Escif incluye a los turistas en el control de plagas en Valencia
10.07.2017

Escif incluye a los turistas en el control de plagas en Valencia

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Obra del artista urbano Escif en Valencia en la que compara a los turistas con otras plagas. Foto: Manuel Cuéllar.

Obra del artista urbano Escif en Valencia en la que compara a los turistas con otras plagas. Foto: Manuel Cuéllar.

Del artista urbano Escif se dice a menudo que es el Banksy valenciano por el contenido político y social de sus obras. Uno de sus últimos murales en Valencia critica la turistificación que está sufriendo su ciudad y convierte a los turistas en una de las nuevas plagas a controlar en la capital valenciana

Conseguir que una obra de arte contenga una metáfora y, al mismo tiempo, ponga el acento sobre problemas sociales contemporáneos es algo que suele definir a los buenos artistas. Escif es uno de ellos. El artista urbano trata de llenar de sentido sus obras, ya sea en un barrio marginal de Girona, en una montaña pelada del sur de Italia o en los muros de su ciudad, Valencia.

Precisamente una de las últimas obras de Escif incide directamente sobre uno de los problemas que afronta en los últimos años no solo la capital valenciana, sino también ciudades como Barcelona o Madrid: la turistificación. Según datos de la Consellería de Turismo de la Comunitat Valenciana, 4.448.642 turistas pernoctaron en la ciudad de Valencia en 2016, lo que supuso un incremento del 8,3% respecto al ejercicio anterior.

Según la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y el BBVA, el sustantivo “turistificación” es un término bien formado con el que se alude al impacto que tiene la masificación turística en el tejido comercial y social de determinados barrios o ciudades. Este sustantivo y el verbo “turistificar”, que también se emplea habitualmente, se refieren al impacto que tiene para el residente de un barrio o ciudad que los servicios, instalaciones y comercios pasen a orientarse y concebirse pensando más en el turista que en el residente que vive en ellos permanentemente.

Un paseo por el centro histórico de Valencia no deja lugar a dudas. Los edificios dedicados a apartamentos turísticos se multiplican a una velocidad de vértigo, también crecen restaurantes y terrazas que aumentan sin tapujos sus precios logrando que la ecuación relación calidad-precio se convierta en algo así como una entelequia. Aumentan los grupos de turistas que persiguen a un guía por rutas en la ciudad. En ocasiones son rebaños tan numerosos que la movilidad por aceras estrechas y algunos lugares emblemáticos se ve comprometida. Y no hablemos de los días en los que atraca algún crucero en la ciudad. Entonces, la palabra que más le dirá un vecino será “invasión”. Según la Consellería de Turismo de la Comunitat Valenciana, durante 2016 un total de 181 cruceros realizaron escala en el puerto de Valencia, lo que supuso la visita de 403.564 turistas tan solo por esta vía, un 8,6% de incremento respecto al ejercicio anterior.

Así que en el número 91 de la céntrica Calle de Guillém de Castro, a unos cientos de metros del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), Escif ha dejado un recadito en forma de mural para los turistas. Habla de prevención de plagas, de pisos, apartamentos y restaurantes y lo decora todo con imágenes de ratas, cucarachas, chinches y otros insectos. Y justo lo pinta en el muro que cierra un solar en el que se anuncia la construcción de apartamentos de lujo de un solo dormitorio.

El mural se prestaría por sí solo a innumerables interpretaciones, entre otras que el artista valenciano establezca un paralelismo entre los turistas y las cucarachas o las ratas. Así que nada mejor que acudir a su página web, en la que Escif, el pasado día 3, ofreció algunas pistas de por dónde debemos leer su nuevo trabajo:

“1. Valencia, como tantas otras ciudades, está sufriendo las consecuencias de la turistificación de algunos barrios. Son muchos los turistas exprés que llegan en manadas a consumir la ciudad.

2. Como parte de la festivilización de las ciudades, algunos espontáneos han creado visitas guiadas a los murales y graffitis de la ciudad. Igual que está sucediendo en otros sectores, la cultura de barrio desestima a los habitantes locales, seducida por la aparente rentabilidad de un turismo creciente. Pan para hoy, hambre para mañana.

3. Ante tales evidencias, igual es interesante considerar a los turistas como un público objetivo creciente para la pintura en la calle. ¿Por qué entonces no utilizar abiertamente estas pinturas para anunciar y publicitar las incontables cualidades de la ciudad en la que acaban de aterrizar? La pintura al servicio de la ciudad y de sus ‘nuevos’ habitantes.

Cuidado con las plagas”.

Dos obras antiguas de Escif en las calles valencianas. A la izquierda sobre Felipe VI y a la derecha una perteneciente a la serie 'Recortes'. Fotos: M. C.

Dos obras antiguas de Escif en las calles valencianas. A la izquierda, sobre Felipe VI, y a la derecha, una perteneciente a la serie ‘Recortes’. Fotos: M. C.

Una de las obras de la serie 'Recortes' de Escif en Valencia. Foto: M. C.

Una de las obras de la serie ‘Recortes’ de Escif en Valencia. Foto: M. C.

Un artista listo: nada mejor que utilizar una de las rutas turísticas, la del arte urbano -Valencia es toda una potencia en este tipo de manifestación artística- para poner ante los ojos de los propios turistas un espejo en forma de muro. Ahora veremos lo que durará el mural y si los gestores de esas rutas incluyen este trabajo en sus trayectos.

Según los últimos datos de la Oficina de Estadística del Ayuntamiento de Valencia, en mayo de 2016 pernoctaron en apartamentos turísticos 46.595 personas, mientras que en mayo de 2017 aumentaron a 72.590. El número de apartamentos turísticos era en 2016 de 1.070, según estos mismos datos. Oferta que ha aumentado a 1.353 en mayo de este año. Pese a este incremento, sin embargo, el número de personas contratadas ha bajado de 257 a 249 personas.

A finales del pasado mes de junio, un centenar de personas recorrió las calles de los barrios del Carmen, Velluters y Mercat de Valencia disfrazadas de turistas. Se trataba de una manifestación satírica para protestar contra esa turistificación del centro. Pegaron carteles, subastaron pisos y edificios emblemáticos y hasta realizaron ‘meadas colectivas’ por los callejones. Lluís Calvo, portavoz de las asociaciones convocantes de esa manifestación, explicó que muchos vecinos de la ciudad vieja de Valencia han tenido que afrontar subidas “totalmente desmesuradas” de los alquileres de sus viviendas, que van del 50% al 60% respecto al precio que tenían.

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Sobre el autor

Manuel Cuéllar
El 12/12/12 decidió poner en marcha esta revista después de una experiencia profesional de 17 años en el diario EL PAÍS, donde se convirtió en un periodista todoterreno. Se licenció en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y cursó el máster en la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS. Periodista convencido de las bondades de las nuevas tecnologías, cubrió el 15 M por Twitter y otras redes sociales. Puedes seguirme en mis cuentas personales de Twitter, Facebook e Instagram. Gracias.

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6 comentarios

  • El 10.07.2017 , Carlos ha comentado:

    Muy interesante la ideología de este artista. Demuestra que el péndulo se mueve de un lado a otro. Hace un siglo en Alemania también despreciaban a los de fuera y los comparaban con cucarachas y ratas.
    Pero claro, eso era diferente verdad?

  • El 10.07.2017 , Julio ha comentado:

    Parece ser que este señor no es muy consciente de la riqueza que el turismo genera (para todos) y que el nunca va a un restaurante ni viaja (lo cual dice muy poco sobre un “artista”).

  • El 10.07.2017 , Mercedes ha comentado:

    Verdaderamente lamentable ver que no aprendemos del pasado, nuevos tiempos y nuevas formas de racismo bajo el neologismo turismofobia. El arte explica y estudia la sociedad y después crea expresiones de sus aspectos más significativos, en este caso el del rechazo al extranjero que no es otro que el significado de la palabra “xenofobia”.

  • El 10.07.2017 , emilio ha comentado:

    El pintor,(que hasta parece que es bueno), promocionando la xenofobia o como sea que se llame el siguiente paso ( odio, no a una o varias razas, sino a todas en general. A todo el que venga de fuera!)
    El autor, sesgando datos! ” según el ayuntamiento de Valencia…” Eso es contrastar la información! Lo demás, tonterías. Pido datos al ayuntamiento y con eso ya monto mi artículo. A las demás partes…
    Igualdad de condiciones y periodismo de investigación en estado puro.
    Espero que construyan pronto esa finca para que esa pintura desaparezca cuanto antes, que es el único sitio donde debería estar: en la basura!

  • El 10.07.2017 , David ha comentado:

    Qué somos ahora retrasados? En Somalia no hay turismo, mirad lo bien que les va. En Valencia hay demanda para hoteles y apartamentos. Que vengan, que vengan que traen dinero y nos abren al mundo.. Valencia está todavía a años luz del “problema” de turistas borrachos ingleses. Aquí no vienen ese tipo de turistas. No seamos hipócritas.

  • El 11.07.2017 , Lorenzo Molina Mangas ha comentado:

    Me parece insólito que todos los comentarios vean en el artista tintes xenófobos,y no el cambio que se está produciendo en los centros y cascos históricos de las ciudades que provoca que se encarezca la vivienda y se esté despoblando de vecindario,por poner el comercio y los pisos al servicio del turismo,que es lo que nos advierte el artista,estos espacios los estamos perdiendo los ciudadanos del lugar.
    Todo no se justifica con el dinero.

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