18.07.2017

Diez claves para huir de la burbuja turística y la masificación

Menéalo
Una metáfora visual de la burbuja turística. Foto: Pixabay.

Una metáfora visual de la burbuja turística. Foto: Pixabay.

Este trimestre se prevén en España 16 millones de turistas extranjeros. Se prepara otro periodo estival al grito de “no cabe una toalla más”, una suerte de prostitución de los recursos costeros y de miles de paquetes turísticos cuyo único encanto es un decorado que precariza empleos y profesiones, vulgariza el encanto de pueblos y ciudades, amenaza el equilibrio ecológico de muchas zonas naturales y crispa a las poblaciones residentes. Aquí te damos algunas claves para huir de esta tendencia sobre el “todo vale” con tal de que vengan masas de turistas y cómo convertirnos en turistas conscientes, que disfrutemos más del viaje y del destino, de una forma más tranquila y auténtica. De algo ha de servir que en 2017 estemos celebrando el Año Internacional del Turismo Sostenible.

Por SEVERINO GARCÍA Y PILAR CALVO (EQUO) 

Estamos convirtiendo muchos puntos del planeta en meros decorados preparados para recibir consumidores en avalancha fomentado por una inexistente planificación y reparto de la oferta natural y cultural que finalmente supone la precarización de zonas naturales, el aumento de emisiones urbanas en las grandes ciudades debido a la sobre-presión, la contribución al cambio climático dada la dependencia del aire acondicionado, ‘el agosto’ de las grandes cadenas hoteleras y la proliferación de cadenas de comida rápida que fomentan empleos temporales de baja calidad. Otra forma de engaño más de la economía globalizada.

Nuestro país es el tercer destino del mundo que más visitantes recibe. No obstante, la realidad es que España sigue siendo un país muy asociado al modelo de sol y playa que buscan sobre todo los europeos y no capta nuevos perfiles, ni turistas extracomunitarios. El barómetro elaborado por el Real Instituto Elcano pone de manifiesto la visión que se tiene de España en países europeos y extracomunitarios: siguen repitiéndose las ideas de sol, toros y fútbol.

Desde el año 2011, la inversión estatal en turismo ha caído, lo que indica que el turismo crece, pero no gracias a la acción del Estado, ya que descendió el gasto medio por turista. Hay menos servicios, menos ingresos por turista, y se generan más gastos, como por ejemplo el derivado del aumento de residuos.

Sin embargo, este modelo basado en el volumen de visitas enmascara la necesidad de transformación, como un reto urgente que se planteaba en el ‘Plan Estratégico del Turismo Español Horizonte 2020’ del año 2007, pero que los cambios políticos y la crisis echaron por la borda; “si vienen los turistas, ¿para qué cambiar?”.

Según el estudio Mitos del turismo en España, nuestro país sólo capta el 1,2% de los viajes que realizan los turistas internacionales procedentes de mercados lejanos o extracomunitarios, aquellos que tienen mayor potencial de crecimiento en el futuro y que mayores desembolsos realizan en sus viajes. Francia por ejemplo ya cuenta con un 20% de turistas extracomunitarios. España solo capta un 0,3% de los casi 120 millones de turistas chinos. El 2,6% de los 68 millones de estadounidenses o el 1% de los canadienses.

¿Es esta la contribución al desarrollo que esperamos? La reciente publicación del informe de Greenpeace Protección a toda costa nos muestra que durante los últimos 18 años se ha destruido el terreno costero a razón de dos campos de fútbol al día en la franja de los primeros 500 metros de costa. Aunque si tomamos como referencia la Carta Europea de Turismo Sostenible (CETS), nuestro país es el de mayor número de espacios acreditados, con un total de 42 (un 29,2% del total), por delante de Francia con 30, Italia con 29 y Reino Unido con 13.

Pero esa posición no parece repercutir en nuestra imagen como destino ecoturístico. El número de visitantes totales en los parques naturales de España ha pasado de 11,5 millones en 2010 a 21 millones en 2013. Sin embargo, la realidad es que la inversión por hectárea ha caído tanto en parques naturales como nacionales durante el mismo periodo, pasando de 248 € a 91 € por hectárea en el caso de los parques nacionales y de 26 € a 19 € por hectárea en los parques naturales.

A falta de una política de Estado que permita a nuestro país liderar el turismo consciente en Europa, la ciudadanía cada día ve más claras otras opciones más responsables y sobre todo más gratificantes. El impacto en materia económica y de empleo al optar por un turismo responsable puede ser elevado en un país con una elevada riqueza cultural y ambiental, por otra parte cada vez más amenazada. La transición al turismo ecológico se requiere con urgencia.

El informe de 2016 sobre El Turismo Ecológico y Sostenible en España señala: “El turismo ecológico y sostenible es una de las modalidades de turismo que ha experimentado un mayor crecimiento en los últimos años”. El informe, basándose en el proyecto Ceres Ecotur (ecolabel europeo ECEAT), resalta el protagonismo de parte del sector en el cambio de tendencia del nuevo viajero y concluye que “la oferta de destinos y alojamientos turísticos ecológicamente sostenibles ha aumentado significativamente en los últimos años”.

Si, a pesar de la falta de previsión política estatal en materia turística, quieres resistirte y marcar la diferencia, he aquí las 10 claves para un turista consciente:

  1. Planifica tu viaje pensando en disfrutar de las cosas sencillas. Busca lo local, imprégnate de costumbres, cultura, paisajes, gastronomía y fiesta huyendo de las masas.
  2. Busca un guía local, una agencia de viajes pequeña, un pequeño alojamiento con valor añadido.
  3. El confort no está reñido con la simplicidad, una menor huella ecológica -en el transporte, en el consumo de agua caliente o electricidad- puede suponer salir de la rutina ¿Qué tal una ruta en bicicleta, probar los beneficios del agua fría o tibia, desconectar la wifi y disfrutar de veladas nocturnas a la luz de las estrellas y las velas?
  4. Piensa en el origen de los alimentos que has comido, en si has contribuido a consolidar un empleo rural, si has fomentado con la compra de un regalo una joven artista y piensa en la diferencia y el valor del propio regalo. Si no conoces la economía circular, ya estás tardando en acudir a tu navegador.
  5. Déjate aconsejar por los lugareños, huir de las masas no significa que no disfrutes de la fiesta, la música en directo, canta y baila como si no hubiera un mañana.
  6. Precio y valor no es lo mismo. Busca el mejor precio para disfrutar de aquello que tiene valor.
  7. Practica la observación, dibuja, fotografía, haz tertulia, aprende nuevas palabras, mete los pies en un río, aprecia su color.
  8. Acerca a tus hijos e hijas a una pequeña granja, visita plantaciones de frutos rojos ecológicos, si se dan las condiciones ¿qué tal un vivac? Ya desees tranquilidad o diversión, seguro que hay un lugar y un modo de hacer la reserva más consciente.
  9. Es el momento para hacer un curso de elaboración de cerveza artesana, yoga al amanecer en la playa o doma natural de caballos.
  10. Y no te olvides de preguntar si puedes llevar a tu mascota; cada vez más establecimientos admiten animales de compañía.

En resumen, buen turista es aquel que disfruta el corto plazo y contribuye a generar y consolidar empleo verde y las condiciones para un turismo más sostenible. Las burbujas turísticas no son para el verano.

Sobre los autores:

Severino García es presidente de la Fundación Ecoagroturismo-ECOTUR.

Pilar Calvo es miembro de la Comisión Ejecutiva Federal de EQUO y de la Fundación EQUO.

Más artículos firmados por Equo en ‘El Asombrario’:

¿POR QUÉ LO LLAMAN OLA DE CALOR CUANDO ES CAMBIO CLIMÁTICO? 

REIVINDICACIONES FEMINISTAS. ¿TRANSFORMACIÓN REAL O SIMPLE POSTUREO? 

LAS NUCLEARES NOS PUEDEN SALIR AUN MÁS CARAS 

SIGNUS,logosignus COMPROMETIDA CON EL MEDIO AMBIENTE, HACE SOSTENIBLE ‘EL ASOMBRARIO’.

Menéalo

Sobre el autor

3 comentarios

  • El 19.07.2017 , Juan Diego Madrid Arango ha comentado:

    Publicidad, piel dorada, selfi, consumismo, cadena de hoteles. Te dan un estatus efímero ante tus compañeros de oficina mientras cuentas tu experiencia vacacional.
    El paisaje es libre, diferente constantemente por naturaleza y purificador del alma y del espíritu. Tú cuerpo lucirá agradablemente como resultado del encuentro con lo vivo. Tú cerebro contemplara algo distinto al mar, la playa y los hoteles tantas veces vistos en televisión. Pon los pies en la tierra y cultiva el deber de verde ver. Lleva tus sentidos a vacaciones.

Deja tu comentario