31.03.2018

‘El Cairo Confidencial’, la película llena de denuncias, premios y prohibiciones

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Un fotograma de la película ' El Cairo confidencial '

Un fotograma de la película ‘El Cairo confidencial’

Tarik Saleh no puede volver a Egipto. El retrato que el cineasta sueco de origen egipcio ha hecho en su nueva película El Cairo confidencial de la corrupción de la policía, los empresarios y los políticos cuando brotó la Primavera Árabe le han marcado y hoy es ya un nombre más de la lista negra de Abdelfatah Al Sisi. Y ahora, justo cuando en Egipto acaban de celebrarse unas elecciones presidenciales que el mundo entero sabe que están amañadas de antemano, el filme se estrena en España. Mejor Película Internacional en Sundance y Espiga de Oro y Premio al Mejor Director y Mejor Guion en Valladolid. 

POR BEGOÑA PIÑA

Cine político y al mismo tiempo cine negro muy respetuoso con el género, El Cairo confidencial está inspirada en el caso real del asesinato de la cantante libanesa Suzanne Tamim en 2008. El mayor sospechoso fue un hombre de negocios, miembro del Parlamento muy próximo a Mubarak. La película, protagonizada por Fares Fares, es la crónica de la batalla de un hombre contra el sistema.

Él es Noredin, un poli corrupto al que envían al Hotel Nile Hilton a investigar la muerte de una mujer. La identidad de la asesinada y sus relaciones con las altas esferas de El Cairo ponen a Noredin sobre una pista que le obligará a tomar decisiones que no hubiera imaginado.

Su película deja entrever que muchos corruptos aprovecharon las manifestaciones de la Primavera Árabe para escapar, ¿fueron muchos?

Es imposible saber la cifra, fueron muchos y muchos policías. La policía estaba siendo humillada; en realidad, la Primavera Árabe en Egipto fue contra la policía.

¿No fue contra la dictadura de Hosni Mubarak y sus 30 años en el poder?

Para comprender lo que pasaba, te diré que hay una tradición en Egipto según la cual para ser presidente tienes que tener el respaldo del Ejército. Mubarak procedía de las Fuerzas Armadas, pero estaba preparando para la presidencia a su hijo, que no era militar. Por eso el Ejército, cuando la policía había perdido la batalla contra la gente, no hizo nada.

Pero aquellas personas que salieron a la calle, siguen luchando hoy, ¿no?

Sí y son los jóvenes. Yo tengo 46 años, ya no soy uno de ellos. Los jóvenes que hicieron la revolución son sinceros, bravos y todos querían un futuro y estaban dispuestos a sacrificarse por esa causa. Pero fue siniestro cómo la Unión Europea dio la mano a los islamistas y al Ejército.

Su película sucede entonces, en 2011; parece que hoy es igual la situación del país, ¿es así?

Sí, hoy haría la misma película. Lo que asusta es que en la historia real de aquel asesinato, el hombre que lo ordenó entró en la cárcel condenado a cadena perpetua, pero, igual que Mubarak, salió de prisión. Fue perdonado por el presidente. Eso dice mucho del Egipto de hoy. Sin embargo, hay mucha gente detenida de la que salió a protestar y yo mismo tengo prohibida la entrada en el país después de la película, que también se ha prohibido allí.

Curiosamente el héroe de su historia es un policía corrupto…

Sí, es un tipo que coge el dinero casi de una manera instintiva, ¡lleva tanto tiempo haciéndolo! Su crimen es ir contra el sistema, querer saber qué ha pasado. Es interesante porque el personaje te cae bien…

Es un cómplice de la corrupción, ¿es así parte de la sociedad árabe?

Sí, lo es y lo es porque funciona. Ser cómplice de la corrupción tiene muchas ventajas. Hace que todo sea mucho más flexible; por eso en El Cairo, a pesar de todas las leyes, puedes conseguirlo todo a cualquier hora. En Suecia tienes una cena con amigos y si la tienda está cerrada no hay manera de comprar vino o cerveza. En Egipto, que es un país musulmán, llamas por teléfono y a los 15 minutos tienes una botella de vino. Y yo eso, lo reconozco, lo echo de menos.

Uno de los grandes protagonistas de la película es El Cairo, ¿no se puede extender la historia a todo el país?

No, la ciudad de El Cairo, y muy concretamente el centro, es el espacio de esta historia. Es el reino del jefe de policía, que es el tío del protagonista, quien a su vez es el príncipe heredero. El Cairo, como todas las ciudades, tiene su personalidad. Así como Estocolmo es una mujer vestida de blanco que no quiere mancharse nunca y quiere gustar siempre, El Cairo tiene otra personalidad. Le importa un bledo lo que piensen de él. Te va a timar, te va a usar, a explotar, va a aplastar tus sueños, pero, a pesar de todo ello, volverás. Volverás porque si consigues tener éxito ahí, lo puedes tener en cualquier lugar del mundo. Es el Nueva York de Oriente Medio. Todos van allí a triunfar y a reinventarse.

Usted no viajó al Cairo hasta que tuvo diez años…

Así es, y las imágenes que tenía de la ciudad eran las de las historias de mi padre; pero luego hice mi propia investigación. En la película se nota que me encanta El Cairo, es una ciudad corrupta, sucia, contaminada, probablemente una de las más contaminadas del mundo, y cuando vuelvo a casa, a Estocolmo, y respiro hondo, el aire casi me hace daño de lo limpio que es.

El director Tarik Saleh en el rodaje de ' El Cairo confidencial '

El director Tarik Saleh en el rodaje de ‘El Cairo confidencial’

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