración, del miedo a los extremismos religiosos, del poder de la especulación o de los prejuicios sociales, tan a flor de piel cuando algo interfiere en lo cotidiano y la aparente seguridad parece desmoronarse.

Es entonces cuando la distancia entre los miembros de la comunidad se agranda y los principios se descuelgan de nuestros trajes para dejar asomar aquello que nos devuelve la irracionalidad escondida. El miedo –cómo no– a perder, ya sea la propiedad, el dinero, la tranquilidad, el amor o la vida.

La distancia, que como en esta pequeña calle de Pepys Road, antaño modesta, ahora cercada por el esnobismo del nuevo rico cuya invasión se hace irremediable y que muestra y demuestra la existencia de una sociedad en la que el esfuerzo siempre es mayor para el paria y en la que la felicidad se mide por aquello material que se obtiene, sin darnos cuenta de que para muchos tan sólo lo esencial es ya un enorme logro.

Porque entre tanta estadística y especulación, se mueven miles, millones de esperanzas que ponen su ilusión en el reconocimiento de su esfuerzo y en el compromiso para con una comunidad que casi nunca repara en ello, y que como en Capital siempre habrá alguien que, sin merecerlo, esté sentenciado a perder. Porque Capital refleja sin apasionamiento ni ñoñería ese mundo que puede dejarte solo, abandonado, sin depender únicamente de tu actitud, ni siquiera de los que te son más cercanos.

Refleja el concepto de sociedad occidental, la falta de recursos para ser medianamente felices más allá de los económicos, la distancia y el tiempo que se interponen de manera apabullante entre el individuo y la vida de los otros. Entre tu necesidad, por pequeña que sea, y el pesado avanzar del presente de aquellos que te rodean, incluso de los que te quieren. Un presente, irritable, perseguido por eso que insistentemente revolotea a tu alrededor queriendo lo que tú tienes. Pónganse a salvo.

Menéalo

Sobre el autor

Antonio Bazaga
Toño Bazaga. Más de 20 años dedicados al mundo del cine, habiendo tocado casi todos los palos: producción, desarrollo, escritura, financiación… Convencido de que el futuro del cine está aún por llegar. Apasionado de la literatura y la historia, creo que el celuloide es el mejor invento para contar lo que pasa, lo que pasó y lo que puede pasar. En fin, parte indispensable de nuestra vida.

¿Quieres leer más artículos de este autor?

2 comentarios

  • El 13.05.2018 , Carlos ha comentado:

    Próxima serie que me apunto a ver. Gracias por la recomendación y por el artículo.

  • El 19.05.2018 , César ha comentado:

    Muy buen artículo y muy buena serie. Difícil contar más historias en tan pocos episodios. Pequeñas historias que reflejan muy bien la actual sociedad occidental.
    Recomendable sin duda.

Deja tu comentario

He leído y acepto la política de privacidad de elasombrario.com
Consiento que se publique mi comentario con los datos que he facilitado (a excepción del email)

¿Qué hacemos con tus datos?
En elasombrario.com te solicitamos tu nombre y email (el email no lo publicamos) para identificarte entre el resto de personas que comentan en el blog

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.