04.10.2018

Víctor Manuel: “La derecha de Pablo Casado me resulta insoportable”

Menéalo
El cantautor Víctor Manuel presenta su nuevo trabajo 'Casi nada está en su sitio'

El cantautor Víctor Manuel presenta su nuevo trabajo, ‘Casi nada está en su sitio’.

Víctor Manuel es uno de los músicos más queridos y respetados de España. Es el autor de algunas de las canciones más bellas de la música popular en castellano como España camisa blanca de mi esperanza, Solo pienso en ti, Quién puso más o Nada sabe tan dulce como tu boca. Desde 2008, año en que publicó su disco No hay nada mejor que escribir una canción, no escuchábamos nuevos temas del músico nacido en 1947 en Mieres del Camino, Asturias. Ahora regresa, diez años después, con un nuevo trabajo titulado Casi nada está en su sitio (disponible el próximo día 5),  en el que presenta 13 nuevas canciones, muchas de ellas con un marcado contenido político y social.

No es de extrañar. Víctor Manuel también ha sido sinónimo de compromiso. Desde el principio de su carrera en 1968 con el tema El cobarde, que las autoridades franquistas consideraron como una canción antimilitarista, estuvo a punto de ser detenido. Varios de sus trabajos posteriores, escritos durante los últimos años de la dictadura, fueron censurados y perseguidos. Desde entonces y hasta ahora, jamás ha ocultado su ideología política progresista que, en muchas ocasiones, ha impregnado una buena parte de sus canciones. El título del nuevo disco, Casi nada está en su sitio, corresponde a un verso de una de estas 13 nuevas canciones en la que el cantautor habla, sin temor ninguno, de su concepto de España. Es este un regreso nada complaciente y bastante arriesgado.

En la era del ‘trap’ y del reggaeton este nuevo disco es de un atrevimiento hasta refrescante. Musicalmente suena un poco como a una vuelta a los noventa, pero en las letras es tremendamente actual y da la impresión de que estás un poco enfadado. 

Sí. Y en algunas canciones se nota más que en otras. Siempre he sido un músico que ha necesitado dar cuenta de lo que pasa a mi alrededor en las canciones. Unas veces con más acierto y otras veces con menos. Pero sí, ahora he estado rebosando por algunos sitios. Y esas canciones más difíciles han sido las primeras que compuse para este trabajo.

¿Cuál fue la primera? ¿Qué era lo más urgente?

Creo que la primera fue He cortado estas flores para dejarlas allá donde haya gente mal enterrada. Trata del tema de las víctimas de la Guerra Civil que están desaparecidas o enterradas en fosas comunes o en cunetas. Es algo que está ahí desde hace muchos años. Han sido muchísimos años sin que parezca que nadie se interese por ello. Hay gente enterrada en cunetas y, salvo voluntarios, aquí nadie se ocupa de eso. Me refiero como Estado, España. Es algo que nos debería avergonzar mucho.

¿Por qué crees que se ha tardado tanto en que esta reivindicación se haya instalado de una forma importante en la sociedad española?

La explicación afecta a los políticos, en cierto modo, de una forma exculpatoria. Te pongo un ejemplo: mi padre nunca me contó lo que pasó con su padre, con mi abuelo, que está enterrado en una fosa común en un cementerio de Oviedo. Mi padre dejó que yo creciera sin contarme nada. Y fue por pánico. Se había pasado toda su vida tan acojonado que ni de mayor me lo contó. Pero después han venido los nietos y los nietos ya no tienen miedo y piden su lugar en el mundo. Piden desenterrar a sus familiares directos.

La política vive mucho de la demanda inmediata y como nadie había exigido con fuerza hasta hace bien poco que se arreglase esto, los políticos han hecho la vista gorda. Esto lo tenía que haber arreglado el PSOE en cualquiera de sus mandatos. Era el partido más indicado. Llegaron a tener mayoría absoluta, pero no había demanda popular. El miedo que se arrastraba de la Guerra Civil y de la posguerra hizo que no se levantara la voz.

Pero llegó la Ley de Memoria Histórica

Pero no es disculpa. Cuando se hizo la primera Ley de Memoria Histórica con Zapatero, no se dotó económicamente y aquello fue un brindis al sol. Aunque por lo menos sirviera como desencadenante para que voluntarios, jueces y fiscales anduvieran por España sacando a gente de las fosas por dignidad.

Y luego está el sector político que afirma que en España lo necesario es el olvido.

En Antes de se que sea tarde, un libro de memorias que publiqué, solté un exabrupto sobre esto. En aquel libro me preguntaba: ¿por qué no le dicen a la familia de Marta del Castillo que no la van a buscar más? Me refiero al Estado. ¿Por qué no son igual de hijos de puta en esa situación? ¿Por qué no se atreven a decirle a los padres de esa chica que es gastar mucho tiempo y mucho dinero?

Hay un grupo de políticos en España que cree que lo de la Guerra Civil y lo de los muertos está amortizado. Creen, como decía Pablo Casado en uno de sus grandes momentos de gloria, que los familiares de los muertos se acuerdan ahora de sus abuelitos por dinero… Esa es la calaña de la derecha que me resulta personalmente insoportable. No dudo que en la derecha haya gente que tenga muertos también y que no comulgue con esa manera de hablar tan relajada como la de Casado. Seguro que los hay, pero desde luego, los que hablan por ellos, son esa calaña exactamente.

Pues parece que han venido para quedarse.

Sí. La verdad es que la sensación que transmite la clase política española es la de una falta de coraje espantosa. Todos están mirando por el rabillo del ojo a ver cuándo llegan las elecciones para que no se les deteriore demasiado la imagen. Y este tipo de cosas como las de los muertos en las cunetas en realidad les importa un huevo. Sobre todo a esa derecha que es muy cainita. Muy revanchista. Impropia de 2018 e impropia de Europa.  

Pero en Europa crece la extrema derecha…

Es cierto, crece en parte de Europa. Es una derecha muy concreta y muy controlada, que ojalá no crezca más. Pero lo de aquí es otra cosa. Es peor. Creo que es peor.

Parece que el pasado solo volviera para lo peor, ¿no? Es todo muy loco. O algo cambia o vamos a tener al dictador Franco enterrado en el centro de Madrid. 

Sí. El temor es que se convierta la Almudena en un sitio de peregrinación de fascistas. Pero, bueno, confío en que no. Creo que el sarao del Valle de los Caídos tiene más que ver con otra cosa y me parece improbable que eso se traslade al centro de Madrid.

Hay otra canción en el disco que se titula ‘Digo España’ que no va a pasar desapercibida. Una canción en la que dices cosas como “Digo España y cómo pesa en estas alas lo que odio y que padezco: digo patria. Digo patria y es tan mía como las nubes que pasan el cielo de Andalucía”.

Soy muy consciente de la canción que he hecho. Me sentía con el derecho a escribir una canción sobre mi país 36 años después de haber compuesto España camisa blanca de mi esperanza, que es del año 82. Aquella canción la escribí por unos mecanismos rarísimos. Conocía una canción italiana maravillosa de Francesco de Gregori que se llamaba Viva L’Italia. Ana iba a grabar un disco y pensé: ‘y si adaptase esta canción para ella’. Viva la España y, claro, era radicalmente imposible en aquella época. Por eso escribí España camisa blanca de mi esperanza que era una canción con alas que volaba muy fácil.

¿Cuál ha sido el desencadenante para que escribieras esta canción?

He escrito Digo España por una percepción que tiene más gente, no solo yo, de que pertenecemos a una generación para la que la palabra España se nos ha caído de la boca. La bandera tampoco nos resultaba una cosa agradable. Por el uso apestoso que ha hecho el franquismo residual de todos estos símbolos. Y que sigue haciendo. Seguramente llevan la banderita anudada hasta en el capullo, pero se la vemos en las corbatas, en los collares de los perros, en pulseritas… Toda esta cosa de las banderas es algo que detesto y que me fastidia profundamente. Detesto toda guerra de banderas y ojalá se quemasen y desaparecieran todas. Este país es a ratos maravilloso y a ratos odioso. Hay demasiados tirones por todos sitios. Todo el mundo tira de España con la voluntad de vaciarla. Y no. La sociedad española es mucho más rica que todo eso.

Pero la canción sale en un momento político muy determinado. ¿Cuál es tu postura respecto al derecho de autodeterminación de Cataluña? ¿Cuál es tu postura respecto a los acontecimientos que ocurrieron en Cataluña hace ahora un año?

Los acontecimiento de hace un año son de una torpeza tremenda, pero parece que nos hemos olvidado del nombre del Ministro del Interior que propició ese desastre. Ese señor que condecoraba y hacía homenajes a vírgenes. En manos de esos señores estábamos. Estoy seguro de que aquello que ocurrió hace un año ahora no hubiera ocurrido. O hubiese tenido un cariz diferente. Probablemente se habría hecho política para intentar desactivar todo aquello. El caso es que llegamos de la manera que llegamos, también con un desafío brutal por parte del independentismo y con un país muy desquiciado y nervioso.

No estoy de acuerdo con el desafío, pero tampoco con que los presos preventivos estén en la cárcel. Estoy convencido de que no son presos políticos. Mira, si yo digo que no quiero pagar a Hacienda, sé lo que me puede pasar: van a venir y me van a meter en la cárcel si la deuda es muy gorda. Cuando rompes la ley o cuando crees que los márgenes de la ley están para romperlos, pues hay que atenerse a unas consecuencias y creo que eso lo saben. Lo más penoso que les he escuchado decir es que no creyeron que el Estado iba a ser tan duro.

¿Cuándo escribiste la canción?

La escribí en enero de este año y las cosas se han ido enquistando mucho más pasado el tiempo, y la salida del disco coincide con una parte álgida del conflicto.

¿Crees que se va a malinterpretar en Cataluña?

No. No lo creo. Si leen la letra… Supongo que habrá gente que se ofenda porque yo diga “Digo España y qué bien suena esa palabra”… Pero…, mira, no estoy de acuerdo en absoluto con el independentismo. Creo que si algún día se modifica la Constitución y se introduce la posibilidad de consultas, nada que objetar. Pero unilateralmente, me parece un disparate.

El disco se abre con una canción muy luminosa que es un canto al norte, a tu tierra. Pero también hay espacio para una crítica. Dices: “No cuentes nada de lo que verás por si acaso se fuera a llenar”. ¿Crees que lo de la turistificación tiene remedio?

No creo que tenga solución y me temo que es algo que va a ir inevitablemente a peor. En Asturias no se nota tanto porque en el norte a veces el clima no es tan propicio, pero la gente de allí empieza a quejarse de las manadas de turistas que invaden el territorio. Es algo difícilmente controlable. Para mí es una canción con mucha luz. De esas que te salen fácilmente y que no había escrito nunca, muy descriptiva y muy bucólica.

Y tengo la sensación de que esa queja es una manera de hablar muy asturiana, porque por una parte están deseando que vaya la gente, que ocupe hoteles y se gaste el dinero, y por otro lado, les gustaría mucho menos. Sería como el dicho ese de “jódeme, pero no me quites la virginidad”. Y eso tiene difícil solución.

¿Por qué crees que hemos llegado a este punto en el que la mayoría de los ciudadanos aceptamos como buena una forma de viajar tan tipo borrego?

El turismo se ha democratizado muchísimo. Hay tanta facilidad para viajar que la gente invade todo y lo hace de una forma grosera cuando se masifica. No hay más que ver el centro de Barcelona o el de Madrid, que están cada día peor.

Bueno, es que si diariamente metes a 25.000 o 30.000 personas de más, con las que no contabas, en pisos turísticos del centro de Madrid o de otras grandes ciudades, pero no refuerzas los servicios de transporte público, basuras, seguridad, etc, etc…, todo sufre, ¿no?

Claro. En España somos de los que llegamos tarde a todo. Se intentan regular las cosas cuando ya está todo desbordado. Nos ha pasado con todo, con Internet, la piratería… Los que sacan rédito de todo esto implantan sus negocios y hay que comérselos con patatas: da igual que sean patinetes, que coches, que lo que quieras. Está Madrid lleno de patinetes por todas las esquinas, por ejemplo, y están empezando a pensar ahora que tienen que hacer algo con esto… Pasa con todo.

En otra canción que se titula ‘Elegir rumbo’ dices: “Todo es ruido sordo y confusión / ya no nos duele ni el dolor / cada cual cuida de su fe / los ojos miran y no ven / aprender a dudar tampoco está de más”. Intuyo que hablas en parte de las ‘fake news’ y de la pontificación y los linchamientos diarios en las redes sociales. ¿Cuál es tu relación con las redes sociales?

Estoy en las redes de espía nada más. Espío a quien me parece o me interesa. Tengo una cuenta oficial, pero es de esas de carril simplemente para informar de las noticias relacionadas con mi trabajo. Las redes sociales me producen esa sensación de que estás en territorio hostil constantemente y de que te plantan la verdad absoluta en la cara todo el rato. Me sorprende. Creo que si algo tiene de bueno el ser humano es la duda. Dudar de todo lo que te pasa, de todas las creencias y convicciones.

¿De qué más habla esa canción?

Habla también de que queremos que nos gestionen todo, desde la eternidad hasta la cosa más inmediata, y no nos damos cuenta de que nosotros somos los que tenemos que gestionar nuestra vida, nuestra realidad diaria y nuestro futuro. Parece que los únicos que tienen claro esto de tomar las riendas son los pensionistas de Bilbao que salen todos los lunes a la calle como un clavo a defender lo suyo. De eso trata la canción. De que salgas a defender lo tuyo y, si puedes, eches una mano al que tienes al lado. Me da una alegría inmensa ver que la gente se movilice por lo suyo.

¿Te has vuelto más conservador con los años?

No. No tengo esa sensación para nada. Me sigo moviendo por lo mismo que me movía antes. Y tengo la inquietud que he tenido toda mi vida de mirar no solo lo mío, sino lo que tengo a mi alrededor.

En otro de los temas hablas de la inevitable y terrible venta de armas en el mundo. ¿Qué te pareció eso de que España no iba a vender granadas a Arabia Saudí hasta que llegó su amenaza de rescindir contratos de construcción de barcos de guerra que afectaban directamente a obreros de los astilleros de Cádiz?

Es una contradicción que vivimos constantemente. En España hay fábricas de armamento en Cádiz, en Éibar y otros lugares. España vende regularmente armas a regímenes poco recomendables a través del Estado o del Ejército. Esa es la realidad. Lo que me sorprende es que una ministra tomase una decisión como aquella. Tiene toda la pinta de que lo hizo sin consultar al Consejo de Ministros. Si hubiera consultado, probablemente habrían tenido más en cuenta otros compromisos aparejados por detrás. Esto es una cadena de cosas que van engarzadas. Me pareció un espanto. Me parece que se pueden firmar contratos con Arabia Saudí, pero con unas determinadas condiciones de no utilizar de cualquier manera esas armas. Probablemente sabes que no van a cumplir esas condiciones, pero, por lo menos, políticamente muestras tu posición al respecto. Ese es el mundo en el que vivimos ahora mismo y por supuesto los obreros salieron a la calle a defender sus trabajos sin preguntarse nada más, sin ningún tipo de metafísica que les hiciese dudar de que tenían que hacerlo así.

¿No hay veces en las que algo de metafísica es necesaria?

Claro que sí. Pero el Estado tal y como lo conocemos hoy dejaría de ser Estado y se convertiría en algo más parecido a una ONG.

En este disco vuelves a contar con tu hijo, David San José, que ha producido las canciones. ¿Cómo es trabajar con él?

El disco suena como suena por una decisión de él. Quería que fuera más guitarrero que lo que habíamos hecho anteriormente. David es una persona con una formación amplísima y está metido en muchas músicas; por ponerte un ejemplo, toca algunas veces con Prímital, un proyecto de Santi Ibarretxe que es el disparate musical más grande y con más talento que se ha hecho últimamente en España. Tiene una formación clásica al haber estudiado en Berklee, en Boston, pero se ha nutrido de mucha más música a lo largo de su carrera. Me encanta porque es un tío joven, tiene 42 años, pero es sabio. Como artista, ya hubiese querido tener yo un productor así siempre, porque es una persona que te exige y no te pasa ni una.

‘Casi nada está en su sitio’, editado por Sony Music, estará disponible mañana, viernes, día 5.

Menéalo

Sobre el autor

Manuel Cuéllar
El 12/12/12 decidió poner en marcha esta revista después de una experiencia profesional de 17 años en el diario EL PAÍS, donde se convirtió en un periodista todoterreno. Se licenció en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid y cursó el máster en la Escuela de Periodismo UAM/EL PAÍS. Periodista convencido de las bondades de las nuevas tecnologías, cubrió el 15 M por Twitter y otras redes sociales. Puedes seguirme en mis cuentas personales de Twitter, Facebook e Instagram. Gracias.

¿Quieres leer más artículos de este autor?

12 comentarios

  • El 04.10.2018 , María Martínez ha comentado:

    Insoportables me parecen los de izquierdas que predican pero no practican. Que cantar y hablar les reportan mengües beneficios para vivir como fachas. Junto a tus amigos los Bardem deberíais ser más solidarios y donar vuestros bienes para ser lo que decís ser. Que conste que no tengo ideología política ninguna, pero me dan miedo los lobos con piel de cordero.

  • El 04.10.2018 , jose ha comentado:

    La biutiful izquierda. ¿Ël y Belén no eran de Amnistía Internacional?

  • El 04.10.2018 , Cide Hamete ha comentado:

    Éste es el hombre que le cantaba a Franco, Franco, Franco. Y ahora viene de izquierdista, pena de país

  • El 04.10.2018 , Rafaell ha comentado:

    Socialista ricachón. Es muy bonito ser millonario de izquierdas. Siempre contra el paisano mientras se escuche una gaita y haya sidra en el lagar.A tocar la gaita pla Enol

  • El 04.10.2018 , JOSE LUIS SABATER MORA ha comentado:

    ME ENCANTAN ESTOS NACIONALISTAS ESPAÑOLES
    QUE NO QUIEREN QUE LOS DEMAS SEAN NACIONALISTAS.
    SOLO SU BANDERA Y SU GRAN PAIS.

  • El 04.10.2018 , César ha comentado:

    Pues tu Víctor has contribuido a que los fascistas de este país sigan desaforados

  • El 05.10.2018 , Paco B ha comentado:

    Pues busquen en youtube el vídeo titulado Víctor Manuel canta a Franco. Ahí escucharéis a Víctor Manuel en su disco homenaje a Franco y sus 25 años de paz, año 1964, cantando el mérito de Franco y lo bueno que fue para España que ganara la guerra. Este debe ser de los franquistas reconvertidos o maquillados.

  • El 05.10.2018 , Ignacio de Miguel ha comentado:

    Las declaraciones de Victor Manuel dan vergüenza ajena. Un tipo que se pasa la vida denunciando el franquismo, al que no le preocupa lo más mínimo la verdad. Un comunista que no denuncia los desmanes del comunismo. Un arcaico.

  • El 05.10.2018 , Vicky ha comentado:

    En Sevilla no vi fechas para concierto, sera más adelante?
    Gracias

  • El 05.10.2018 , Laura Ramos ha comentado:

    Que bocazas sois…….no tenéis ni idea de lo que ha hecho este señor en su vida…..pero lo criticáis….por Si acaso………No entiendes nada…….de lo digo al que habla del nacionalismo español……y se lo echa en cara ……..a ver si os enteráis…..de que no Dice eso……..pero Si que lo dicen los nacionalistas catalanes…..Lo de una Grande y Libre y con colonias lo decía Franco y ahora son los nacionalistas catalanes quieren que su tierra sea Una grande y Libre y mencionarse Valencia y las Baleares…..Paisos catalanes…….me suene muy facha……porque lo es……y de eso se queja este cantautor…….del fascismo……da igual que bandera lleven

  • El 05.10.2018 , Carlicos ha comentado:

    A mi tu izquierda populista engaña bobos y bobas me da urticaria.

  • El 06.10.2018 , Dexter Diaz ha comentado:

    Qué casualidad lanzamos un disco, y para promocionarlo de forma gratuita hago unas declaraciones polémicas. Siempre es la misma fórmula, con estos cantantes que van de salva patrias, y me da igual el contenido de sus declaraciones es evidente que utiliza la polémica para ahorrar en promoción de su disco. Se te ve el plumero Víctor. Porque no estas el resto del tiempo visible en tus opiniones políticas? Esta de moda meterse con el PP verdad? Pero que pena ya no están en el gobierno tendrías que haber sacado el disco un poco antes. Casado aún no tiene peso, no es un enemigo con solera, un fallo. Pero proximamente en el Valle de los caídos puedes hacerte una foto con la momia, te puede servir de portada para el próximo disco.

Deja tu comentario

He leído y acepto la política de privacidad de elasombrario.com
Consiento que se publique mi comentario con los datos que he facilitado (a excepción del email)

¿Qué hacemos con tus datos?
En elasombrario.com te solicitamos tu nombre y email (el email no lo publicamos) para identificarte entre el resto de personas que comentan en el blog

Te pedimos tu nombre y email para poder enviarte nuestro newsletter o boletín de noticias y novedades de manera personalizada.

Solo usamos tu email para enviarte el newsletter y lo hacemos mediante MailChimp.