18.08.2013

Shada Salhab: “Quiero ser periodista para mostrarle al mundo qué pasa en Palestina”

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FOTO DISTURBIOS

Decía Enric González que si vas a Hebrón “se te caen al suelo unos cuantos mitos”. Con mitos o sin ellos, a uno se le cae el alma a los pies cuando descubre la barbaridad zoológica en la que Israel y su avanzadilla colona han convertido la ciudad más poblada de la Palestina invadida. La ocupación no sólo asedia la ciudad (el camino desde Belén a Hebrón es especialmente esclarecedor para entender de qué hablamos cuando hablamos de ocupación y colonias), sino que está en su mismo corazón. Calles con el cielo enrejado (los colonos tienen la peculiar tradición de arrojarles la basura desde los pisos usurpados), francotiradores en azoteas, checkpoints en las mismas calles, una mezquita dividida en dos (para gozo del culto judío de los ocupantes) custodiada por militares (israelíes, claro), calles para uso exclusivo de judíos (con el trastorno para el tránsito normal de los ciudadanos de Hebrón)… El paraíso no se vislumbra en este rincón de la Tierra Prometida.

CARLOS PÉREZ CRUZ

Fotografías Hebrón: CARLOS PÉREZ CRUZ

Exposición fotográfica: SHADA SALHAB

Shada Salhab tiene 20 años y va a empezar el tercer curso de periodismo, que estudia en la Universidad de Hebrón. Hebrón, universidad, periodismo y joven estudiante musulmana no son conceptos que uno asocie de carrerilla. Pero los mitos, queda dicho, también se caen al suelo, sobre todo cuando uno conoce la realidad in situ. En una ciudad alejada del cosmopolitismo de Ramallah (la burbuja anestesiante de la ANP) y del turismo de Belén, no resulta fácil imaginar que una joven musulmana se aventure a fotografiar la ocupación, menos que se exponga con su cámara próxima a los militares en plenos disturbios. Pero Shada, orgullosa campeona de competiciones locales de tenis de mesa y aficionada a la caligrafía árabe (también hay concursos en esta materia; dice que quedó tercera), se siente diferente y está dispuesta a aportar su granito de arena para que el mundo conozca la realidad de los palestinos desde el interior de Palestina. De momento, ha abierto una página en Facebook para ir colgando sus fotos y, para su sorpresa por el interés, ha accedido a reunirse en pleno Ramadán con un españolito que sentía curiosidad por conocerla. Aunque prefiere expresarse en inglés, hace uso en ocasiones del comodín del traductor de árabe. Hace sol, mucho calor, y nos protegemos bajo el toldo de un pequeño parque junto al edificio del Comité de Rehabilitación de Hebrón (que luce en sus azulejos el símbolo de ‘Cooperación Española’). Para llegar allí hemos cruzado las calles de la ciudad vieja. Bajo el cielo enrejado, las calles están llenas de vida comercial. Beber y comer no pueden. Pero cuando se meta el sol…

Una joven mujer musulmana de Hebrón, universitaria, estudiante de periodismo. No es la idea más habitual que un europeo tiene de un lugar como este.

Musulmana, de Hebrón, estudiante de periodismo… Cuando decidí empezar a estudiar periodismo tuve muchos problemas, especialmente con la gente de Hebrón. Me decían que esta especialidad no era buena para una chica. Decían: “Con la ocupación tendrás muchos problemas para hacer fotos”. Aquí son muchos los problemas. Elegir esta especialidad fue un reto para mí, pero también es un reto que le dirijo a la gente de Hebrón, a los palestinos, a todo el mundo. Yo he elegido esta especialidad, quiero ser una estrella del periodismo y voy a hacer lo que he soñado hacer. Desde el momento en que participé en un programa de jóvenes periodistas -aprendimos cómo escribir reportajes, cómo tomar fotografías- decidí que yo quería esto, que era un sueño, que quería ser periodista para poder enseñarle al mundo lo que pasa aquí en Palestina. Aquí sufrimos muchas cosas: los asentamientos, la ocupación… Ahora estamos en la ciudad vieja de Hebrón y aquí no puedes ir libremente a donde quieras. Por ejemplo, para llegar a la mezquita de Ibrahim hay muchas barreras y a veces ni siquiera te dan permiso para entrar y orar.

Para mí es un reto estudiar esta especialidad. Espero tener éxito con ello. De hecho, soy de las mejores en mi universidad, por encima de otros estudiantes y amigos. Mis amigos se atienen a lo que nos mandan los profesores, pero no creo que esa sea la mejor manera de mostrarle al mundo qué está pasando aquí. Hago otras muchas actividades. Por ejemplo, hago reportajes para la QNN y les doy cada semana muchas fotografías para que el mundo pueda ver lo que pasa aquí. Creo que las redes sociales nos ayudan a lograr que el mundo entienda qué es Palestina y qué pasa aquí.

Pero, ¿entiendes nuestra sorpresa como europeos cuando, por ejemplo, nos encontramos con una joven mujer musulmana que estudia periodismo en Hebrón?

Como digo, fue un reto que me propuse: Shada Salhab va a ser una periodista famosa. Soy una soñadora y creo que he dado el primer paso hacia la fama, pero no para mí, sino para todos los palestinos. Quiero hacer algo para conseguir que Palestina esté orgullosa de mí. Voy a levantar mi mano y la mano de todos los palestinos. Eso es lo que he elegido.

¿Hay más mujeres que, como tú, hayan elegido periodismo en la Universidad de Hebrón?

Somos un centenar de personas estudiando periodismo; la mayoría, mujeres. Creo que los chicos son unos cuarenta. También es un reto para mostrarle al mundo que tenemos periodistas palestinos y que podemos hacer lo que sea a pesar de la ocupación. Eso en Hebrón es especialmente un reto.

FOTO PORTADA

¿Apoyaron tus padres tu decisión?

Cuando terminé 12º grado, lo que aquí en Palestina llamamos Tawjihi (equivalente a la selectividad), logré un 80% de aciertos… ¡En realidad logré mucho mejores resultados en el colegio! No tuve mucha suerte (risas). Había decidido estudiar periodismo. Mis padres me dijeron que hasta que no terminara la universidad no podría trabajar. Pero yo les dije: “Soy especial, soy diferente y quiero hacer algo diferente para mi país”. En realidad querían que estudiara Arquitectura.

Pero tú preferiste construir con las palabras, no con ladrillos.

¡Sí! (Risas). Ahora me apoyan mucho. Se lo agradezco de verdad. Me compraron mi cámara en los Emiratos Árabes Unidos, mi hermana vive allí. Me trajeron este regalo, vieron que soy diferente. Escribo artículos sobre diversos asuntos y ellos los leen. Me dijeron: “Shada, lo mereces”. Estoy muy agradecida.

¿Piensas que el periodismo puede cambiar las cosas? ¿Es una herramienta válida para cambiar la situación de Palestina?

Pienso que los medios son un arma de doble filo. Podemos utilizar los medios de forma constructiva. Sabemos que los medios de comunicación fueron muy importantes en las revoluciones de Oriente Medio. Sin los medios no creo que la población hubiera despertado. Hemos visto la influencia de televisiones árabes como Al Jazeera o Al Arabiya que han tenido un rol muy importante en las revoluciones árabes. El problema es que no existen medios neutrales.

Pienso que es importante conocer la perspectiva local para entender las noticias. En Europa normalmente accedemos a la información a través de medios occidentales. ¿Has tenido la oportunidad de leer o ver en televisión o en Internet lo que los medios occidentales cuentan de la situación en Palestina?

Israel tiene unos medios más poderosos que los palestinos, por lo que pueden hacer mucho más que nosotros, aunque ésta sea nuestra tierra. A los occidentales les muestran la imagen de que es su tierra y de que nosotros somos los ocupantes, y la imagen de los palestinos no es buena. Israel la distorsiona.

La hasbará, la propaganda de los israelíes.

¡Sí! La propaganda. Deberíamos tener unos medios de comunicación mejores para mostrarle al mundo lo que pasa aquí. Soy la primera que lo intenta y hago lo imposible por reflejar de la mejor manera posible lo que sufrimos con la ocupación y con Israel.

Pero, ¿tienes la oportunidad de ver lo que publican en Europa o en Estados Unidos sobre lo que pasa aquí?

En la guerra de Gaza vi, a través de Facebook, el directo de la CNN y de la BBC. No me gusta lo que hacen. Ofrecían muchas imágenes de los colonos y de cómo Hamás intentaba matar a esta gente, de cómo los cohetes caían en los asentamientos y en Israel, de cómo sufrían. Al mismo tiempo, no mostraban la realidad de los palestinos. Los israelíes llegaron a organizar un circuito para los periodistas, para que vieran a un muerto y a dos heridos. Sin embargo, Israel lanza sus misiles donde quiere, sobre gente inocente.

Si tuvieras que escribir un artículo sobre tu ciudad, sobre Hebrón, ¿cuáles serían los asuntos fundamentales que te gustaría tocar?

Lo más miserable sobre lo que puedo escribir es sobre la mezquita de Ibrahim y de Tel Rumeida (el barrio de Hebrón en el que se encuentran los colonos israelíes). Fui allí hace dos semanas y estuve con una mujer que sufre ataques de los colonos, le arrojan la basura a ella y a su casa. Quieren que la abandone y tomarla. Esto es algo muy importante que hay que mostrarle al mundo. También lo de la mezquita de Ibrahim, hay muchas barreras y checkpoints para llegar a ella. Me gustaría escribir sobre la mezquita de Abraham y sobre Tel Rumeida.

Como eres fotógrafa, descríbeme una imagen que resuma la esencia de Hebrón.

Esto me recuerda a cuando fui voluntaria de un tour en el que cada semana, como fotógrafos, veníamos a la ciudad vieja de Hebrón para apoyar a la gente que vive aquí y tomar algunas fotos para mostrar al mundo. Hace cosa de un mes fui a la mezquita de Ibrahim y los soldados del checkpoint impedían la entrada pero, no sé por qué, nos permitieron cruzar y tomar algunas fotos de la mezquita. Había algunos colonos que nos empezaron a insultar. Había un niño palestino y yo le saqué una foto haciendo el signo de la victoria con la mezquita de Ibrahim detrás, también se veía a los colonos. Pienso que es la fotografía que mejor resume toda la cuestión de la ocupación, de los colonos, de los palestinos, de la mezquita de Ibrahim, de las barreras… en una sola imagen. Todo el sufrimiento en una única imagen. Como se dice, una fotografía vale más que mil palabras.

Me gustaría que lo mismo que hemos hecho con el artículo y la fotografía de Hebrón lo hagamos con la situación de Palestina en general. ¿Sobre qué asuntos te gustaría escribir en particular?

El gran problema en Palestina es Jerusalén, la mezquita de Al-Aqsa y la Cúpula de la Roca. No nos dan permisos para ir allí y quieren quedársela para ellos. Complican mucho la vida de los habitantes de Jerusalén, con muchos impuestos… La otra cuestión es la de los refugiados palestinos. Es un gran problema. Hay muchos refugiados en Líbano, en Siria, en Jordania… Es nuestra tierra y no pueden volver. Por ejemplo, mi prima vive en Jordania. Tiene 30 años y nunca ha podido venir aquí. Es una catástrofe. Ella me dice: “Shada, quiero ir, quiero ir a Hebrón, quiero ir a Palestina, pero no puedo”. Y no le dejan, porque no tiene carnet de identidad. También mi tía, hace 40 años que no viene a Hebrón. No sé exactamente por qué, pero creo que también es porque no tiene carnet de identidad. Así que el problema de los refugiados es muy grande y espero que algún día todos los refugiados vuelvan a su tierra y celebren la libertad de Palestina.

Ahora la fotografía.

Los musulmanes yendo a orar a la mezquita de Al-Aqsa y abriendo la Cúpula de la Roca como hizo Saladino. Creo que sería la fotografía más hermosa que podría tomar. Sin que hubiera soldados israelíes. Sería la fotografía perfecta.

Hebrón es un ejemplo perfecto de lo que significa la ocupación, con los colonos y los checkpoints en el medio de la ciudad. ¿En qué sentido esto afecta a tu vida diaria?

La escuela de Qurtuba y Tel Rumeida son los mejores ejemplos del sufrimiento que ocasiona la ocupación. Les impiden ir a estudiar aunque sean niños muy pequeños. No quieren que los palestinos aprendan, enseñen, que logren algo diferente, quieren que nos vengamos abajo pero no lo van lograr.

Y a ti, personalmente, ¿cómo te afecta a diario la ocupación?

Tienen la ciudad dividida en dos zonas: H1 y H2. Yo vivo en la zona que llaman H1, los que viven en la H2 sufren mucho más la ocupación más que yo. Estamos en la zona que controla la Autoridad Palestina, no en la ocupada. Cuando vengo aquí veo el sufrimiento de la zona ocupada. Vengo aquí cada semana.

Hace unos días tuve la oportunidad de estar con la alcaldesa de Belén. Ella dijo que si lo que es extraño se convierte en normal, es el primer paso para no hacer nada. Si lo que tú vives, que no es normal, lo terminas asimilando con el paso de los años, es el primer paso para no reaccionar como sociedad. ¿Piensas que para gente como tú, que ha nacido ya con la ocupación, hay riesgo de terminar pensando que la situación es algo normal?

Cada niño palestino aprende a resistir. Estoy convencida de que saben que esta tierra es suya y que tiene que acabar la ocupación. Un gran ejemplo está en los niños de las familias de la ciudad vieja de Hebrón, viven directamente la ocupación y, a pesar de eso, siguen resistiendo al permanecer en sus casas. Nunca vamos a irnos de aquí.

¿Crees que la generación de tus padres y la tuya veis las cosas de forma diferente?

Casi todos tenemos el mismo punto de vista de que es una ocupación militar y que tiene que acabar algún día. La familia que vive en Tel Rumeida es un gran ejemplo. Han recibido todo tipo de insultos y amenazas de los colonos y siguen resistiendo al no irse.

Antes he mencionado a la alcaldesa de Belén; es una mujer, cristiana. ¿Sería posible que Hebrón terminara teniendo una alcaldesa musulmana?

No sé por qué tienes esta duda especialmente sobre Hebrón.

Porque ahora estoy en Hebrón (risas).

(Risas) En el ayuntamiento de Hebrón hay muchas mujeres que participan. También hay dos mujeres de Hebrón que participan en el departamento de cultura de la Autoridad Palestina. Hay muchas otras. Así que no es imposible llegar a ver al frente del ayuntamiento a una mujer. Podemos lograrlo todo, aunque aquí en Hebrón no quieran que las mujeres asciendan y tomen posición. Incluso la dirección de educación de Hebrón la lleva una mujer…

Tendrías que intentar derrotar a Israel con vuestras mujeres al frente.

(Risas) No creo que las mujeres lleguen a alcanzar la presidencia de Palestina. ¿Por qué? Por el machismo. Sería mejor que una mujer fuera presidente. Ya sabes que en el Islam…

Esta es una cuestión importante para mí. Desde la perspectiva europea, la religión musulmana no parece la mejor vía para ganar derechos, para luchar por ellos. ¿Estamos equivocados?

El islam le ha dado a la mujer muchos derechos, nada en él me limita para desarrollarme o para trabajar.

¿Te sientes como una pequeña lideresa de la lucha de las mujeres en Palestina?

(Risas) Sí… Especialmente en mi universidad. Cuando se dirigen a mí lo hacen gritando: “¡Líder!” (Risas). Eso es por mi fuerte carácter. Nada nos impide tomar el liderazgo. El Islam no limita nunca nuestras libertades ni nuestros derechos.

FOTO MUJER

Son días importantes para ti, estáis en pleno Ramadán. Has logrado permiso para ir a orar a la mezquita de Al-Aqsa de Jerusalén seis años después. ¿Tienes alguna explicación de por qué no has podido lograrlo durante seis años?

Jerusalén es la capital de Palestina y lo será. Es nuestra tierra sagrada. La Cúpula de la Roca y la mezquita de Al-Aqsa son muy importantes para los musulmanes. Rezar en la mezquita de Al-Aqsa equivale a 500 oraciones. Cuando fui allí me pareció que había cambiado mucho, que la habían judaizado. Incluso un judío tenía una tienda y ponía música árabe como si fuera judía.

FOTO ALAQSA

Este día en el que estamos hablando es el primer día de un nuevo intento de negociaciones entre palestinos e israelíes. (Pone cara de no saber de qué le hablo y el traductor le explica). ¿Crees que algo así tiene sentido?

Creo que la negociación no es la mejor vía para lograr la libertad de Palestina. Israel se ha quedado con el 70% de Palestina. Aunque Mahmud Abbas diga que esta es nuestra tierra, que esto es Palestina, está llena de asentamientos. Israel no nos da nada, sólo asentamientos. Se quedaron con Jerusalén, se quedaron con Haifa, Acre, Tel Aviv… ¡todo para ellos! Ni siquiera Cisjordania es para los palestinos, es para los colonos y sus asentamientos. Quieren que nos vayamos de Palestina, fuera de esta tierra. Pienso que la negociación es mala para los palestinos. Las negociaciones nos llevaron al abismo.

Así que, ¿quizá la Tercera Intifada sea contra la Autoridad Palestina?

No lo creo.

Cuando el año pasado vine a Palestina, muchos palestinos se quejaban…

Pienso que habrá una Intifada y que será contra la ocupación, son mucho los mártires. En Hebrón tuvimos tres mártires en tres semanas. Abbas y la Autoridad Palestina rechazan esta Intifada, nunca la apoyarán. No entiendo por qué.

Así que de alguna manera es el enemigo interior.

Sí, está dentro de nosotros.

Imagina que haces una fotografía y tienes la oportunidad de enviarla a un israelí para que entienda de verdad lo que están haciendo aquí. ¿Qué fotografía le enviarías?

Israel nunca reconocerá que está haciendo algo de lo que debería avergonzarse.

Pero imagina que tienes esa oportunidad de mandarle esa foto tan evidente…

Si le envío la fotografía no creo que comprenda nunca ni le interese. Me diría que soy una estúpida, que de qué estoy hablando, que es su tierra y que la estamos ocupando. No creo que le envíe nada. Tienen acumulado más odio que nosotros. Nos odian más que nosotros a ellos.

Pero tienes esa oportunidad, tienes que intentarlo.

[Se lo piensa mucho] Pienso que la mejor fotografía que mejor resume el sufrimiento palestino por la ocupación es la de un niño palestino que vaya a la escuela y que lo detenga un soldado en un checkpoint para revisar su mochila. Estos niños son inocentes, no llevan pistolas en sus mochilas así que, ¿qué quieren de ellos? Si los israelíes tuvieran algo de humanidad o sensibilidad dejarían de matar palestinos y de hacer esto. Creo que podría enviarles muchas fotografías. Ellos ven lo que está pasando, pero no les importa, no tienen humanidad. Es lo único que puedo decir. Hay muchas fotografías, las ven, pero no les importa, no tienen sensibilidad.

FOTO NIÑOS

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Sobre el autor

Carlos Pérez Cruz
Carlos Pérez Cruz, músico y periodista. Desde 2001 dirige el programa ‘Club de Jazz’, dedicado al jazz y músicas improvisadas. Colabora con el programa ‘Carne Cruda’ de Javier Gallego (antes en RNE3 y la Cadena SER), donde dirige la sección 'Bienvenidos al club'; con Radio Vitoria (EiTB) y la revista ‘Cuadernos de Jazz’. Desde 2012 mantiene el blog/podcast ‘Todos los caminos están cerrados’, dedicado a los Territorios Ocupados de Palestina.

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