26.03.2014

Carmen Linares: “Me preocupa mucho el futuro de los jóvenes”

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La cantaora Carmen Linares. © Roberto Villalón

“Habría que empezar de cero. Cortar de raíz y empezar de nuevo”, así de flamenca se muestra la cantaora Carmen Linares al hablar de política, pues le preocupa el trato que se está dando a los jóvenes, a la cultura, la ciencia, la gente con dependencia… Esta grande del cante ofrece un concierto en el Auditorio Nacional en homenaje a Paco de Lucía con ‘El Amor Brujo’ de Falla y poemas de Miguel Hernández, Lorca y Juan Ramón Jiménez, en beneficio de afectados por una de las llamadas enfermedades raras.

El académico y escritor Antonio Muñoz Molina ha dicho de ella: “Sabia la cantaora Carmen Linares, que tiene en el trato la cordialidad llana de un ama de casa de Jaén y cuando rompe a cantar aprieta los párpados y entra en un trance como de desgarro o ritual”. Esta cantaora sabia, nacida con el nombre de Carmen Pacheco Rodríguez en Linares (Jaén) en 1951, ofrece un concierto en el Auditorio Nacional a favor de las fundaciones Síndrome de West y Gomaespuma en el que interpretará El amor brujo de Falla y Remembranzas, una serie de cantes basados en poemas de, entre otros, Miguel Hernández, Federico García Lorca y Juan Ramón Jiménez.

Además, Linares, una de las más grandes figuras del flamenco en femenino, quiere que este concierto sea su homenaje a la figura y la obra del recientemente desaparecido genio Paco de Lucía. Charlamos en el jardín de la Fundación Lázaro Galdiano de Madrid, y allí pudimos comprobar cómo se hacían realidad las palabras de Muñoz Molina.

¿Recuerdas la primera vez que viste a Paco de Lucía?

A Paco lo conocí primero en disco. En aquella época, los discos eran nuestras ventanas al mundo y esperábamos con ansia la salida de los trabajos de Paco con Camarón o Fosforito, o en solitario. Luego lo escuché en directo en un festival en Andalucía. Él todavía, por aquel entonces, tocaba para cantar. Pero recuerdo la primera vez que hablé con él. Yo debía de tener unos 19 años, más o menos, e iba a hacer una gira con Fosforito por Francia. Todo lo cocinaron nuestros padres en el bar Calderón, frente al Teatro Calderón. El padre de Paco y el de Fosforito se conocían muy bien, así que hablaron con el mío para que el guitarrista “escuchara cantar a la niña”. (Ríe). Así que el padre de Paco me llevó a su casa de Madrid. Él estaba en su habitación, en bata, y me acompañó un poco por alegrías… Fue un momento muy especial, recuerdo haber estado muy nerviosa. Conocí a su madre, Lucía, que era una mujer con una sonrisa muy luminosa.

¿Llegaste a actuar alguna vez con él en directo?

No, nunca. Una pena. Cuando yo empecé a despuntar en esto del flamenco, Paco ya no se dedicaba a tocar para cantar. Desgraciadamente, no me tocó esa época con el maestro. Paco ya volaba solo. Sí me acompañó en alguna fiesta. Recuerdo que cuando Enrique Morente presentó su disco con Sabicas se montó una fiesta, creo que en el Candela, y ahí canté con su guitarra y fue muy especial.

¿Qué era lo que lo hacía tan grande?

Paco tiene un sonido y una forma de tocar muy personales [habla de él así, en presente] y lo bueno es que ha pasado por todos los oficios. No es un guitarrista que haya salido de pronto. Él, desde muy niño, tocaba para el cante y tocó para el baile y conoce como nadie un oficio que cualquier guitarrista que quiera ser grande no se puede saltar. Él siempre decía que le habría gustado cantar y cuando a un guitarrista le gusta el cante, se nota, porque entonces entabla una conversación entre su guitarra y la garganta del cantaor o cantaora. Está hablando tu mismo idioma.

¿Cómo te enteraste de su muerte?

Me acababa de levantar. El día anterior había cantado en Jerez. Cuando llegué a casa no tenía sueño y me entretuve; deshice la maleta y me acosté tarde. Así que ese día me levanté muy tarde. Iba a ponerme un café y mi marido me dijo que había llamado mi hijo Eduardo y había dejado un mensaje en el contestador. Y allí estaba la mala noticia. Mi marido y yo nos abrazamos y lloré, porque era como si hubiera desaparecido alguien de nuestra familia. Alguien que tienes dentro y vas a tener siempre muy dentro.

Su velatorio fue en el Auditorio donde vas a dar tu concierto. No se pudo hacer en el Teatro Real porque ese día estaba alquilado para un evento privado. ¿Qué te parece que no se le pudiera hacer ese último homenaje en el Teatro Real? 

No puedo hablar con mucha propiedad sobre eso. No sé qué opinar. Pero creo que la categoría de Paco de Lucía está por encima de toda esa polémica de las que no sé muy bien las circunstancias. Es cierto que el Auditorio resultó un lugar un poco más frío y que el Teatro Real hubiera sido el idóneo. Paco fue el primer artista de flamenco que actuó allí y abrió un camino muy importante para todos nosotros, y lo idóneo habría sido haberlo hecho allí.

Tu concierto empezará con El Amor Brujo de Falla, una obra que llevas cantando desde hace más de dos décadas. Y lo harás con la orquesta de Santa Cecilia. ¿Cuánto respeto le impone a una cantaora una orquesta frente a una guitarra? 

Llevo cantando esa obra maravillosa desde hace más de 20 años. Lo estrené en una bienal de Sevilla. Nunca había cantado con una orquesta y lo aprendí primero a piano. Pero es una música tan magnífica y tiene tanto aroma de flamenco que siempre me he sentido en casa con El Amor Brujo. Falla se inspiró en el flamenco para esta obra y creo que es una pieza de una creatividad extraordinaria y muy moderna. Sigue siendo muy actual. Tal vez a una mezzosoprano puede resultarle extraño los giros y las cadencias de esta obra, pero a mí no. No tengo que forzar nada. El Amor Brujo es flamenco y todo fluye.

El recital se complementa con una serie de cantes con letras de poetas como Miguel Hernández, Lorca y Juan Ramón Jiménez. Un poco en la estela de modernidad que abrió Enrique Morente.

Estoy absolutamente abierta a este tipo de innovaciones. Creo que un artista debe ser fiel a sí mismo. Que Morente abriera camino haciendo un disco con poemas de Miguel Hernández fue una alegría. Suena a flamenco. Le estoy eternamente agradecida a artistas como Morente o Paco de Lucía, que han abierto camino. Pero para llegar adonde ellos llegaron, que nadie olvide que han tenido previamente que ser unos genios de la raíz…

¿Crees que el flamenco se valora más fuera de España que dentro de nuestro país?

El flamenco es una música que representa a España. El flamenco tiene una fuerza tremenda. Zubin Mehta dijo que el flamenco es la esencia de la cultura. Y en España no se cuida el flamenco. No existe esa conciencia de que hay que ayudarlo y protegerlo. Los artistas no pueden estar ahora teniendo que irse fuera.

¿Tú actúas más fuera que dentro de España?

Ahora canto mucho más fuera de España que en mi propio país. Me reclaman en el resto de Europa. Las administraciones han malgastado el dinero y no se apuesta por el flamenco desde las instituciones. Hay tres o cuatro festivales, pero es muy poco. Me gustaría trabajar más en España.

¿Te preocupa el futuro del flamenco?

Me preocupa mucho el futuro de los jóvenes, no solo del flamenco. Me preocupan todos los jóvenes que para poder ejercer sus profesiones de arquitectos o ingenieros se tienen que ir fuera. Y lógicamente todo esto nos afecta a todos. ¿Qué va a ser del futuro de España?

Una parte importante de la taquilla va a una fundación para la investigación de una de las llamadas enfermedades raras. ¿Cómo ves el futuro de los dependientes en España?

Es muy grave que se haya recortado en la Ley de la Dependencia. No tengo palabras. No puedo entrar en las cabezas y las mentes de los que gobiernan, pero esas decisiones no se pueden entender, no tienen razón de ser. No toman decisiones con visión de futuro. Todo esto es pan para ahora y hambre para mañana. La cultura es futuro. La investigación es futuro. Los jóvenes son futuro. La política debe hacerse mirando el futuro a largo plazo y el bien común y no las próximas elecciones. Y en España, en casi todos los partidos políticos es un mal común. Habría que empezar de cero. Cortar de raíz y empezar de nuevo.

Concierto de Carmen Linares en el Auditorio Nacional de Música. Jueves 27 de marzo, 19.30 horas. 

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Sobre el autor

Manuel Cuéllar
El 12/12/12 decidió poner en marcha esta revista después de una experiencia profesional de 17 años en el diario EL PAÍS, donde se convirtió en un periodista todoterreno. Se licenció en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y cursó el máster en la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS. Periodista convencido de las bondades de las nuevas tecnologías, cubrió el 15 M por Twitter y otras redes sociales. Puedes seguirme en mis cuentas personales de Twitter, Facebook e Instagram. Gracias.

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