22.05.2020

Visita a una ‘Casa Encendida’ y Encantada

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La Casa Encendida tal y como la conocíamos hasta ahora.

La Casa Encendida, uno de los centros culturales más dinámicos e innovadores de Madrid, afronta estos tiempos de pandemia, distanciamiento, limitaciones y desescaladas lanzando a través de todas sus redes ‘La Casa On’, un espacio on line distinto, de vanguardia cultural y propuestas solidarias que puede acoger formatos hasta ahora minoritarios y marginales. Buena prueba de ello es la exposición Fantaseo una primavera y lloro’, que nos traslada a través de Instagram a toda ‘una casa encantada’, llena de invocaciones a lo transversal, lo ‘emo’, lo íntimo.

“La Casa Encendida de Fundación Montemadrid, centro pionero en el panorama cultural y social español desde que abriera sus puertas en 2002, redobla su apuesta cultural, social y de servicio público con La Casa On, una plataforma digital para seguir tratando desde la transversalidad las cuestiones de nuestro tiempo, ampliando y difuminando los límites temporales, geográficos y disciplinares del programa”.

Así anunciaba a comienzos de mes su transformación para estos tiempos de pandemia y distanciamiento social uno de los centros culturales de Madrid más dinámicos e innovadores. Su directora, Lucía Casani, nos explica que hacía tiempo que venían dándole vueltas a cómo rebasar los límites físicos de su edificio de Lavapiés para abrirse a nuevos canales y públicos, pero sin una mera traslación, un mero vertido de los contenidos reales al espacio virtual. Querían algo más. “No queríamos lanzarnos a lo digital a costa de perder nuestro sello, nuestra identidad”.

Y han encontrado, claro, el momento oportuno.

La Casa On sigue integrando las cuatro áreas que han marcado la personalidad de La Casa Encendida: Cultura, Educación, Solidaridad y Medio Ambiente.

Obligados por la pandemia, apagaron la casa de Ronda de Atocha el 12 de marzo y unas semanas después encendieron La Casa On. Casani reconoce que no quieren volver a abrir la casa física de cualquier manera, que están aún planteando lo que hacer este verano (La Casa Encendida no cerraba ni en agosto), porque su seña de identidad siempre ha sido representar un punto de encuentro. “Su esencia siempre ha sido ser un espacio muy vivo, y nos da pena esta normalidad chunga, en términos de Estrella de Diego, limitándonos a abrir solo las salas de exposiciones y con aforos reducidos. El espíritu de La Casa Encendida, como el de las grandes ciudades, su esencia, radica en ser puntos de encuentro. Y si les quitas eso… Pues… se queda en una realidad chunga. No la llamemos nueva normalidad, porque sería aceptar como normal esto, casi lo inaceptable. Llamémosla nueva realidad temporal. En fin, que aún no sabemos cómo va a ser este verano en La Casa Encendida; estamos barajando distintos escenarios”.

Identidad gráfica de La Casa On, el nuevo concepto que llega para quedarse, al menos mientras dure esta nueva realidad.

‘El momento adecuado’

Pero La Casa On no es simple y solamente una respuesta a las condiciones que ha impuesto el confinamiento y las fases de la desescalada, sino que es una apuesta de futuro e internacionalización para un proyecto que pronto cumplirá 20 años. “La experimentación con nuevos formatos de aprendizaje, interrelación, pensamiento y acceso a la cultura y el ocio es uno de nuestros distintivos. La crisis actual ha hecho absolutamente evidentes patrones, comportamientos, problemas y planteamientos sociales y culturales que en realidad ya estaban ahí. Aunque somos un lugar en constante transformación, desde La Casa Encendida esperábamos el ‘momento adecuado’ para abordar algunos cambios. Y si algo está claro es que el momento es este”.

La Casa Encendida ha recibido más de nueve millones de visitantes desde su apertura en 2002 y ha realizado unas 24.000 actividades.

Lucía Casani está satisfecha con la respuesta inicial, aunque es consciente de que los datos durante el encierro pueden ser mentirosos y no mantenerse en el futuro, cuando la gente pueda hacer muchas más cosas que quedarse en casa. “Hemos tenido convocatorias en las que ha llegado a haber mil personas conectadas en directo; sobre todo, nos satisface todo ese público de América Latina que nos ha descubierto, que nos ha conocido ahora”.

Desde que se inició el estado de alarma se han incrementado en un 35% los usuarios procedentes de México, un 37% los de Chile, un 74% los de Colombia, 106% de Argentina, un 132% los usuarios procedentes de EE UU y un 305% los de Perú, con entre 3.000 y 7.000 usuarios nuevos procedentes de cada país.

Una exposición de seis semanas en Instagram

Entre todas esas propuestas On, una nos ha llamado especialmente la atención: I fantasize a springtime and cry (Fantaseo una primavera y lloro), una exposición compuesta por el trabajo de 18 artistas que puede seguirse a través de seis entregas semanales en el perfil de Instagram de La Casa Encendida desde el sábado 9 de mayo. Está comisariada por Yaby (Beatriz Ortega Botas y Alberto Vallejo), que explican: “La muestra nace de la situación de crisis actual que invita a pensar en el valor de estas formas de arte y de sus especificidades materiales, estéticas y políticas, en las que lo personal es el lugar inevitable desde el que se habla. Desde la soledad de ciertas habitaciones, estos 18 artistas circulan tristeza y placer haciendo comunidades en la distancia. Hay muchas capas de cuteness, fantasía y emoción y, por debajo, hay tiempos desordenados, muerte y fecundidad”.

Una exposición montada específicamente para La Casa On. Lucía Casani apunta: “Aparte de seguir vivos y conectados con el público, también queríamos enviar un mensaje de apoyo a los creadores, decirles que seguimos aquí, que son necesarios, reafirmar nuestro compromiso con ellos, y más en estos tiempos duros”. Por eso, todas estas actividades, incluida esta exposición, han sido planteadas con “retribuciones justas”, según la directora, que pongan freno a esa sensación de que consumir cultura es gratis, sensación que prendió muchas voces de alarma cuando, durante el confinamiento más estricto, se ofrecían de manera gratuita mil contenidos culturales, sin pensar en el mensaje que se podía estar enviando a largo plazo; extraer rentabilidad para los creadores y los mediadores debe estar en la base de los andamios culturales on line.

‘Lo trans, lo cute, lo emo, lo infantil’

Volvemos a I fantasize a springtime and cry. Bea Botas y Alberto explican a El Asombrario: “Hemos reunido a artistas que ya venían trabajando sobre lo que ahora muchos hemos vivido como una excepcionalidad, artistas que ya venían reflexionando sobre la intimidad, la distancia, la soledad, el encierro, la tristeza, la crudeza emocional. Y que se enfrentan a todo ello con códigos como la infantilización; frente a la idea de crecer, de hacerse mayores, la opción de crecer hacia los lados, desde lo no normativo, lo transversal, lo queer, invocaciones y mitologías alternativas…, desde lo más personal e íntimo”. Todo cada vez más líquido y transversal, cada vez menos barreras, límites, definiciones cerradas, acotaciones, frente a las fronteras y limitaciones físicas, agudizadas ahora. “Así también hemos podido hacer entrar en el formato expositivo a artistas y obras que de otra manera tenían muy difícil cabida, artistas que circulan en Internet con otros códigos, con otras poéticas”.

El 9 de mayo expusieron a través de Instagram Laura Costas y Tarek Lakhrissi: imaginarios emo y mitologías oscuras para reinterpretar materiales mainstream. El 16 de mayo fueron Marina González Guerreiro y Sgàire Wood, con fantasías queer e infantiles, estéticas de “lo camp, lo cute, lo cozy”. Este sábado, mañana, 23 de mayo, es el turno de Rebecca Jagoe, Lou Lou Sainsbury y Ayesha Tan Jones: “alter-egos digitales, invocaciones, herbalismo y curaciones articulan narrativas de reconciliación y confrontación”.

‘Pensiero’ y ‘Consumo que suma’

Entre todas las propuestas On, destacamos junto a Lucía Casani algunas más, como Pensiero: “Desde el inicio de la crisis, La Casa Encendida ha querido contar con la inspiración y la reflexión diaria de artistas, pensadores, escritores, músicos y otros creadores, bajo el programa Pensiero. En él aportan su particular punto de vista, invitando a reflexionar y a reaccionar sobre la situación actual”. El programa se puede seguir en las redes sociales de La Casa Encendida y entre los participantes se encuentran los cineastas Juan Cavestany, Andrés Duque o María Pérez; los escritores Cristina Morales, Eloy Fernández Porta, Jorge de Cascante; las poetas Luna Miguel o Chantal Maillard; artistas visuales como David Bestué, David Horvitz o Pepo Salazar; los músicos de Hidrogenesse o el rapero Erik Urano; y filósofos como Jorge Riechmann y Santiago Alba Rico”.

O las conferencias y entrevistas abiertas al público sobre las cuestiones más urgentes de la compleja actualidad para repensar el presente e imaginar un futuro sostenible, comprometido y responsable. El ciclo Consumo que suma: construyendo alternativas en tiempos de crisis cuenta con voces expertas que proponen salidas esperanzadoras para la crisis sanitaria y para otras latentes como la climática.

Gelatina de ritual y curación

Lucía Casani también quiere destacar la tercera edición del festival de arte y pensamiento Gelatina, que arrancó el 13 de mayo en una versión on line “para poner el foco y cuestionar la manera de entender las enfermedades crónicas y el trauma personal y colectivo, así como para dar voz a estrategias de supervivencia subrayando la importancia de lo somático en los procesos rituales y de curación”.

“Proponiendo un recorrido a través de estos enfoques entre la situación anterior y la nueva realidad, el programa del festival culminará en una publicación on line con artistas, músicxs, poetas y pensadorxs como Ca Conrad, Sharona Franklin, Swam Meat, Sophie Hoyle, Suutoo, Leah Clements, Clay AD, entre otros”

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Sobre el autor

Rafa Ruiz
Periodista convencido de que las luces al final del túnel solo se ven desde una perspectiva progresista de la realidad, con un compromiso sólido con la cultura, el arte y el medio ambiente, temas a los que ha dedicado la mayor parte del tiempo de su vida profesional -10 años en 'El País' y 15 años en 'El País Semanal'-. Autor de los libros de cuentos infantiles 'Toletis' y 'Ninoninoni', codirector de la galería madrileña Mad is Mad -centrada en artistas emergentes- y uno de los socios fundadores de la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA).

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