08.02.2020

El ‘Guggenheim natural’ está en la localidad cántabra de El Astillero

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Marisma Blanca de El Astillero Foto: SEOBirdLife

¿Por qué hemos puesto este titular? Porque si el museo Guggenheim supuso la rehabilitación integral de las deterioradísimas márgenes de la ría de Bilbao y le dio un vuelco completo a esta ciudad, las marismas de la localidad cántabra de El Astillero significan lo mismo pero en el plano natural: la recuperación de un no-sitio, un espacio abandonado, una escombrera minera, para ganarlo para la naturaleza, la avifauna y los vecinos. Fuimos recientemente a conocerlo de la mano de la ONG SEO/BirdLife, que acometió la restauración de este humedal hace 20 años junto al Ayuntamiento de El Astillero. Os contamos cómo un paisaje post-industrial se ha convertido en un pequeño paraíso.

El alcalde de esta localidad cántabra, Javier Fernández Soberón, lo resumió así: “Somos un ejemplo modélico de cómo se le puede dar la vuelta a la tortilla. Y apostar por el desarrollo económico a la vez que recuperamos la naturaleza, cómo se puede armonizar el desarrollo industrial y el desarrollo ambiental”.

Efectivamente, el no-sitio de la Marisma Negra y la Marisma Blanca, que se convirtió durante décadas en un paisaje post-industrial, una escombrera minera, es ahora un humedal mimado por la SEO/BirdLife, una de sus reservas ornitológicas, con más de 150 especies de aves censadas, que se ha transformado en uno de los humedales más interesantes y emblemáticos de la cornisa cantábrica y está a punto de ser declarado área natural de especial interés por el Gobierno de Cantabria. Unas 40 hectáreas recuperadas gracias al Proyecto EcoAstillero XXI, que acaba de cumplir 20 años, gracias a un acuerdo de custodia del territorio entre el Ayuntamiento y la organización ecologista. Y a la vez, El Astillero-Guarnizo (18.500 habitantes) creó a partir de 2002 un pujante polígono industrial que da trabajo a miles de personas, lo que demuestra sobre el terreno la realidad del desarrollo sostenible cuando se piensan, se planean y se hacen bien las cosas, con continuidad, más allá de las confrontaciones políticas (por la alcaldía han pasado ediles de tres partidos distintos, el actual es de Ciudadanos).

La invasión del plumero

Aparte de estas dos marismas, y dentro de ese proyecto para compatibilizar industria y naturaleza, el proyecto EcoAstillero XXI ha actuado en 24 hectáreas de Morero, el entorno del polígono industrial, en el que se han plantado decenas de miles de árboles, desde falsas acacias a castaños, laureles y majuelos.

Además, el alcalde anunció durante un acto con motivo del Día Mundial de los Humedales, el pasado fin de semana, que el anillo de naturaleza en torno a El Astillero se verá rematado con el proyecto de recuperación en los próximos años de la marisma de Boo, siete hectáreas ahora cubiertas por esa planta invasora que se ha convertido en una preocupante plaga en la cornisa cantábrica, el plumero de la Pampa.

Reserva ornitológica en El Astillero. Cantabria. Foto: Felipe González / SeoBirdlife.

Precisamente el éxito en la gestión de este humedal por parte de SEO/BirdLife ha llevado a poner en marcha un Proyecto LIFE (STOP Cortadería, el nombre oficial de la planta) para aplicar medidas urgentes con una estrategia común y transnacional que le pare las raíces al plumero en el sur del Arco Atlántico, en Portugal, España y Francia.

Ese no-sitio era la trasera de El Astillero a la que nadie quería mirar, hasta que uno de sus alcaldes, Ignacio Diego, del PP, que luego, entre 2011 y 2015, se convirtió en presidente de Cantabria, propuso recuperar ese humedal y llamó a la puerta de SEO/BirdLife para llegar a un acuerdo de gestión del cambio. (Por cierto, el famoso presidente cántabro actual, Miguel Ángel Revilla, que sucedió a Ignacio Diego, también es vecino de El Astillero).

Las marismas se habían convertido sobre todo en vertedero de los restos de la explotación de minería de hierro del cercano Cabárceno (ahora conocido parque de la naturaleza); todo ese material extraído llegaba a El Astillero como punto de embarque. Ahora la Marisma Negra (de agua salada) y la Marisma Blanca (de agua dulce) forman un oasis de naturaleza que abre los ojos en medio de un nudo de autovías, líneas de ferrocarril, grúas, fábricas…; un humedal lleno de anátidas y garzas, garcillas y garcetas. Felipe González, delegado de SEO/BirdLife en Cantabria, destaca que es el principal área de invernada para el porrón europeo, el dormidero más importante en el norte de España para la garcilla bueyera y un punto emblemático de nidificación en el Cantábrico para el charrán común.

Humedales en retirada

Roberto González, responsable del Programa de Aguas de SEO/BirdLife, repasa el mal estado de los humedales en España, agravado en las últimas décadas por una masiva urbanización y el efecto ya evidente del cambio climático. “En España, hasta 1993, últimos datos disponibles, se habían perdido casi dos tercios de las zonas húmedas; y los datos tras estas dos últimas décadas pueden ser muy desesperanzadores, porque la presión urbanística e intensificación de la agricultura han sido tremendas. El hecho de que no haya un inventario general desde 1993 ya es un dato preocupante”. Y aportó un ejemplo bien cercano a El Astillero: “Sin ir más lejos, la bahía de Santander ha perdido un 50% de su extensión original; aún hoy, en diciembre, el Puerto de Santander ha desecado un pequeño humedal”.

Ánade Rabudo. Foto: José Luis Ojeda Navío.

Asunción Ruiz directora ejecutiva de SEO/BirdLife, señala: “La restauración de ecosistemas, como la llevada a cabo en las marismas de El Astillero, es un ejemplo de buena gobernanza de todas las administraciones y supone una fórmula eficaz para devolver la biodiversidad y el paisaje al territorio”. Ramón Martí, responsable de las 11 reservas ornitológicas de la ONG (ocho son humedales), destaca que estos laboratorios de naturaleza sirven para aprender cómo aplicar estrategias de ecogestión que puedan extenderse a otros parajes. En el caso de El Astillero, cómo convertir un no-sitio post-industrial en un pequeño paraíso del que no solo se han apropiado las aves acuáticas, sino también los vecinos para su esparcimiento. Por eso, porque todos lo sienten como suyo, es un caso de éxito, de reinvención tipo Guggenheim, que puede servir de ejemplo para acometer recuperaciones similares en otros puntos.

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Sobre el autor

Rafa Ruiz
Periodista convencido de que las luces al final del túnel solo se ven desde una perspectiva progresista de la realidad, con un compromiso sólido con la cultura, el arte y el medio ambiente, temas a los que ha dedicado la mayor parte del tiempo de su vida profesional -10 años en 'El País' y 15 años en 'El País Semanal'-. Autor de los libros de cuentos infantiles 'Toletis' y 'Ninoninoni', codirector de la galería madrileña Mad is Mad -centrada en artistas emergentes- y uno de los socios fundadores de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

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Un comentario

  • El 09.02.2020 , Manuel o. Rubalcaba ha comentado:

    Desde la distancia, y habiendo visto, antes de irme la mejora experimentada, solo puedo daros mi más efusiva felicitación. Que maravilla, suelo pasear por ahí y me relaja. Enhorabuena.

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