24.04.2019

Celebremos los 100 años de la aprobación de la jornada laboral de 8 horas

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Ante la falta de electricidad por la huelga de 'La canadiense', la gente en Barcelona hacía cola en las carbonerías, como esta de la calle de Balmes. Foto: Fondo Brangulí / ANC.

Ante la falta de electricidad por la huelga de ‘La canadiense’, la gente en Barcelona hacía cola en las carbonerías, como esta de la calle de Balmes. Foto: Fondo Brangulí / ANC.

Se cumplen 100 años de la aprobación de la jornada laboral de 8 horas. En abril de 1919, España fue el primer país de Europa en hacerlo. No fue ningún regalo, sino la consecuencia de muchas luchas y movilizaciones de los y las trabajadoras. Entre todas ellas destaca la huelga que tuvo lugar en la empresa eléctrica La Canadiense. Luchas obreras que hicieron que la mayoría de nuestras vidas mejoraran en calidad y dignidad, y que ahora nos recuerdan el libro ‘La huelga de La Canadiense. La conquista de las ocho horas’, de Ferrán Aisa; y el cómic ‘El Noi. Vida y muerte de un hombre libre’, a cargo de Juste de Nin.

Nos acercamos al 1º de Mayo. No es una fecha cualquiera, es el Día Internacional de los Trabajadores. Se acordó celebrar ese día en el congreso de la II Internacional que tuvo lugar en París entre los días 14 y 19 de julio de 1889. No fue casual el lugar y fecha elegidos para dicha convención. Un siglo antes se había producido la Toma de la Bastilla y con ella la Revolución Francesa.

Para celebrarlo, la aristocracia y el capitalismo galo organizaron su famosa Exposición Universal. En contraposición, diversas organizaciones de tendencia socialista / laborista hicieron una convocatoria que, entre otras cosas, decía: “La clase capitalista invita a los ricos y a los poderosos a venir a contemplar y admirar la Exposición Universal, la obra de los trabajadores condenados a la miseria en medio de las más colosales riquezas que jamás sociedad humana haya poseído. Nosotros, socialistas, perseguimos la liberación del trabajo, la abolición del salario, la creación de un orden de cosas en el cual, sin distinción de sexo ni de nacionalidad, todos y todas tengan derecho a las riquezas fruto del trabajo común. Es a los productores a quienes nosotros citamos en París para el 14 de julio”.

Allí echó a andar la II Internacional.

En el congreso se aprobó la celebración del 1º de Mayo como una jornada reivindicativa y de lucha por la instauración de la jornada laboral de ocho horas. La nueva internacional hacía suya la propuesta realizada en diciembre de 1888 en el Congreso de American Federation of Labour celebrado en Saint Louis (USA), de convocar una gran manifestación internacional el 1 de mayo de 1890.

Tres años antes, el 1 de mayo de 1886, en Chicago se había convocado una huelga general. La misma acabó con el asesinato de un trabajador por parte de la policía. Tres días después se convocó una marcha de protesta que acabó con varios fallecidos y múltiples heridos, represión mayormente dura contra los anarquistas. Siete de ellos detenidos. Seis condenados a muerte. Tres ajusticiados en la horca. El resto liberados reconociéndose, posteriormente, que todos los condenados eran inocentes de las acusaciones vertidas contra ellos.

El 1 de mayo de 1891 en la pequeña ciudad de Fourmies, norte de Francia, hay convocadas movilizaciones exigiendo mejoras laborales. La jornada acaba con una fuerte represión policial con un saldo de nueve fallecidos, entre ellos María Blondeau, una joven trabajadora de 18 años. Estos tristes acontecimientos ayudaron a amplificar el significado del 1º de Mayo, convirtiéndose en fecha simbólica para los y las trabajadoras de todo el mundo. La jornada de 8 horas pasó a ser una reivindicación universal del mundo del trabajo.

En Madrid y Barcelona, las primeras manifestaciones para conmemorar el 1º de Mayo tuvieron lugar en 1890; fueron significativas. En la capital, donde predominaban los socialistas, tuvo lugar un mitin en el Liceo Rius que acabó en una manifestación en la que participaron entre 30.000 y 40.000 asistentes. En Barcelona, la convocatoria fue más controvertida, al existir una profunda división entre socialistas y anarquistas. Tras un mitin en el Teatro Tívoli, la manifestación, entre 20.000 y 100.000 participantes, se dirigió al Gobierno Civil a entregar las reivindicaciones. Por la tarde, un sector importante de trabajadores decidió convocar una huelga general por las 8 horas. Al día siguiente Barcelona estaba paralizada. Los sectores movilizados consiguieron triunfos totales o parciales, algunos estuvieron activos hasta el día 12.

Aquellas primeras movilizaciones del 1º de Mayo tuvieron mucha más transcendencia y repercusión de lo esperado, en un movimiento obrero que empezaba a organizarse. La Unión General de Trabajadores (UGT) se había fundado en agosto de 1888 en el Teatro Jovellanos barcelonés. Las corrientes anarquistas, herederas de la Primera Internacional, Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), no crearon un tronco común organizado hasta la fundación de la Federación Solidaridad Obrera, embrión de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) a principios del siglo pasado, aunque muchas sociedades de resistencia de tendencia anarcosindicalista fueron especialmente activas en aquellos años. La lucha por los tres 8 fue un común: 8 horas de descanso, 8 de estudio, 8 de trabajo. Estas últimas se consiguieron oficialmente, entre nosotros, en el mes de abril de 1919, hace ahora cien años. No fue ningún regalo, fue la consecuencia de muchas luchas y movilizaciones de los y las trabajadoras. Entre todas ellas destaca la huelga que tuvo lugar en la empresa eléctrica Barcelona Traction Light and Power Company Limited, más conocida como La Canadiense.

Ferrán Aisa (Barcelona, 1948), del que ya hemos hablado en estas páginas , acaba de publicar La huelga de La Canadiense. La conquista de las ocho horas (@Entreambos_Ed). En casi 300 páginas nos relata unos acontecimientos que comenzaron cuando la empresa decidió despedir a ocho trabajadores, afiliados a la CNT, que se negaron a aceptar la propuesta empresarial de bajada de salarios a cambio de que los trabajadores pasaran a ser fijos, y no eventuales como lo eran hasta entonces. Los despidos generaron una ola de solidaridad que paralizó totalmente la ciudad.

Aisa describe aquellos días de conflictos, represión, luchas, solidaridad. Nos acerca al nacimiento de la fuerza obrera. A las luchas de las trabajadoras para conseguir la igualdad con sus compañeros. Al novecentismo, las vanguardias, la cultura obrera. A las guerras sucias. A la Barcelona a oscuras y paralizada. A la censura, la represión, la clandestinidad. Al somaten, el terrorismo institucional, el cierre patronal, la ley de fugas. Al impacto de la revolución rusa. A las asambleas multitudinarias, como las de la Plaza de Toros de Las Arenas, donde participaron más de 22.000 sindicalistas. A la creación de los sindicatos libres, puestos en marcha por autoridades y patronales para debilitar y dividir a las organizaciones obreras. A los intentos de la burguesía catalana para atraer el movimiento obrero a posiciones nacionalistas, evidentemente burguesas, y por supuesto al decreto de aprobación de la jornada de ocho horas, y el descanso dominical, firmado por el Conde de Romanones el 3 de abril de hace 100 años.

Muestra a los protagonistas de aquellas jornadas. A políticos reformistas como Melquiades Álvarez. Autonomistas como Francesc Layret, Marcel-lí Domingo o Lluis Companys. A socialistas como Antoni Fabra i Ribas y a radicales como Alejandro Lerroux. A represores como Joaquim Milans del Bosch, Martínez Anido o el comisario Manuel Bravo Portillo, creador de una policía paralela dedicada a asesinar a dirigentes obreros a cuyo frente estaba el falso Barón König y, por supuesto, a sindicalistas como Joan Peiró, Angel Pestaña o Salvador Seguí.

Sobre este último acaba de aparecer el cómic El Noi. Vida y muerte de un hombre libre (@Trilitum) a cargo de Juste de Nin. El ilustrador en esta su última obra vuelve a mostrar parte de la historia de Cataluña, en este caso a través de la vida de Salvador Seguí, El Noi del Sucre. En sus dibujos da a conocer a uno de los grandes protagonistas de la Barcelona de principios del siglo pasado. A la fundación y su papel en la CNT o en la huelga de La Canadiense. A sus enemigos internos y externos. A traiciones y desencuentros. A reuniones en tabernas y ateneos. A su vida como obrero, como sindicalista, en defensa permanente de los trabajadores, también a la más intima, personal, pasional. Al pistolerismo. A los atentados padecidos. Al ametrallamiento sufrido en El Raval, un 10 de marzo de 1923, que acabó con su vida.

Estamos ante un cercano 1º de mayo. Se cumple 100 años de la aprobación de la jornada laboral de 8 horas. España fue el primer país de Europa en hacerlo. Antes lo había hecho Uruguay (1915), México (1917) y algunos Estados de Estados Unidos tras la huelga de Chicago de 1886. Luchas obreras que hicieron que la mayoría de nuestras vidas mejoraran en calidad y dignidad. Muchos de aquellos luchadores son desconocidos y/o olvidados. Las obras recientes de Aisa y De Nin nos aproximan a ellos y a momentos ineludibles de nuestra historia. Textos y dibujos que contribuyen a reconocerles como parte de nuestra memoria personal y colectiva.

Hoy, miércoles 24 de abril, se presenta el libro ‘La huelga de La Canadiense. La conquista de las ocho horas’, de Ferrán Aisa, en Madrid, en la librería Traficantes de Sueños. A las 19.30 h.

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Sobre el autor

Rubén Caravaca Fernández
Dinamizador y asesor cultural. Miembro de Cultura en Red y en Movimiento. Ha impartido cursos y talleres en centros culturales y universidades de una decena de países de tres continentes. Publicado una docena de libros, la mayoría sobre gestión cultural, trabajando con cerca de 100 artistas de todo el mundo. Miembro del Panel de Expertos del Observatorio de la Cultura de España y de la Red Iberoamericana de Docentes IBERTIC. Twitter: @rubencaravaca

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7 comentarios

  • El 24.04.2019 , marte ha comentado:

    La rusia soviética fue el primer país de europa en implantar la jornada de 8 horas (48 a la semana) en 1917 tras la revolución.

    Cada cosa en su sitio.

    ¡¡¡Viva la huelga de La Canadiense!!!

  • El 24.04.2019 , Julio Loras Zaera ha comentado:

    Es vergonzoso que en un comentario dedicado a la huelga de la Canadiense y a un cómic sobre Salvador Seguí, el Noi del Sucre, solo se mencione dos veces la CNT entre menciones a la Internacional Socialista y a los políticos relacionados casualmente con los hechos narrados.

  • El 24.04.2019 , Rubén ha comentado:

    Hola, justamente estaba con Ferrán cuando he visto tu comentario. Me dice que no hay constancia que en la rusia sovietica hubiera un decreto/ley garantizando las 8 horas en todo el territorio, por lo menos no los conoce. Sy tienes algún documento / referencia donde aparezca compártelo y así podemos corregir y contar ese dato. Muchas gracias.

  • El 24.04.2019 , Rubén ha comentado:

    Hola Julio; en primer lugar comentar que se menciona alguna vez más a la CNT. También a FSO, la AIT, las asociaciones de resistencia anarcosindicalistas… también que la II Internacional hizo suya la propuesta de la American Federation of Labour, también anarquista.
    Siento que te parezca vergonzoso. La única pretensión del texto es acercarse a unos hechos y momentos, que ocurrieron hace un siglo, que casi nadie comenta y apostar por editoriales pequeñas que hacen una labor encomiable.
    Gracias por tu atención y lectura.

  • El 24.04.2019 , marte ha comentado:

    He leído que dentro de los decretos de noviembre de 2017, posteriores al 7 de de noviembre, está el decreto de 11 de noviembre sobre las 8 horas. Reivindicación del movimiento obrero mundial, las famosas 8-8-8. Espero haber aclarado algo mi anterior intervención.

  • El 25.04.2019 , M ha comentado:

    Pues haz la referencia apropiada, el protagonismo de esa huelga y del logro de la jornada de 8 horas es de la CNT. Poco pintaron el resto y no se puede hacer como tu haces poner en plano de igualdad el protagonismo de UGT o políticos. Busca tu el adjetivo si no te parece apropiado el de vergonzoso, cuando nombras en último lugar al Noi del Sucre ,Peiró o Pestaña miembros de la organización que llevo a cabo ese triunfo para la clase trabajadora. Por cierto, no es solo historia, está viva y coleando y con afiliados dispuestos a defenderla cuando se la ningunea

  • El 25.04.2019 , Ana Maria Brito Bugueño ha comentado:

    Vivo en Chile …en la Región (Centrosur- Agrofruticola ) del Maule..desde hace casi 36 años..Emigramos con mi esposo Walter E. Bussenius Cortada desde la Capital ( Santiago ) …Profesor de Física …buscando calidad de vida…
    Respecto de las publicaciones ….que hacéis mención…agradecer el esfuerzo de escribir …editar y difundir ésas venerables memorias.Hoy los más jóvenes estamos empoderados y disfrutamos ésos logros…! Nuestros antepasados también derramaron su sangre en pos de reivindicaciones en Seguridad Social…Hoy es más difícil el escenario ..pues luego de sucesivas dictaduras en América Latina…y la hegemonía de sistemas de producción y de consumo que no fomentan la solidaridad …los estados y las transnacionales nos ven como meros factores de amplificación de riqueza para unos pocos …y la amenaza de tratados intercontinentales…que están por sobre los gobiernos…se requieren recursos..valores y liderazgos distintos…escasisimos…sobrehumanos talvez…?
    Muchísimas gracias por compartir y por el espacio…! Saludos…! Ani

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