22.10.2018

Otro cine es posible: el que busca despertar al ciudadano para salvar el planeta

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Imagen de la película 'Los guardianes de la tierra'.

Imagen de la película ‘Los guardianes de la tierra’.

Estuvimos en el Another Way Film Festival, celebrado recientemente en Matadero Madrid, un encuentro de cine en torno al desarrollo sostenible. Y pudimos tantear lo que se cuece desde la gran pantalla en torno a los modos de vida alternativos, el ‘mindfulness’, el cambio climático, el reciclaje, la economía circular… En ‘El Asombrario’ nos acercamos al festival para hablar con tres de los directores que presentaron sus trabajos y que nos explican cuáles son los retos a los que nos enfrentamos a nivel ecológico y cómo los contrarrestan ellos a través de su cine.

Para el director Filip Antoni Malinowski, el reto está bien claro: el cambio climático. Un problema que está suponiendo uno de los motivos principales incluso de conflictos. La guerra civil que está destrozando Siria, por ejemplo. “En este país árabe han pasado por un tiempo muy largo de sequía y los agricultores han perdido muchas de sus tierras y sus ganados. Y por lo tanto, para sobrevivir, comenzaron a movilizarse”. Y finaliza: “Como sigamos así, esto tendrá consecuencias políticas aun más graves”.

‘Guardians of the Earth’, la necesidad de cumplir el Acuerdo de París

Conscientes del efecto que está causando a nivel mundial el cambio climático, la ONU reunió en Francia en 2015 a 35.000 negociadores de 195 países para hablar sobre el futuro de nuestro planeta. Durante estas reuniones, cerraron un pacto a través del cual se comprometían a destinar recursos para frenar el calentamiento del clima provocado por la actividad humana. Un acuerdo mundial realmente alarmante ya que si no se logra en unos 20 años, un 70% de los pueblos de la Tierra pueden quedar bajo el mar. Ante esta pavorosa escena, y viendo que no tenía la repercusión necesaria, Filip se lanzó a filmar el documental Guardians of the Earth (Guardianes de la Tierra) con el fin de informar a la población sobre lo que está sucediendo. “Si no nos enfrentamos al problema de manera seria, el mundo será un apocalipsis”, dice muy serio.

“El documental habla sobre la conferencia, pero si no hacemos nada, empezaremos a notar el impacto en 5 o 10 años por los refugiados”, explica Filip. Además, estos problemas, que algunos imaginan lejanos, están ya aquí. “En Alemania, país donde vivo, ahora mismo estamos sufriendo una fortísima sequía que ha hecho perder el 70% de la cosecha”.

Aun así, aunque las consecuencias del cambio climático ya las estemos empezando a sufrir seriamente cerca de nosotros, Filip muestra cierto escepticismo ante el Acuerdo de París. “El problema es que los políticos cambian a menudo. Y este problema no se soluciona a corto plazo; deberían crear un contrato para el cambio global con vistas a 2100”, apunta. “Son cambios que están llegando poco a poco. Son muchos temas a los que hay que enfrentarse (transporte, alimentación, producción industrial…) y que para los políticos resulta muy difícil encarar, ya que perderían automáticamente la mayoría de los votos”.

Y afirma que tres años después del Acuerdo de París, la mayoría han sido cambios negativos. “La subida al poder de gobiernos como los de EE UU y Australia, o las políticas sobre la contaminación en China no hacen más que empeorar la situación”. Aun así, se muestra confiado en que el cambio real se produzca, ya que otros países sí que están apostando por el cambio. Naciones como Dinamarca, “país que se abastece casi al 100% de su electricidad gracias al viento”, o Austria, “donde el 40% de la energía procede del agua”, dejan hueco a cierta esperanza.

El director es claro: el cambio tiene que proceder del ciudadano. “Si estás concienciado sobre esta problemática, si quieres que las futuras generaciones hereden una vida mejor, debes usar más la bicicleta o el transporte público, usar las redes sociales para mostrar a los de tu alrededor que es posible el cambio, reducir la basura… Ése es el verdadero cambio que tenemos que realizar cada uno de nosotros”.

‘Return’, la conciencia ciudadana, el poder está en nuestras manos

Para el director Javier Ríos y el productor de su película, Achero Mañas, el gran problema al que hay que hacer frente globalmente es “la desinformación por parte de los medios; la ineficacia, la incompetencia e, incluso, la mala praxis del ámbito político a nivel europeo, nacional y mundial; y, sobre todo, a nivel social, la falta de conciencia y de pararse a preguntar sobre lo que está pasando y hacia dónde vamos”. Por resumir en breves palabras, una llamada a la conciencia ciudadana.

Así, han creado el documental Return , una cinta que se dirige directamente a los individuos, para abrir los ojos al espectador. “Te plantea directamente si de verdad no te importa el aumento del cáncer, el aumento de epidemias, de autismo… Da igual de qué partido seas, qué ideas tengas, ¿de verdad no te importa esto?”, resume Ríos. Por ello, conscientes de que los Estado-naciones están perdiendo cada vez más poder (si es que todavía les queda alguno), en favor de las multinacionales, “la única forma de enfrentarnos a ello, aparte de con cultura y creando contenidos, es concienciándonos de que esto es una actividad civil que tiene que salir de las propias casas, del entorno”, subraya Mañas. Y añade Ríos: “Es la población la que tiene que concienciarse, la que tiene que exigir y apretar a la clase política para que tome las decisiones adecuadas. El peso de todo esto recae sobre nosotros”.

“Y no caer en el escepticismo. Por eso hay que resaltar los logros”, subraya Mañas. Destacar los movimientos que han triunfado, que demuestran que la movilización ciudadana no está hueca. “Es muy esperanzador el movimiento feminista. Lo que se consiguió el 8M… y que es un movimiento global. Bajo mi punto de vista es un movimiendo que da mucha esperanza tras el 15M, que se fue apagando por la creación de Podemos. El movimiento feminista creo que no es una moda, que es el camino para cambiar las cosas”, sintetiza Ríos. Y Achero le responde: “Aunque el desencanto del 15M desembocara en Podemos, creo que se ha creado una realidad política completamente diferente: el bipartidismo ha acabado, por lo que vamos a obligar a los políticos a reflejarse en la sociedad. Ahora van a tener que negociar con otros partidos y eso es muy bueno”. Y repiten: “No hay que caer en el escepticismo, porque ésa es nuestra derrota”.

Conscientes de que son temas muy manoseados, no les importa la repetición, por necesaria. Replican: “También vemos en el cine y en la ficción comercial películas casi calcadas a otros clásicos, temas como el amor, la amistad… y sin embargo se premian y se valoran”. Y cierra Ríos: “Son temas que no son centrales en la opinión pública. Por ello intentamos darle voz y generar opinión, ya que creemos que no están suficientemente hablados ni debatidos. Lo que sí está muy hablado son las frivolidades, el entretenimiento que nos venden desde los grandes grupos. Una cortina de humo que nos ponen delante cada día para desviar la atención”.

‘Advertencia’, ¿son realmente limpios los productos de limpieza?

La proactividad ciudadana es otro de los mantras a los que el director Patrick D. Cohen también se suma. Aunque, en su caso, el principal problema al que nos enfrentamos es la cantidad de productos perjudiciales (tanto para nuestro organismo como para el medioambiente) con los que tenemos contacto cada día. Por eso Patrick ve necesario una transformación de las empresas que venden productos con componentes como los parabenos, los cloros, los metales pesados… “Una transformación. Que desaparezcan es casi imposible, ya que tienen a veces más poder que los países”.

Pero ¿cómo podemos llevar a cabo esto? La respuesta es sencilla: a través del consumo. “Cada vez que consumimos un producto, estamos votando a favor de él. Si nuestros patrones de consumo cambian, estos productos van a tener que transformarse”, remata.

Una tarea en principio sencilla que se complica cuando rascamos un poco en ella, ya que resulta muy difícil llegar a conocer qué productos son perjudiciales. “Es un gran reto porque prácticamente tendríamos que tener una carrera en química para poder reconocer estos productos”. Además de la falta de información. “Yo creo que no tenemos la suficiente información sobre la mayoría de productos: desde desinfectantes, pasando por productos de limpieza corporal o las manzanas que comemos. Muchos de ellos tienen una gran cantidad de compuestos perjudiciales y los usamos sin tener idea de qué efectos pueden suponer para nuestra salud o el medioambiente”. Productos que se encuentran en el mercado sin que se hayan hecho los pertinentes estudios sobre ellos. Muchos investigadores, como Carlos de Prada o Miguel Porta, han comentado que tan sólo en un 1,1% de estos productos se ha analizado la repercusión que conllevan para el cuerpo humano”, añade.

Por eso, ante la falta de información general, se decidió a dirigir Advertencia: ¿Cuánto ensuciamos cuando limpiamos?  , un documental en el que cede la palabra a grandes expertos de este campo para intentar mostrar una cruda realidad que queda muchas veces enterrada. Sacar a la luz esta preocupación para que la ciudadanía llegue a ser consciente de qué productos utiliza y pueda descartar los nocivos. “Aun así, el problema es que hay un lobby muy fuerte, con oficinas en lugares muy importantes, que ejercen la presión a nivel económico para que las decisiones corran a su favor o se retrasen los años que a estas empresas les interese”, sentencia.

Pero ¿ante qué productos nos estamos enfrentando? “Artículos de limpieza como los detergentes, friegasuelos, lavavajillas, cosméticos, cremas, pastas de dientes… Productos que se encuentran en cada ámbito de nuestra vida cotidiana. Nos comemos una manzana y muchas de ellas están rociadas con pesticidas que luego llegan a nuestros cuerpos”. Problemas serios que, una vez más, surgen de la desinformación general.

Son tres ópticas que nos llegaron a través de la edición de este año del Another Way Film Festival, tres ópticas para defender el desarrollo sostenible. Tres ópticas, pero una única realidad. Ésa que definió muy bellamente el premio Nobel Saramago y que somos cada uno de nosotros: pequeñas grandes superpotencias.

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Sobre el autor

Carlos Madrid
Terminé periodismo allá por 2013, pero, no sintiéndome suficientemente formado, me matriculé en lector insaciable, perpetuo viajero, musicodependiente, aprendelenguas... Difundo lo que me agita por dentro en aquellos lugares donde me toleran.

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Un comentario

  • El 22.10.2018 , Juan ha comentado:

    Otro cine es posible. Y otra música, fotografía, literatura, pintura, escultura, teatro y espectáculos también son posibles. No es la ciencia la única disciplina humana que nos ha de hablar de nuestro incierto futuro. Concienciando, educando, llegando a las emociones de la gente el arte puede contribuir en gran medida a solventar las terribles consecuencias de nuestra mas temida pesadilla. Entre todos podemos hacer que la Vida sea posible.

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