11.05.2017

‘En mi casa’: la gentrificación incontrolada de los centros urbanos, a escena

Menéalo
De izquierda a derecha, los intérpretes Sara Torres, Ricardo del Cano, Luis Sampedro y María Crespo, ponen en pie la obra 'En mi casa'.

De izquierda a derecha, los intérpretes de ‘En mi casa’: Sara Torres, Ricardo del Cano, Luis Sampedro y María Crespo.

Una frase de la fotógrafa Diane Arbus es el punto de partida: “Todas las familias tienen un punto siniestro”. De ahí a la gentrificación y turistificación incontrolada de los centros urbanos hasta convertir el modelo de ciudad europea en un carrusel de franquicias de multinacionales y tiendas de ‘souvenir’ sin alma ni diversidad. La voracidad de la sociedad capitalista simbolizada en una empresa de publicidad frente a la lucha por la plena igualdad de la mujer y los derechos de los animales. Temas de plena actualidad que suben a escena los sábados de este mes en el madrileño Teatro del Arte a través de la comedia ‘En mi casa’, de Andrés Rubio y Luis Sampedro.

Paula (María Crespo) se ha tenido que ir al barrio de Usera en busca de una habitación de alquiler en un piso compartido. Al contrario que ella, a su novio, Alfonso (Ricardo del Cano/Gonzalo Calleja), le va muy bien: tiene trabajo y su carrera profesional en una empresa de publicidad parece estar asegurada. Los dos se han reunido con los padres de él, Lucía (Sara Torres) y Emilio (Luis Sampedro), que vienen de esparcir las cenizas de la abuela fallecida. Durante una hora, en tiempo real y en el momento actual, se produce un derrumbe familiar trágico con tintes cómicos, lo que los autores de la obra definen como “un proceso de defamiliarización”. Una frase de la fotógrafa Diane Arbus es su fuente de inspiración: “Todas las familias tienen un punto siniestro”.

En la obra, las mujeres siguen la línea del ecofeminismo y la biocivilización, dos conceptos del pensamiento crítico contemporáneo en los que la conquista de la igualdad de género es preceptiva, lo mismo que el ecologismo. “El personaje de Paula”, dice María Crespo, “choca con el de Alfonso porque ella ha dejado de creer en ese sistema desigual de hombres y mujeres. Paula está en la lucha por la independencia de la mujer y va buscando un tipo de hombre feminista que la cuide y la apoye de verdad”.

María Crespo se muestra optimista sobre el progreso en la igualdad: “Cada vez hay más hombres que se abren y exponen su sensibilidad masculina, porque ellos también están coartados por la sociedad, por la idea de lo que tiene que ser un hombre, por los patrones tradicionales. Y creo que por eso el feminismo los libera también a ellos”.

La actriz Sara Torres interpreta a una mujer de la generación de la movida madrileña, una superviviente. “Lucía creció en un modelo de monogamia, de seguridades y cosas firmadas para siempre que luego no se cumplieron”, dice. “Sus colegas de aquellos años se dividieron entre los que empezaron a devorar y los que no, gente que se cayó del sistema, sobre todo mujeres”.

Frente a ellas, Alfonso y Emilio son pragmáticos, reverencian el poder vertical y responden a un modelo de dominación masculina. “Alfonso no se engaña con utopías”, dice Ricardo del Cano sobre su personaje. “Él ve el mundo tal cual es, lo acepta, lo abraza, vive en un medio profesional en el que solo sobrevive el más fuerte. Lo único que me pregunto es en qué momento perdió la fe, y eso es lo que se descubre en la obra, el momento en el que abrazó esa idea de que esto es una jungla”. Gonzalo Calleja, el actor que representará En mi casa los días 27 de mayo y 3 de junio, añade que el personaje de Alfonso, consciente de lo contaminado que está el mundo, “en vez de camuflarlo, como hace la mayoría de la gente, lo asume y habla con total honestidad acerca de toda la porquería que nos rodea”.

Luis Sampedro cuenta que su personaje, Emilio, llega a Madrid desde Argentina para despedir a su madre fallecida y con la ilusión puesta en el reencuentro con el hijo. “Pero poco a poco va descubriendo que esa vuelta a la ciudad en la que tuvo una familia es el desencadenante de emociones incontroladas”, dice.

Andrés Rubio y Luis Sampedro han creado para En mi casa una trama en la que el boom de los alquileres y del mercado inmobiliario desencadena el conflicto familiar. Y señalan como uno de los ejemplos más delirantes en las ciudades europeas el de la gentrificación del centro de Londres, donde se están construyendo edificios con dos puertas, una principal para los ricos y otras secundarias, las llamadas “puertas pobres”, para los inquilinos de las viviendas sociales que los promotores están obligados a incluir a cambio de los permisos de construcción.

“En el caso de Madrid”, añaden, “la depuración social se produce por ahora de maneras más sutiles, pero es un hecho que muchos jóvenes y mucha gente mayor han tenido que ir abandonando los barrios históricos, sin que las Administraciones se estén planteando seriamente atajar el proceso. Esto convierte el centro de las ciudades, no solo Madrid, en colmenas para los ricos y sus empleados, en calles y camas para el turismo masificado, y en lugares desangelados. Así se va perdiendo la creatividad, la diversidad y el sentido comunitario, tres de los rasgos que definen ese logro histórico que es la ciudad europea, ese palimpsesto maravilloso ahora en riesgo de transformarse en un carrusel de franquicias sin alma”.

En mi casa supone el debú como director y autor teatral del periodista y realizador de documentales Andrés Rubio. “Está siendo una experiencia muy enriquecedora trabajar con un equipo  tan imaginativo”, señala. “En el proceso de montaje han participado muy comprometidamente los actores, dos de los cuales, Sara Torres y Luis Sampedro, son, además, veteranos profesores de teatro. Por mi parte, me he nutrido por completo del talento de todos ellos”.

‘En mi casa’. Obra teatral de Andrés Rubio y Luis Sampedro. Con Ricardo del Cano/Gonzalo Calleja, María Crespo, Sara Torres y Luis Sampedro. En Teatro del Arte. (calle San Cosme y San Damián, 3, Madrid). Días 13, 20 y 27 de mayo, y 3 de junio. 20.00 h.

Ayudante de dirección: Irene Díez Herranz. Escenografía: Gonzalo Pardo. Vestuario: Lorenzo Caprile. Diseño de luces: Jorge Aveni. Peluquería y maquillaje: Alicia Barón. Diseño gráfico: Diego Lara.

Menéalo

Sobre el autor

Manuel Cuéllar

El 12/12/12 decidió poner en marcha esta revista después de una experiencia profesional de 17 años en el diario EL PAÍS, donde se convirtió en un periodista todoterreno. Se licenció en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y cursó el máster en la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS. Periodista convencido de las bondades de las nuevas tecnologías, cubrió el 15 M por Twitter y otras redes sociales. Puedes seguirme en mis cuentas personales de Twitter, Facebook e Instagram. Gracias.

¿Quieres leer más artículos de este autor?

Un comentario

  • El 11.05.2017 , Eva1314 ha comentado:

    No hay nada + sexy q un hombre feminista. ;)))

Deja tu comentario