Ecohéroes y ecoansias: el cambio personal para cambiar el mundo

Ecohéroes y ecoansias: el cambio personal para cambiar el mundo

La periodista Irene Baños, autora del libro ‘Ecoansias’.

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La Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) ha abierto una nueva ventana en sus actividades, ‘Lecturas Verdes’, en la que se presentarán mediante diálogos libros relacionados con el medioambiente publicados por sus socios. ‘El Asombrario’ les acompañará recogiendo lo medular de esos encuentros. Arrancamos con los periodistas Carlos Fresneda, que acaba de publicar ‘Ecohéroes’ e Irene Baños, que ha presentado ‘Ecoansias’. 

Ambos conocen bien el oficio de comunicar como corresponsales desde Reino Unido Carlos, desde Alemania Irene. Y esa distancia les permite también ampliar el objetivo y comparar. Cuentan lo primero el germen de sus respectivos libros: ‘Ecohéroes. 100 voces por la salud del planeta’ (RBA) y ‘Ecoansias’ (Ariel) 

Irene Baños: Esa ecoansiedad de la que hablo es otra de las consecuencias más silenciosas de la crisis climática. Por un lado, te asalta el miedo por un futuro tan desalentador. Por otro lado, el sentimiento de impotencia, ¿qué puedo hacer, de qué herramientas dispongo? Y una llega a abrumarse. Tras una jornada de trabajo sentía que me llevaba esa ansiedad a casa, a la hora de comer, de comprar en el supermercado. De hecho, de todas mis ecoansias la más recurrente, la que más me persigue, es la que tiene que ver con la compra de la comida, la compra en el supermercado. Cómo es posible comprar una lechuga que no venga hiperplastificada o cómo elegir productos de temporada y de proximidad, lo que siempre no está claro, por mucho que mires etiquetados. De ahí surge este libro, también como una especie de terapia y de intentar desentrañar, con la opinión de expertos, qué hacer, qué es realmente importante y qué no lo es tanto. Y no, no hay soluciones facilonas. Del estilo de si dejas de comer carne, salvas el mundo. O si compras un coche eléctrico, salvas el mundo. No. No hay recetas ideales. El libro aborda sobre todo el ejemplo personal, es eso más que dar sermones.

Precisamente Carlos coincide en que su libro tampoco es de sermones. De gente hablando, de lo que ya estamos un poco hartos. Sino de ejemplos. Ejemplos positivos. De acción. De buenas prácticas . De experiencias positivas.

Carlos Fresneda: Comencé este libro hace 10 años en Estados Unidos junto al fotógrafo Isaac Hernández. Y la historia fue creciendo, creciendo. Sobre todo lo que quiero destacar es que es un libro de acción; no de gente hablando, que de eso ya hay mucho, yo estoy ya cansado de leer a gente que solo predica. Este libro es de gente en su hábitat y haciendo cosas.

Y ahí están, en el libro de Carlos: La famosa primatóloga Jane Goodall. José Andrés, el chef solidario. Mariano Bueno, pionero de la agricultura ecológica en España. Odile Rodríguez de la Fuente, manteniendo muy vivo el inmenso legado de su padre. Heike Freire, figura destacada de la educación ambiental en España. Domingo Jiménez Beltrán, que fue el primer director de la Agencia Ambiental Europea. Wangari Maathai, como símbolo de África, la madre de los árboles. Vandana Shiva y la soberanía alimentaria. Gordon Hempton, impulsor de los Parques del Silencio. Rob Hopkins, fundador de Transition Towns. James Lovelock, el padre de la Teoría Gaia. Mezcla de nombres muy conocidos junto a gente anónima.

El periodista Carlos Fresneda.

Irene: Esos pioneros son los importantes, los que inician la transformación. Y los comunicadores debemos prestarles más atención. Me gusta esa aportación optimista que haces con este libro. ¿Tú eres optimista?

Carlos: Depende de cómo me levante. Siendo corresponsal de El Mundo en Londres el día a día a menudo te come, y más ahora con el mono-tema de la covid-19. Pero en medio de esta pesadilla, ejemplos como el de la acupuntura urbana que se emprendió en Curitiba (Brasil) o la proliferación de bicicletas en ciudades como Copenhague o Sevilla o el proyecto de co-housing ecológico en patios en Usera (Madrid) te hacen pensar que en medio de esta pesadilla es posible creer en otro mundo.

Irene: Creo que es la mejor forma de comunicar y llegar a más gente, creando empatía, a partir de historias, de experiencias personales. Tanto en tu libro, Carlos, como en el mío yo destacaría la importancia del individuo, de la acción individual para llegar a una transformación estructural, que claro que es necesaria, pero yo creo que debemos subrayar esa conexión entre la acción individual y la colectiva.

Carlos: Pero claro que hacen falta cambios políticos y sistémicos, cambiar estructuras, sería muy naif pensar que con los pequeños gestos de cada uno es suficiente, que así vamos a lograr grandes cambios.

Irene: No es suficiente, claro que no, pero sí necesario para iniciar el remolino. Si tú no exiges un cambio, un partido político no lo va a incluir ni en su programa electoral ni en su agenda. A la gente que no está concienciada, si le empiezas hablando de cambios del sistema, los pierdes enseguida por el camino. Si comienzas abordándolos con que la culpa es del capitalismo, los pierdes; tienes que convencerles a partir de tu propia semilla. Greta Thunberg me parece un buen ejemplo de alguien que comienza el remolino. Y también de otro aspecto muy interesante, representa esa trampa de pedirle perfección a las personas que aportan experiencias positivas, para desacreditarles.

Ninguno de los dos entiende por qué el medioambiente no termina de entrar en tromba en las agendas de todos los partidos en España, tanto a la izquierda como a la derecha, y en todos los medios de comunicación, y más con la que está cayendo. Algo que es tema habitual de debate en APIA.  “Yo veo que, tras el boom de la crisis climática en 2019, los medios han vuelto a relegar el medioambiente a algo secundario, que no les interesa la relación entre medioambiente y salud”, señala Carlos Fresneda. Y explica cómo en el Reino Unido los conservadores son mucho más activos que el PP en España en (precisamente) conservar; no entiende que algo tan sustancial y primordial como es la vida y la existencia humana se ideologice tanto en España, en vez de llegar a consensos fundamentales para el cambio. A diferencia de Madrid, en los ayuntamientos de otras grandes ciudades europeas como Oslo o Copenhague la agenda de sostenibilidad es fruto del consenso, está más allá de las luchas partidistas y de los cambios de partido que puedan producirse en el Gobierno local. Es algo que está ya asumido e interiorizado por todos. Se le da continuidad esté quien esté, no como en Madrid, donde hasta se hace frentismo partidista de algo tan básico como la lucha contra la contaminación urbana.

A través de sus libros, Carlos Fresneda e Irene Baños (cuyo libro, por cierto, tiene puntos de intersección con otro de Andreu Escrivá también recientemente publicado, Y ahora yo qué hago. Cómo evitar la culpa climática y pasar a la acción) subrayan la importancia de transmitir experiencias positivas, no dar nada por perdido, transmitir energía y entusiasmo.

Irene: Dejemos de separar naturaleza y seres humanos. La salud del planeta es nuestra salud. No se trata de salvar el planeta sino de salvar nuestra vida en el planeta.

Carlos: A mí el eslogan de salvar el planeta nunca me convenció del todo; como dice James Lovelock [que ya ha cumplido 101 años, por cierto], el planeta se salva por sí mismo, no nos necesita a nosotros. Necesitamos un cambio de narrativa, otra manera de contar las cosas. Tender ese puente del que hablabas, Irene, entre el cambio personal y el cambio colectivo. Pasar de ser meros consumidores a ser ciudadanos activos. Es el momento de dar un paso adelante. Las soluciones están ahí, se trata de hacerlas visibles. Debe ser también nuestro compromiso como comunicadores.

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