08.02.2016

El Thyssen se hace realista. De Antonio L贸pez a Isabel Quintanilla

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Antonio L贸pez. 'Madrid hacia el Observatorio'. Colecci贸n Privada.

Antonio L贸pez. ‘Madrid hacia el Observatorio’. Colecci贸n Privada.

Formaron parte de un mundo propio que vivi贸 en una 茅poca cerrada, oscura. Retrataron en sus cuadros el Madrid aldeano, pobre, sin glamour que aparece en las novelas de Zunzunegui o en las pel铆culas en blanco y negro que retrataban pueblos, ciudades y gentes envueltos en la sordidez de aquellos a帽os sin ilusi贸n. De Amalia Avia a Mar铆a Moreno, de Antonio L贸pez a Isabel Quintanilla. El Grupo de los Siete. A ellos est谩 dedicada la nueva exposici贸n del Museo Thyssen, que puede verse desde ya y hasta el 22 de mayo.

Amalia Avia (1930-2011), Mar铆a Moreno (1933), Antonio L贸pez (1936), Francisco L贸pez (1932) e Isabel Quintanilla (1938), Esperanza Parada (1928-2011) y Julio L贸pez (1930) formaron un grupo generacional que el escritor Andr茅s Trapiello llam贸 Los silenciosos: 鈥淧orque as铆 es como han vivido la mayor parte de ellos y gran parte de su vida, recogidos, haciendo su trabajo, sosteniendo sin queja y con tes贸n una realidad que se estaba deshaciendo a su lado estrepitosamente鈥.

Vel谩zquez, el arte griego, la pintura pompeyana. Juntos o por separado, todo el grupo bebi贸 de las fuentes cl谩sicas. Estuvieron becados en Roma, pintaron en grupo, se acercaron a los cerros de Vallecas y los descubrieron en comandita. Algunos vivieron casi puerta con puerta en una colonia de casas bajas cercana a Chamart铆n, en Madrid. Y del grupo surgi贸 la voz m谩s potente, Antonio L贸pez. 脡l ha eclipsado muchas veces el trabajo de los dem谩s y es ahora, en los 煤ltimos a帽os, cuando se va aclarando la obra de sus coet谩neos.

Paco, Julio, Amalia, Mari, Anto帽ito, Maribel y Esperanza, el grupo generacional de los siete que vivieron, pintaron, se emparejaron. El Jarama de S谩nchez Fersolio fue la punta de lanza que les hizo darse cuenta de que pod铆a haber un realismo moderno, un estilo objetivo, sobrio, despojado de ret贸rica, silencioso, que documentara la vida, que la mostrara. 鈥淒esde El Jarama”, asegura Guillermo Solana, director del Thyssen de Madrid y comisario de la muestra junto a Mar铆a L贸pez, hija de Antonio L贸pez y Mar铆a Moreno, “se les entiende un poco mejor que desde una tradici贸n realista m谩s acad茅mica鈥.

La idea de Guillermo Solana ha sido la de mostrar la obra poco conocida de algunos miembros del grupo. Cuando se conocieron, a principios de la d茅cada de los 50, eran una panda de amigos en efervescencia formados en Bellas Artes que trabajaban juntos, pintaban en la Academia Pe帽a, se ennoviaban entre ellos, se casaron y algunos conservaron amistades. 鈥淔ueron un grupo”, dice Solana, “con muchas cosas en com煤n y vi茅ndolos te das cuenta de que hay extraordinarias afinidades entre ellos. Para m铆 ha sido muy interesante mostrar esos parecidos y redescubrir a Isabel Quintanilla, sacar a la luz obras de Francisco L贸pez que est谩n muy relacionadas con Quintanilla, su mujer, o de Mar铆a Moreno, que tiene una obra desconocida. Ha sido muy estimulante. No es una exposici贸n masiva, son obras muy seleccionadas. Y aunque la presencia de Antonio L贸pez es menor en obra a la de sus compa帽eros, es muy importante en esta exposici贸n por lo in茅dita o por el gran tama帽o de sus cuadros鈥.

Isabel Quintanilla. 'Frutero'. Colecci贸n Privada.

Isabel Quintanilla. ‘Frutero’. Colecci贸n Privada.

Antonio L贸pez. 'Lavabo y espejo'. Museum of Fine Arts, Boston.

Antonio L贸pez. ‘Lavabo y espejo’. Museum of Fine Arts, Boston.

Nunca les ha gustado que se les llame realistas, sino figurativos. Huyen de la etiqueta por la mala fama que durante a帽os ha tenido el realismo. Guillermo Solana recoge en el cat谩logo de la muestra las palabras de Antonio L贸pez respecto a la idea de trabajar todos juntos: 鈥淧or alg煤n motivo, yo no s茅 por qu茅, nos han agrupado dentro del realismo, y m谩s en concreto en el realismo madrile帽o, pero ha sido ya a toro pasado. 脡ramos amigos, y ha resultado f谩cil poner nombre a todo esto. Pero en realidad sent铆amos una cierta aprensi贸n, y yo todav铆a la siento respecto al hecho de formar un grupo de manera voluntaria, y como una especie de estrategia, con unas reglas y unas normas鈥.

El grupo tuvo una relaci贸n ambivalente con el arte abstracto; en la 茅poca en que estaban de moda El Paso, Millares y Saura, los realistas iban a contracorriente, aunque el pintor Lucio Mu帽oz, marido de Amalia Avia, les inocul贸 el virus del informalismo, sobre todo en las primeras obras de Antonio L贸pez. M谩s tarde, reaccionaron, se quitaron complejos y reivindicaron un lenguaje figurativo como contempor谩neo y el arte de demorarse en la belleza de un humilde patio con flores como algo fundamental.

El recorrido por las 90 obras de la exposici贸n va de la casa al mundo. Del bodeg贸n a la vista urbana, de lo m谩s 铆ntimo a lo m谩s global. Los interiores son claves en este grupo generacional, como lo son los patios y jardines; los realistas practican el arte del umbral, con la puerta o la ventana como marco que da a otro espacio. Los ba帽os desportillados, sucios, de Antonio L贸pez son la met谩fora de la representaci贸n de la sordidez de la Espa帽a que iniciaba el desarrollismo. En cambio, los de Isabel Quintanilla est谩n limpios, aseados, no son WC de gasolinera o de bar de carretera.

Todos son en su pintura muy dom茅sticos, tremendamente caseros e incluso un poco agoraf贸bicos, casi con prevenci贸n a salir de su espacio. Incluso cuando pintan calles lo hacen como si fueran el interior de su hogar; en sus obras nunca ves el cielo, s贸lo muros. El jard铆n siempre tiene tapias, muretes que protegen el interior. Tanta intimidad se convierte en paisaje en las dos 煤ltimas salas dedicadas a vistas urbanas, con las fachadas tan caracter铆sticas de Amalia Avia, los grandes paisajes de Madrid de Antonio L贸pez o las vistas de Vallecas de Mar铆a Moreno y de Isabel Quintanilla.

Viendo los interiores de estos pintores, sus bodegones, es f谩cil ver el paralelismo con la pintura holandesa. Hay algo de humilde pureza en esas representaciones tan dom茅sticas como las granadas de Isabel Quintanilla que podr铆an haber salido de la mano de Zurbar谩n. Pero de repente encuentras un detalle que moderniza los cuadros, la vajilla de Duralex, las botellas de Coca Cola, la m谩quina de coser Singer, el bote de Ajax. Documentan tanto la realidad que el suyo es casi un trabajo de antropolog铆a.

En una entrevista que le hice a Mar铆a Moreno en 2005 para El Pa铆s Semanal, la pintora hablaba de su lucha por captar la realidad: 鈥淐asi nadie lo dice porque ahora se hace un tipo de arte que no cuenta con la naturaleza. Se representa muy mal, como un medio, no como un fin. La naturaleza es inocente, no veo en ella m谩s que bondad, y cumple su funci贸n perfectamente鈥. Era rotunda cuando aseguraba: “Para terminar en la abstracci贸n hay que pasar antes por la realidad. Y la realidad es lo que ven tus ojos. Tratar de entenderla es un proceso tan importante y largo como llegar a la abstracci贸n”.

Julio L贸pez. 'Sue帽o'. Colecci贸n del artista.

Julio L贸pez. ‘Sue帽o’. Colecci贸n del artista.

Mar铆a Moreno. Gran V铆a II. Colecci贸n Privada.

Mar铆a Moreno. Gran V铆a II. Colecci贸n Privada.

La pintura de Quintanilla surge a c谩mara lenta. Es el gran descubrimiento de la exposici贸n. El visitante ver谩 cuadros desconocidos porque su obra est谩 en museos de Alemania y en colecciones privadas. Hace unos a帽os, cuando la visit茅, pasaba m谩s horas en su estudio, entre sus cuadros, con las ventanas a un jard铆n peque帽o, que en su casa. Su marido, el escultor Francisco L贸pez, trajinaba entre sus esculturas mientras ella pintaba a su lado un lienzo de grandes dimensiones en el que aparec铆a su nieta, Ana Isabel. Ella pinta despacio y poco. No mucho m谩s de cuatro o cinco cuadros al a帽o, algo que justifica: “Hacemos una pintura que nos lleva mucho tiempo. Yo veo abrirse las flores a c谩mara lenta”. Y reivindica para la pintura un regreso a la pasi贸n, a la lucha constante: “Si te quieres enriquecer, tienes que ir viendo c贸mo cambia la luz, c贸mo se abre una flor, c贸mo avanzan las sombras. Has de ver algo que te estimule”.

Antonio L贸pez es, por derecho propio, el l铆der del grupo. Su obra tiene un p煤blico rendido y la exposici贸n que el Thyssen le dedic贸 en 2011 fue, junto a la de Hopper en 2012, las de m谩s 茅xito, ambas empatadas en n煤mero de visitantes, 322.000. La personalidad del pintor de Tomelloso es tan fuerte que eclipsa a los dem谩s. Si sus 贸leos de la Gran V铆a son reconocidos a la primera, las mismas vistas pintadas por su mujer, Mar铆a Moreno, pasaron en su d铆a desapercibidas. Quiz谩 por eso la traca final, lo m谩s potente, se muestre en la 煤ltima sala con las vistas urbanas de Isabel Quintanilla, Amalia Avia y Mar铆a Moreno. De Antonio L贸pez se exhiben varias Granv铆as ya conocidas pero retocadas o cambiadas. Y hay una obra in茅dita, Ventana de noche, la ventana de su estudio que mira al exterior, un 贸leo de grandes dimensiones muy potente.

‘Realistas de Madrid’. En el Museo Thyssen-Bornemisza hasta el 22 de mayo. www.museothyssen.org

Mar铆a Moreno. 'Jard铆n de Poniente 3'. Colecci贸n Privada.

Mar铆a Moreno. ‘Jard铆n de Poniente 3’. Colecci贸n Privada.

Amalia Avia. 'Filatelia Finarte'. Colecci贸n Privada.

Amalia Avia. ‘Filatelia Finarte’. Colecci贸n Privada.

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Sobre el autor

Julia Luz谩n
Julia Luz谩n Periodista. Observadora de la realidad. En el diario El Pa铆s durante 27 a帽os. Antes, corredora de fondo en peri贸dicos y revistas. Me gusta el arte, devorar libros y contar como son las cosas y adivinar que hay detr谩s de ellas. Puedes seguirme en Twitter @jluzan

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