01.03.2019

Un libro al día, y sin parar durante 10 años

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Esta habitación bien podría ser de un libro al día. Foto Pixabay.

Esta habitación bien podría ser de ‘un libro al día’. Foto Pixabay.

Llevan 3.652 críticas de libros. Una al día. Sin parar. Sin fallar ni una sola mañana. Son 10. Y hoy, 1 de marzo de 2019, cumplen 10 años. Desde ‘El Asombrario’ felicitamos al blog ‘Un libro al día’ por ese décimo aniversario de constancia e independencia, como reconocimiento a todos esos blogs literarios ­–unos más amateur, otros más profesionales, pero la mayoría con el plus de la espontaneidad y sinceridad– que han facilitado las redes y que tanta vidilla dan a escritores y lectores… En fin, a la cultura y la sociedad.

Hablamos con Koldo Concejo, uno de los 10 de Un libro al día . El blog nació a partir de un taller literario en la Universidad de Deusto (Bilbao), con tres amigos que estudiaban Letras y cuya gran pasión eran los libros. (Por cierto, en este texto vamos a ir entreverando lo que nos cuenta Koldo con frases de algunas de las reseñas publicadas en los últimos meses).

Un libro al día arrancó el 1 de marzo de 2009 con una reseña de La Tregua. Desde entonces, a las 12 del mediodía, ahí está puntual, un libro al día.

‘Tres historias europeas’, de Lolita Bosch: “Acepto gustosamente que el autor de un libro prescinda de un patrón cronológico, que nos presente imágenes con una técnica de espejo roto, está bien forzar al lector a construirse la historia con materiales dispersos. Pero al menos hay que pedir que estos no sean absolutamente inanes, que tengan algún sentido, que le den cuerpo, color, ritmo, algo. En este caso, todo lo que cuenta Lolita Bosch es prescindible, uno pasa página tras página esperando que algo empiece a encajar, que avancemos hacia alguna parte, y solo se encuentra comentarios, retazos sueltos que no conducen a nada en absoluto”. 

Hay reseñas, hay contrarreseñas, hay reseñas a cuatro manos, hay reseñas + entrevista. La gota cae día a día, a la hora del Ángelus, con absoluta independencia, según subraya Koldo. “La consigna: libertad absoluta. Cada uno elige lo que quiere leer y de lo que quiere escribir”.

El rey recibe, de Eduardo Mendoza. “Lo que pasa es que, para qué engañarnos, don Eduardo tiene ya una edad y, lo mismo que ocurre con otros escritores que han sido señeros en sus años más jóvenes, llega un momento en el que, sin perder dotes en el oficio (a veces sí), sus libros ya son más rutinarios e incluso mediocres, lejos de la excelencia de sus obras consideradas como cumbres. Me temo que puede ser el caso (aunque sólo hasta cierto punto) de Mendoza, que en los últimos años ha publicado libros notables, como Riña de gatos, y otros más rutinarios, pese a su carácter algo gamberroide, como las últimas entregas de su ‘detective loco»

El equipo va cambiando, evolucionando; y ahora mismo reconocen que está algo descompensado; formado por 8 firmas masculinas y 2 femeninas (aunque estas muy activas, y eso reequilibra algo). Repartidos por Barcelona, Madrid, Bilbao, Palma, Castellón, Málaga y Lisboa. La edad que prima: en torno a los 40. Las vinculaciones profesionales: variadas. Desde la arquitectura a las auditorías. Lo de leer y criticar, pura afición, pasión.

‘La noche es virgen’, de Jaime Bayly (1997). “Me ha gustado tanto como cuando la leí hace veinte años, recién publicada, aunque el recuerdo que sin embargo me quedó de ella fue el de una historia superficial contada con bastante gracia; tal vez porque la voz de Gabriel es un artificio tan complejo y poderoso que, sumado al estilo ágil y la ironía del texto, hace que las páginas vuelen en medio de esta historia tan auténtica de (des)amor. Y a veces confundimos lectura fácil con superficialidad”. 

Abordan todo, pero sobre todo narrativa. Y con escasa presencia de la poesía. Admiten. Y sin obsesionarse por las novedades, lo mismo reseñan un libro de hace un mes que un título de hace 73 años. Lo que leen, lo que les llama la atención. Lo que les apetece opinar. Ayer mismo, sin ir más lejos, reseñaron Gora, de Rabindranath Tagore, publicado en 1910. Valoración: «Se deja leer».

‘Mis rincones oscuros’, de James Ellroy. “No sé si esta reseña puede considerarse llena de spoilers o incluso un puro spoiler toda ella, puesto que no se trata de un libro de ficción, sino de unas memorias, pero, en todo caso, yo aviso”. “Abstenerse de leer este libro todo escritor que se haya dedicado o pretenda dedicarse a la llamada autoficción, porque le puede dar un pasmo. Yo aviso”.

Cada uno tiene sus preferencias. Indagamos en las de Koldo: “He pasado de mi obsesión por el boom latinoamericano de hace años, al enganche actual con autores como Mircea Cărtărescu y su Solenoide, y Kazuo Ishiguro, Nobel de Literatura 2017, con libros como El gigante enterrado y Lo que queda del día. Ah, y lo que me he leído últimamente han sido los siete libros de En busca del tiempo perdido, de Proust. Impresionantes”.

‘Serotonina’, de Michel Houellebecq. “Menudo carácter de mierda que tengo. Prometí y juré no reseñar demasiado repetitivamente a ciertos autores y, seré más concreto, llegué a decir que no me encargaría de ninguna eventual nueva novela de Houellebecq (entonces ni intuía que ‘Serotonina’ aparecería tan de repente) pues, para empezar, he de reconocer que me temo no poder eludir mi subjetividad. Admiro a este hombre, queridos. Su valentía, su irreverencia, su excelente mal envejecer en lo físico y en lo mental. Me acompaña en mi madurez y me sirve de contrapunto para ciertas máximas: que la sociedad actual esté como está no tiene que entristecernos sino cabrearnos. Mucho”.

Koldo Concejo se declara ferviente defensor del libro en papel. “No me gusta leerlos en pantalla. Quizá porque ya me paso todo el día en el trabajo delante de una, luego prefiero descansar la vista con un buen libro de papel entre las manos”. Respecto al panorama literario en España, Koldo, uno de los 10 del blog que cumple 10, cree que la tremenda avalancha de novedades puede ocultar joyas. “Las editoriales parecen emprender una carrera por publicar una enorme cantidad de títulos, buscando el bombazo de otro Patria, y pasa lo que pasa, que entre el alud de libros podemos perdernos lecturas muy buenas”.

‘La azotea’, de Fernanda Trías. “Una obra como La azotea es una pieza de orfebrería: con tan pocos personajes y prácticamente un único escenario, el éxito depende de la capacidad para crear una voz convincente y mantener el pulso a la narración durante las páginas que dura el texto. Es lo que hacía Sara Mesa en Cara de pan, que reseñé hace poco; es lo que hace también Fernanda Trías en una obra desasosegante, dura y delicada al mismo tiempo. Comenzar una nueva editorial es siempre una empresa arriesgada; la mejor forma de hacerlo es con un bombazo, y eso es lo que ha conseguido la editorial Tránsito, a la que habrá que seguir la pista en los próximos meses y años”.

Felicidades, un libro al día. Por lo menos. Como los plátanos.

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Sobre el autor

Rafa Ruiz
Periodista convencido de que las luces al final del túnel solo se ven desde una perspectiva progresista de la realidad, con un compromiso sólido con la cultura, el arte y el medio ambiente, temas a los que ha dedicado la mayor parte del tiempo de su vida profesional -10 años en 'El País' y 15 años en 'El País Semanal'-. Autor de los libros de cuentos infantiles 'Toletis' y 'Ninoninoni', codirector de la galería madrileña Mad is Mad -centrada en artistas emergentes- y uno de los socios fundadores de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

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2 comentarios

  • El 01.03.2019 , Dinamik ha comentado:

    Se trata de una gratísima casualidad: Hoy también cumple 10 años mi hija pequeña y la lectura ocupa un lugar muy importante en mi vida ( y en la de ella )….y por supuesto, de Bilbao.
    Tenéis un nuevo seguidor en vuestro blog.

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