10.08.2015

#Confesionesdeverano: ‘Una frase fugaz cambió sus vidas para siempre’

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Foto: Manuel Cuéllar.

Foto: Manuel Cuéllar.

Llegamos a la entrega sexta de estas confesiones femeninas de verano, coordinadas por Sardiflor. Sabela Martínez Pita tiene un secreto que contarnos de sus bisabuelos: Una sola frase cambió sus vidas.

Por SABELA MARTÍNEZ PITA (@Sabenur)

“Una confesión se susurra o se escribe para transformar la vida gracias a una verdad”.

Una confesión se puede escribir, cantar o gritar a los cuatro vientos. En el caso de mis bisabuelos fue un susurro, una frase fugaz y casi secreta que cambiaría sus vidas para siempre.

Emilio y Celia, así se llamaban. Se conocieron en un autobús allá por el año 1936. Ella viajaba a visitar a su tío a un pueblo de mar en Galicia. Desde que la había visto, él no podía dejar de mirarla. Al llegar a la antigua estación le ayudó a cargar su pesada maleta y le deseó unas felices vacaciones.

Ese sábado de primavera había verbena y Celia tenía un vestido nuevo. Unas amigas pasaron a recogerla y caminaron juntas hacia la fiesta mientras canturreaban. Al llegar se sentaron en unas terrazas. Su mirada se cruzó con la de Emilio, que se acercó decidido a saludarla y la invitó a bailar. Ese fue el comienzo de esta historia de desamor.

En tres meses se casaron y se fueron de viaje de novios a Lisboa. Estando allí estalló la Guerra Civil Española. Emigraron a Cuba, donde vivía un hermano de Emilio. Allí emprendieron negocios con éxito y un año más tarde nació mi abuela. Habían encontrado el equilibrio perfecto. El clima era fabuloso y tenían una casa preciosa. Sus vidas transcurrían felices hasta que en Cuba estalló la Revolución y la situación cambió notablemente. Mientras, recibían numerosas cartas desde España y en una les anunciaban que la hermana de Emilio estaba gravemente enferma.

Se embarcaron en un trasatlántico y se instalaron en el mismo pueblo donde se habían conocido. Ella soñaba con construir una casa en la ciudad y abrir una boutique, pero su marido quería estar cerca de su hermana. Celia se sumió en una profunda tristeza y vivía recordando los felices años pasados. Hasta había decorado su casa con motivos cubanos que le ayudaban a sentirse mejor.

Una fría mañana de invierno, Emilio le dijo a su mujer que necesitaba hablar con ella. Mi abuela, que tenía por aquel entonces 12 años, cuenta que se encontraba escuchando la radio en el salón y observó cómo sus padres entraban en el dormitorio. Su madre se sentó al borde de la cama y su padre aún de pie le hacía una confesión que mi abuela nunca alcanzó a escuchar.

Desde ese momento sus vidas cambiaron para siempre. No volvieron a dirigirse la palabra. Fueron muchas las hipótesis que se barajaron sobre qué le habría confesado aquel día. Unos decían que ella era una mujer muy emprendedora y que había visto truncados sus sueños al regresar al pueblo. Otros que quizás él se habría enamorado de otra persona o que ocultaba algo y que por algún motivo había decidido confesar. Seguramente tú, que estás leyendo esto, te estás preguntando qué ocurrió aquel día; igual que me lo pregunto yo y toda mi familia. Pero es un secreto que ellos se llevaron a la tumba.

 

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La periodista, colaboradora de ‘El Asombrario’, Ilda Mosquera Rey nos presenta a:

Sabela Martínez Pita.

Sabela Martínez Pita.

Sabela Martínez Pita: Hay seres y personalidades más llamativas que el resto de los mortales. Sabela es uno de esos seres y una de esas personalidades. Quienes la conocen bien la definen como divertida, ingeniosa, vividora, alegre y entregada a todo lo que hace.

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