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Le Voyeur. Episodio aparentemente letal.

Por bonsauvage, el 1 de junio de 2017, en Buensalvaje Música Reseña

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Foto promo Le voyeur

Le Voyeur.

Reseña del disco Episodio aparentemente letal, del grupo de música Le Voyeur, el proyecto de Miguel Marcos en el que propone una estética oscura e industrial.

Por Mario Díaz-Villaseñor R.

 

Miguel Marcos es ese artista que observa su alrededor para convertir lo que ve en música, y lo que ve es el reflejo de un mundo distópico posmoderno, industrial y cotidiano, del que sabe extraer una visión íntima y erótica: todo un ejercicio de voyerismo.

No en vano, “Qué bello es”, una de las canciones más representativas de su disco Episodio aparentemente letal, se centra en la contemplación de la belleza en objetos cotidianos, carentes de belleza o incluso totalmente desagradables: “qué bello es el conjunto vacío”, “qué bello es un sandwich mordido”, o “qué bello es el bigote de Aznar”, y es que está visto desde una óptica deformada por la época en la que vivimos. Gracias a eso, todas las letras tienen un aire de denuncia, un tono paródico humorístico y subversivo.

El nuevo proyecto se sustenta sobre otro anterior, cuando Miguel Marcos era conocido como Le Voyeur Méndez, y su música tenía un aura místico, erótico y bizarro, que aun mantiene en las composiciones de Episodio aparentemente letal, algo de esa belleza dramática renacentista que aún subyace en muchas de las canciones del disco.

Junto a Miguel Marcos (voz, guitarra eléctrica, cacharros varios), Le Voyeur está formado por Bruno Galindo (co-letrista, voz, percusión y coros), Sandra Delaporte (voz, percusión y coro), Diego Serrano (Guitarra eléctrica), Javier Escobar (piano y sintetizadores), Miguel Ángel O. Rutina (bajo) y Richard Libeton (batería).

Con respecto a la parte técnica del proyecto, la que hace posible que nos llegue su música, se encargan Luca Petricca (ingeniero de sonido, mezcla), Brais Ruibal (asistente de grabación), Fred Kevorkian, de Avatar estudios de Nueva York (mástering), Borja Bonafonte (pintura y diseño), Marcus Versus (diseño del logo) y Carlos Vacas (fotografía).

Su música reinventa el concepto de indie con influencias kraut, pospunk, noice y rock, dando como0 resultado una original mezcla de sonidos completamente al servicio de la estética que proponen. Para reforzar esta idea, las letras, que recuerdan a algunas composiciones de León Benavente o Joe Crepúsculo, contienen elementos absurdos que crean un mundo distópico, mecánico y oscuro en cada canción. Así, se van sucediendo piezas de estética surrealista, como un viaje buscando una “cocina-gulag” en la que está todo el mundo, una relflexión sobre las opciones después de la muerte en “Error 404”, un bosque que ha desaparecido en “¿Quién ha borrado el bosque?”, un secuestro de una niña a la que nadie recoge por parte de un minotauro en su laberinto, o un caos apocalíptico, con imágenes como “Stalingrado entre tus piernas”, que convierten el disco en un verdadero episodio aparentemente letal.

 

portala le voyeur

Episodio aparentemente letal, de Le Voyeur.

 

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