El proyecto de Ruth Montiel sobre las bestialidades de la caza

El proyecto de Ruth Montiel sobre las bestialidades de la caza

Al final del día se busca a los perros y se les lleva de vuelta a los remolques. Es bastante habitual que regresen heridos, o que incluso algunos acaben perdidos o muertos. Foto: Ruth Montiel

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Al final del día se busca a los perros y se les lleva de vuelta a los remolques.
Es bastante habitual que regresen heridos, o que incluso algunos acaben perdidos o muertos. Foto: Ruth Montiel.

“¿Y si las bestias fuéramos los humanos?”, se pregunta Ruth Montiel Arias. Esta fotógrafa y activista gallega retrata en un hermoso fotolibro, ‘Bestiae’, el mundo de la caza, con impactantes imágenes sobre ese ‘deporte’ que cada año lleva muerte y sufrimiento a miles de animales, perros incluidos. Quedan seis días del micromecenazgo para sacar adelante este proyecto, otro en su carrera de denuncia de la explotación animal. Lo tiene que conseguir.

Ojalá esta época de confinamiento nos llevara a repensar nuestra relación con la naturaleza, con los animales, con nosotros mismos, en definitiva. Ojalá que nos diéramos cuenta de lo que es verdaderamente importante. Ojalá pudiéramos retomar nuestras vidas pero ralentizándolo todo. Quizás debamos hacer caso a quienes indican que el PIB hace tiempo que dejó de ser un indicador fiable para mostrar la riqueza de un país y haya que ir a otros índices que valoran el bienestar y la felicidad de las personas, algo que inevitablemente pasa por vivir en un planeta habitable.

Dentro de lo que es fundamental, hay un consenso generalizado en que la comida, la electricidad o la vivienda son productos básicos. Pero no ocurre lo mismo con el arte y la cultura. Sin embargo, las pinturas rupestres más antiguas, como las de la cueva de Chauvet, en el sur de Francia, demuestran que el arte estuvo siempre ahí, para narrar nuestra vida y para intentar explicar quiénes somos.

En muchas de esas pinturas encontramos escenas de caza porque entonces competíamos con los demás depredadores. En contra de lo que se piensa, la carne que se consumía era básicamente la carroña que dejaban otros animales, aunque de vez en cuando nuestros antepasados lograban abatir una pieza. La caza tenía un sentido entonces y era casi una lucha de igual a igual. De ahí que se narrara como una de las escenas de vida más importantes.

Sin embargo, esa necesidad desapareció hace tiempo y hoy quienes practican la caza con más o menos consciencia –deporte lo llaman, como si matar seres indefensos fuera solo un juego– solo ejercen una violencia gratuita, a veces legal y otras no, hacia los animales. Hacia las “bestias”.

“¿Pero y si las bestias fuéramos los humanos?”, se pregunta Ruth Montiel Arias. Esta fotógrafa y activista gallega retrata en un hermoso fotolibro, Bestiae, el mundo de la caza, con imágenes poderosas en las que el arte sirve para documentar y mostrar la realidad de una práctica que acaba cada año con la muerte y el sufrimiento de miles de animales, y no solo salvajes. Los perros que acompañan a los cazadores en sus batidas son maltratados y abandonados muchas veces cuando han dejado de cumplir su función.

“Quería darle la vuelta al propio significado de la palabra. Lo primero que se te viene a la cabeza cuando oyes o lees esta palabra es la imagen de un animal salvaje, un animal al que tener miedo, un animal que es perjudicial para los humanos, y al ser en latín sabes que su significado tiene más autoridad”, me explica Montiel Arias por correo electrónico.

Bestiae nació en enero de 2016, cuando la autora hizo una incursión en una batida de caza de jabalí, aunque comenzó a alumbrarlo un año antes. “Empecé con una investigación a través de bibliografía y material de internet. Recuerdo mis primeras búsquedas de perfiles abiertos de cazadores a través de facebook, donde pude almacenar una enorme cantidad de fotografías que aún conservo. Luego pasé al trabajo de campo con los acompañamientos a distintos grupos de cazadores”. Finalmente vino la edición, el diseño y los textos que acompañan Bestiae, un parte del proceso en el que han participado el fotógrafo Olmo González, la diseñadora María Gil, la filósofa Catia Faria, la historiadora de arte Carmen Dalmau y la investigadora Estela Díaz.

Un perro adiestrado para la búsqueda del jabalí avisa en el momento que localiza su rastro. Foto: Ruth Montiel.

Una vez que matan a los zorros, estos son tirados entre zarzas o matorrales. Foto: Ruth Montiel.

Aparte de encontrar ahora el dinero para su publicación (ha recurrido al crowfounding), las mayores dificultades para llevar a cabo el proyecto fueron “de una parte presenciar y asimilar la muerte de los animales en cada batida; de otra, conseguir un equilibrio entre el lenguaje documental y artístico”, explica la fotógrafa.

Ruth Montiel lleva desde 2010 documentando y denunciando el maltrato animal en sus distintas formas, en algunos casos desde la fotografía documental y en otros desde códigos más artísticos. “En este caso, Bestiae se centra exclusivamente en la caza para poder profundizar sobre las personas que la realizan y las razones que les lleva a matar animales”.

Para esta artista, “la fotografía es una herramienta más para la causa en la que milito, un recurso que me ayuda a exponer mis investigaciones sobre la relación humana con el territorio natural, y sus derivados conflictos de dominación y opresión animal, social y medioambiental”. Entre las fotógrafas que más admira menciona a Sofía Dumat, Cristina de Middel, Jo-Anne McArthur, Alinka Echeverría, Naiara Sanchez, Noah Ortega, así como al fotógrafo Aitor Garmendia.

.¿Puede el arte cambiar la realidad?, le pregunto. “El arte puede ayudar a que la sociedad sea más crítica dotándola de herramientas para crear mejores realidades”, asegura esta activista, que ha publicado sus fotografías e investigaciones en diferentes medios como eldiario.es, La Marea, ABC, El País, Vice, Grupo EFE, RTVE y TVG. Montiel Arias ha expuesto en decenas de instituciones y centros de arte, como el Centro Cultural de España en Lima, La Casa Encendida en Madrid, el Landkreis Galerie en Alemania o el Museo de la Memoria en Argentina, entre otros.

La tirada inicial de Bestiae será de 500 ejemplares. Ruth Montiel Arias decidió recurrir a un micromecenazgo por dos razones. “Por un lado, transmitir al proyecto ese acto comunitario, que permite que un trabajo de estas características salga a la luz gracias a la suma de muchas personas. Por ello toda ayuda es bienvenida”. Además, hay una razón de mercado. “De momento las editoriales especializadas en fotolibros son escasas y suelen tener una línea muy marcada a la hora de seleccionar proyectos para su publicación. Creo que la explotación animal es algo que actualmente no contemplan, pero espero que esto cambie. De lo contrario se estarían perdiendo un debate importantísimo que forma parte de nuestra sociedad”.

Si quieres apoyar la publicación de ‘Bestiae’: 

https://www.verkami.com/projects/26032-bestiae

http://ruthmontielarias.com/

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Comentarios

  • TXO

    Por TXO, el 06 abril 2020

    Ni idea de lo que hablan

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