10.06.2013

Fabián: “Hay mucha gente que no respeta la cultura, aunque cree que sí lo hace”

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Fabián. Foto: Juan Marigorta

Desde León, nos llega este cantautor que, con coherencia, independencia y paso firme, saca su cuarto disco, autoeditado y financiado mediante ‘crowdfunding’. Quique González y Zahara le han echado una mano colaborando en dos temas. Nuevas fórmulas a las que siempre está abierto ‘El Asombrario’ frente a las rígidas estructuras que no quieren enterarse del profundo cambio que estamos viviendo.

JUANMA FERNÁNDEZ

Puedes seguir al autor en Twitter: @juanmaefe

Si Fabián fuera una entrada en el diccionario, se podría decir que es un artesano de León que compone canciones bonitas. Desde que publicara su primera maqueta, Plegarias, en 2006, este músico ha editado cuatro trabajos repletos de grandes temas que han provocado alabanzas en la prensa especializada. Ahora saca al mercado su cuarto disco, (La brisa leve) La luz distinta, financiado mediante crowdfunding para seguir con esa independencia que es marca de la casa. Diez temas llenos de texturas, susurros y versos delicados que elevan su música a los altares del pop y el folk nacionales. Un elepé donde se adivinan a Nick Drake, Elliott Smith, Neil Young, Nick Cave, Quique González (que colabora en una de las canciones) e incluso Silvio Rodríguez, y que aspira a joya de coleccionismo frente a un panorama musical muchas veces lánguido e impersonal.

Tras estos años de carrera, no hay duda de que Fabián se erige como uno de los referentes de toda una ola de nuevos cantautores alejados de los prejuicios que conlleva esta etiqueta, y que saben jugar con todas las influencias musicales, cinematográficas y literarias que han llegado a sus manos. Lo prudente será no perderle de vista.

Parece que en este nuevo trabajo la banda tiene más peso, ¿hay más pretensiones de grupo que en anteriores trabajos?

Simplemente las canciones nacieron con esa vocación de banda. A la hora de grabar, como siempre, fueron las canciones las que mandaron y pedían un sonido más grande, así que lo hicimos de esa manera. Ellas siempre tienen razón.

Y precisamente por esto, ¿tienes pensado grabar un disco en directo?

Sí me gustaría. Creo que después de cuatro discos, con cuarenta y tantas canciones editadas, podría ser un buen momento para hacer un repaso y a la vez una revisión en directo. Todo dependerá de si se puede hacer con garantías o no.

Últimamente pareces partidario de largos títulos de discos y canciones, ¿de dónde surge esta afición?

En realidad hay de todo. No me planteo, a priori, hacer las cosas de una determinada manera. Si se me ocurre un título y me gusta, lo utilizo. Lo que de verdad me funciona es la falta de prejuicios a este respecto: En el disco hay una canción que se titula 9 y otra Ayer Por Fin Soñé Que Te secaba El Pelo.

Muchos dicen que compones para tardes lluviosas de otoño, pero el nuevo single es una canción muy luminosa ¿Cuáles te resultan más fáciles, las alegres o las tristes y nostálgicas?

Componer una canción es, para mí, complicado, porque acostumbro a darle bastantes vueltas al tema. Lo cierto es que suelo componer más canciones nostálgicas que alegres, pero creo que todas tienen un carácter luminoso, y a la vez, las alegres también dejan un poso nostálgico. Me salen así, no sabría decirte por qué.

¿Cuándo y por qué decidiste que en este disco ibas a tener dos colaboraciones?, ¿cómo surgió que fueran Quique González y Zahara?

Cuando terminé de componer esas dos canciones, sentí la necesidad de compartirlas con algunos compañeros de profesión por distintas razones, pero en ambos casos existía una premisa común, y era que las canciones crecerían de una forma diferente y hermosa. Ambos tienen mucho talento, y fue una suerte que lo compartieran conmigo. Con Quique, la cosa surgió tras un concierto que abrí para él en el Teatro Colón de A Coruña. Me habló de su futura Delantera Mítica, y yo le dije que acababa de escribir una canción que le iba a gustar mucho. Respondió diciéndome que le encantaría grabarla, antes incluso de escucharla. Para mí, esa confianza y esa generosidad significan mucho. Es un maestro. Por otra parte, Zahara es una cantante excepcional, y siempre habíamos hablado de colaborar en un disco. Creí que Maravillas era la canción perfecta; ella está fantástica.

Dijiste en una entrevista que nunca habías estado en Nueva York, que da título a una de tus nuevas canciones. ¿Cómo se compone a una ciudad que uno desconoce, de dónde viene la inspiración?

Nunca he estado, pero es un icono que todo habitante del mundo occidental tiene implantado en la cabeza desde pequeño. Como buen fan de Allen y Scorsese, creo que podría pasear por unas cuantas calles sin perderme, o al menos, con un sentimiento de familiaridad evidente. Espero visitarla pronto.

¿Qué discos, libros y películas hay detrás de los nuevos temas?

Durante una buena temporada, estuve leyendo solo poesía. Wisława Szymborska se ha convertido en una de mis cosas favoritas del mundo. Kirmen Uribe también me gusta, lo descubrí por Quique. En cuanto a las películas, soy muy fan de Paul Thomas Anderson, Haneke, Charlie Kaufman… pero también de las pelis de superhéroes. Me gusta la revisión de Batman por parte de Christopher Nolan, pero no sé si eso tiene mucho que ver con el disco… Cuando grabamos La Brisa…, estuve escuchando mucho a Neil Young; cada vez me gusta más, y eso que ya me gustaba mucho antes.

¿Sigues grabando parte de los discos en tu habitación o ya has dado el salto total al estudio de grabación?

Esta vez lo hemos grabado por completo en  los Estudios Tripolares de Juan Marigorta, y Don Pepito Music, de Pepe López. En cualquier caso, no descarto seguir haciendo cosas en mi casa. Las demos las sigo haciendo allí.

¿Por qué no compones en inglés si la mayoría de tus influencias son anglosajonas?

No tengo el dominio que yo considero necesario para componer una letra con la que esté satisfecho en un idioma que no es el mío. Además, tengo bastante acento español, cosa lógica.

Viendo cómo está el panorama, ¿vive Fabián de la música?, ¿es posible sin llenar teatros o salas gigantes?

Sí, claro que es posible, lo que ocurre es que las cosas van muy lentas, y eso es algo que hay que tener muy claro para no desesperarse. Esto es así, y un día a lo mejor estás tocando en un teatro delante de 500 personas, y otro en un pueblo de Huesca con el personal del bar como público. Otra cosa es que, un buen día, decidas que esto ya no merece la pena, y que quizá sea mejor hacer un concierto por Skype y olvidarte de problemas. Todavía no hemos llegado a ese punto.

Fabián Por Pedro García

Si algo tiene tu obra, es que siempre ha sido alabada por la crítica. Más allá de modestias, ¿por qué crees que consigues esto?

No lo sé. Siempre digo que hago canciones para mí, y quizá eso sea algo que los críticos aprecien. Soy consciente de que no le voy a gustar a todo el mundo, pero afortunadamente siempre me han tratado muy bien, así que lo único que puedo hacer es dar las gracias y seguir trabajando como hasta ahora.

¿Cómo ves el periodismo musical español?, ¿está todo demasiado etiquetado y predispuesto o se habla de música sin prejuicios?

Existen profesionales íntegros y desprejuiciados, y también gente que te ningunea y te etiqueta sin motivos, pero eso te lo vas a encontrar en cualquier ámbito profesional. Procuro quedarme con lo bueno.

¿Crees en el crowdfunding como medio para financiar buena parte de la carrera de un artista o lo estimas como un modelo puntual que no se puede convertir en hábito?

Creo que es una herramienta válida en algunos casos, y que utilizarla depende de muchos factores. Yo vendí bastantes copias de mis primeros discos desde mi página web, así que sospechaba que si organizaba algo parecido a una preventa para el siguiente, podría tener éxito, y así fue. No sé si lo volveré a hacer, al menos en esos términos, pero ha sido una experiencia muy positiva para mí.

¿Te autoeditas por convicción o por necesidad?, ¿no te ha hecho ofertas ningún sello indie potente?, ¿alguna vez ha llamado a tu puerta una multinacional?

Es una mezcla de las dos cosas. Sí he tenido ofertas pero, en realidad, los sellos indies españoles, o son tan pequeños que no te dejan margen de beneficios, o son tan grandes que trabajan como una multi, y ese es un modelo de negocio que a mí no me interesa, por lo menos en este momento. En cuanto a las compañías grandes, sólo he tenido ofertas de grandes editoriales, y he llegado a acuerdos con algunas, pero en cosas y trabajos puntuales.

¿Cuál crees que son el peor y el mejor vicio del panorama musical español?

Si te digo la verdad, estoy bastante desconectado por ahí. Yo vivo en León y no me entero de la mayoría de las cosas, pero me da para ver que se hace música de calidad en nuestro país. Que luego funcione o no, que funcionen otras cosas o no… ya se me escapa.

¿Se puede hacer lo mismo viviendo en León que en Madrid?, ¿crees que has perdido alguna oportunidad por esta situación?

No se puede hacer lo mismo, claro, pero he intentado buscar un equilibrio. Para mí es muy importante tener periodos de soledad, me siento a gusto así, son necesarios. Creo que en Madrid no lo hubiese conseguido. Aun así estoy viajando casi constantemente, y Madrid es uno de mis campamentos base.

Cuando sacaste tu primer trabajo, Espera a la primavera, se llegó a decir de ti que “había nacido una estrella”; muchos quizá intuían un ascenso meteórico. ¿Esperabas haber llegado a un público mayor en estos años de carrera?, ¿pensaste en dejar, a nivel profesional, la música; grabar discos como una afición?

Yo tengo muy claro cuál es mi camino y qué tipo de carrera he emprendido. No por nada, sino porque no concibo otra forma de hacer esto. Es frustrante, a veces, ver determinadas cosas relativas al negocio musical, pero las asumes en favor de otras y sigues adelante.

Jorge Drexler y Quique González son artistas que te han apoyado, que te han invitado a abrir conciertos suyos, ¿qué otros artistas conocidos y reconocidos te han tendido la mano al escuchar tu trabajo?

Con esos dos maestros ya me puedo quedar contento… El otro día vi que Bunbury me sigue en Twitter; me hizo mucha ilusión.

Hace unos meses, en el concierto que ofreciste en la Sala Siroco de Madrid, algunas personas se dedicaban a hablar sin importarles que hubiera un concierto en marcha, ¿tenemos poco respeto por la cultura en este país, tanto a nivel político como social?

Hay mucha gente que respeta la cultura, pero creo que hay mucha más que no lo hace, aunque cree que sí. El hecho de ir a un concierto porque te gusta la música en vivo, pero pasarte todo el rato hablando es un síntoma de ello. Afortunadamente, en mis conciertos no es lo habitual, y mi público es tremendamente respetuoso conmigo, hasta el punto de intimidar con tanto silencio, algunas veces.

De todos estos años de carrera, ¿cuál es el momento del que mejor recuerdo guardas?, ¿y el peor?

Los  mejores recuerdos siempre están asociados a mi familia. Cuando mis padres leen una bonita entrevista o me ven actuando en la tele, siento que están orgullosos, y eso me anima. Los peores están relacionados con las dudas que acarrea este oficio, y cualquiera que se dedique a esto te lo dirá.

Echemos una mano a quien escriba tu futura biografía, ¿cómo empiezas en esto?, ¿fuiste al conservatorio, has estudiado música?

No he ido al conservatorio, soy autodidacta. Creo que escribir canciones no tiene demasiado que ver con los mimbres académicos; al menos, así ha sido en mi caso. Procuro aprender todo lo que puedo tocando con gente y leyendo libros. Es lo que me ha funcionado a mí, pero no sé si es lo más recomendable.

¿Cómo decides dedicarte profesionalmente a la música?, ¿estudiaste algo para tener una alternativa o era la única vocación posible?

Era lo único que me hacía feliz. Empecé estudiando magisterio musical, barajé estudiar Historia del Arte o Filosofía, pero creo que tampoco hubiesen sido unas alternativas muy estables. En cualquier caso, he de decirte que he trabajado repartiendo publicidad, de camarero, de dependiente en una tienda de ropa, como community manager…

¿Se nota la crisis en el público que va a los conciertos?

Sí, se nota mucho.

¿Estás a favor de las subvenciones al mundo de la cultura? En la música, las pocas que parecen quedar, ¿están bien repartidas o existe cierta arbitrariedad, amiguismos…?

Creo que un Estado adulto e inteligente debe cuidar su cultura, y además, hacerlo con criterio. Pocas veces se cumplen estas máximas, y, desgraciadamente, parece que cada vez menos.

Sin ser un artista excesivamente político, hace unos meses publicaste en tu web un pequeño manifiesto contra los ajustes que sufrimos, ¿qué te hizo dar ese paso y significarte así? ¿Crees necesaria la aportación de los creadores al debate público?

Lo que está ocurriendo en nuestro continente es una absoluta vergüenza. Vivimos en un estado lamentable, en el que cada día descubrimos un listo que nos roba, nos maltrata y además se ríe. Nuestro gobierno es un teatro dirigido por bancos y multinacionales, y todo el mundo sabe, además, que acepta no solo el chantaje de los grandes lobbies, sino de los ladrones de su propio partido. Y aquí no pasa nada, dimite antes el Papa que un ministro. Es lamentable, y creo que todo el mundo tiene derecho a decir que ya está bien, que nos estamos dando cuenta, ya sea un cantante, un fontanero o un profesor de instituto.

Si tuvieras que comprar un único disco para escuchar el resto de tu vida, ¿cuál sería?

Eso sería una putada muy grande. Voy a decir TheLastWaltz con The Band y sus amigos.

Puedes acceder aquí a la web de Fabián

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