06.05.2014

Cuarenta preguntas y ninguna respuesta

Menéalo

porque

Con la edad, a Paco Tomás le surgen más preguntas que respuestas, al contrario de lo que mucha gente dice que aporta la madurez: “¿Por qué tengo que seguir sonriendo si no me hace gracia? ¿Por qué la Iglesia continúa sin pagar el IBI? ¿Por qué la mayoría de los medios de comunicación se han derechizado? ¿Por qué Ana Botella sigue yendo a trabajar? ¿Por qué tiendo a posar sin ropa para Instagram? ¿Por qué cuando alguien no quiere hacerte daño te hace tanto daño? ¿Por qué me vuelvo más radical con la edad en lugar de apaciguarme?”.

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Hace dos semanas escuchaba a la siempre inmensa Victoria Abril decir que la edad la había suavizado, que ya no era la mujer impulsiva, de respuesta agresiva y riguroso carácter que atemorizó a los periodistas durante décadas. Que ahora tenía muchas más respuestas y muy pocas preguntas.

A mí me sucede todo lo contrario. Con la edad, aquello que en la juventud me parecía incuestionable se ha acabado convirtiendo en matizable. Tenía una perspectiva de mi madurez, del futuro de mi país, mucho más esperanzadora que el reflejo que ahora proyecta el espejo. No sé si es que las cosas estaban más claras antes o si soy yo el que está borroso. Al revés que Victoria Abril, tengo cada vez más preguntas y, curiosamente, muy pocas respuestas. Tal vez tendría que haberme marchado a vivir al extranjero cuando aún estaba a tiempo.

Por eso he decidido aprovechar la columna jónica de esta semana, anclada en este oasis de letra digital, para plantear solo algunas de las preguntas que se han instalado en mi mente en los últimos días. Si alguien tiene una respuesta, por favor, compartir es amar.

¿Por qué cuando entras en un taxi, el taxista te ofrece varios recorridos para llegar a tu destino? ¿No sería lo más lógico que él solito eligiese el más corto, el que tiene menos semáforos, el que soporta menos atascos? ¿No son ellos los profesionales que deberían conocerse el estado del tráfico como si fuera el salpicadero de su vehículo? ¿Por qué me dan a elegir cuando eso me hace dudar, pensar que voy a optar por la alternativa equivocada, que me van a clavar una carrera que ni el maratoniano Stephen Kiprotich?

¿Por qué las lengüetas de las deportivas siempre se tuercen hacia un lado y dejan al descubierto el empeine del pie? ¿Por qué Terra Mítica? ¿Por qué la gente es tan maleducada? ¿Por qué tengo que seguir sonriendo si no me hace gracia? ¿La cocaína lleva gluten? ¿Para qué sirven las Páginas Amarillas? ¿Por qué la Iglesia continúa sin pagar el IBI? ¿Por qué el inquilino sigue pagando el IBI del arrendador, aunque la ley especifique lo contrario? ¿Por qué la policía no ha detenido ya a Hermann Tersch por enaltecimiento de la estupidez? ¿Por qué una directiva de una empresa condenada por delito ecológico puede llegar a ser ministra de Medio Ambiente? ¿Por qué veo a Cañete y siento vergüenza ajena? ¿Por qué las voces del PP en Twitter son tan patéticas? ¿Por qué una mayoría absoluta acaba pareciéndose a una dictadura? ¿Por qué la mayoría de los medios de comunicación se han derechizado? ¿Por qué RTVE, en su empeño por demostrar su independencia, nombra defensora del espectador a una de las mujeres de confianza de la era Urdaci? ¿Por qué Ana Botella sigue yendo a trabajar? ¿Por qué empiezo a pensar que tenemos los políticos que nos merecemos? ¿Por qué les damos tan igual? ¿Por qué no pasa nada?

¿Por qué me vuelvo más radical con la edad en lugar de apaciguarme? ¿Por qué a la gente le preocupa más si gana el Madrid o el Barça en lugar de la destrucción de empleo o los recortes en Sanidad y Educación? ¿Por qué los hinchas de los clubes de fútbol, especialmente Real Madrid y Atleti, tienen la necesidad de gritar el nombre de su equipo cuando salen de los bares a las 5 de la mañana?

¿Por qué tiendo a posar sin ropa para Instagram? ¿Por qué no encuentro amantes de mi edad? ¿Por qué cuando alguien no quiere hacerte daño te hace tanto daño? ¿Por qué empiezo a reconocer la soledad como una buena opción?

¿Por qué acepto las condiciones y normas de las redes sociales y app, que siempre tienen 64 páginas, sin leérmelas? ¿Y si una de esas condiciones es venderles mi alma? ¿Y si ni tan siquiera tuviese alma?

¿Por qué aún no tengo editorial para mi primera novela? ¿Por qué los padres que llevan a sus hijos a ver la exposición de Pixar, en el Caixa Forum de Madrid, obligan a los pequeños a ver la del fotógrafo Sebastiao Salgado y al resto de personas a escuchar los berridos y lamentos de aburrimiento de los niños? ¿Por qué hay personas que aunque se les avise de que deben apagar los teléfonos móviles en cines y teatros aun así los dejan encendidos? ¿Hay campos de concentración para las personas así?

¿Por qué a medida que voy cumpliendo años no relativizo más la decepción? ¿Por qué voy cumpliendo años pero sigo siendo el mismo niño inseguro? ¿Por qué coño me lo cuestiono todo?

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Sobre el autor

Paco Tomás
Soy periodista, guionista y, en los tiempos que corren, funambulista. Escribo. Eso es lo que hago la mayor parte del día. También leo y, en ocasiones, releo. Escribo artículos de opinión, teatro, programas de televisión, guiones de cine inéditos y ahora también hago radio. Soy el de “Carta Blanca” en La 2, el de "Alaska y Segura" en La 1, el de “La Transversal” y “Wisteria Lane” en RNE, el del serial “Kurt & Courtney” en Radio 3 y el autor de "Los lugares pequeños", mi primera novela, editada por Punto en Boca.

Puedes seguir al autor en twitter @srpacotomas

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3 comentarios

  • El 07.05.2014 , Nely García ha comentado:

    Somos dados a inclinarnos hacia el lado egoísta para conseguir dinero fácil, por eso los taxistas entre otros muchos no practican la ética profesional, los gobernantes les estimulan con su ejemplo.
    El resto de ¿por qué? se puede resumir: la sociedad no ha evolucionado en lo esencial, y continúa sumida en la ley del más fuerte, dando pié a que instituciones, empresas y enchufados de todo tipo, logren escalar puestos y campen a sus anchas.
    En cuánto “tenemos los políticos que merecemos” rotundamente sí. Mientras el pueblo sea incapaz de utilizar la democracia, con madurez y sentido.
    http://nelygarcia.wordpress.com.

  • El 07.05.2014 , Nely García ha comentado:

    Perdonen la falta, “no puse mayúscula después de la interrogación”.

  • El 10.06.2014 , jandritito ha comentado:

    “Los expertos dicen que entre los 2 y los 4 años de edad, los niños están en la etapa del ¿por qué? o de las preguntas.[…]
    Esta etapa indica que los niños están desarrollando su inteligencia porque lo natural es que los niños tengan curiosidad por aprender.”

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